Las anteriores crónicas de Rajoy quedan en anécdota comparada con la del España-Austria: "La lógica acaba imponiéndose"
Deja algún que otro recado en clave política.

España superó la eliminatoria de dieciseisavos del Mundial frente a Austria por tres goles a cero. Una victoria que coloca a la Selección entre las grandes favoritas para alzar la copa del mundo; sobre todo, tras haber recuperado sensaciones.
Y como ya es habitual en este torneo, tras cada partido de España llega la crónica del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, quien disecciona los encuentros de forma muy particular para El Debate.
Si las crónicas anteriores han dejado atónitos a la mayoría de los que han podido leerlas, la del España-Austria va un paso más allá. En esta ocasión, Rajoy titula su análisis particular con el titular Seguiré diciendo la verdad.
Unas palabras que cobran más sentido al leer el texto. "España ya está en octavos de final. A mí no me sorprende en absoluto", asegura Rajoy, que destaca que en nuestro país "también se producen episodios normales", aunque estos, añade, "no compensan ni de lejos lo que estamos viviendo por mor de quienes ustedes tienen en su mente".
Para Rajoy, en el España-Austria la lógica acabó imponiéndose, por lo que todos "debemos congratularnos". "¿Qué sería de nosotros si fuera al revés, si prevaleciera lo ilógico, si imperase lo absurdo en cualquier acontecimiento de nuestras vidas?", se pregunta el expresidente del Gobierno.
"Lo único que queremos es ganar"
"El mundo acabaría convirtiéndose en una gran suerte de lotería, donde cualquier cosa antiilógica podría suceder. Así que hoy todos contentos", resume Rajoy en su crónica, que también deja alguna pincelada en clave política.
"Tampoco es mi intención dar consejos o lecciones, mucho menos impartir instrucciones. Son muchos los voluntarios para llevar a cabo tan decisivas tareas. Ahora está de moda el derecho penal y los turiferarios gubernamentales se encuentran en su salsa. Son legión e imparten doctrina en todo tipo de foros", opina, haciendo un trampantojo de fútbol y política.
Volviendo a lo meramente deportivo, Rajoy asegura que se limitara a trasladar su estado de ánimo, y vaticina que "vamos a ganar a Portugal o a Croacia", aunque reconoce que "no será fácil" porque "son buenos".
"Espero no confundir los deseos con los hechos. Y, por favor, algunos que hemos visto hoy en la televisión que se vayan de vacaciones, que es algo muy divertido. Nosotros lo único que queremos es ganar y decir ¡viva España!", sentencia el político gallego.
