Mario Picazo da el dato de lo que ha supuesto las lluvias de 2026 a nivel histórico
El meteorólogo lo ha contado en su cuenta de X.

El 2026 a nivel meteorológico se ha caracterizado por un exceso de precipitaciones debido al encadenamiento de borrascas que se produjo durante todo el mes de enero y buena parte de febrero. Las borrascas Harry, Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo y Marta fueron las responsables de este aumento de lluvias.
Mario Picazo, uno de los meteorólogos más prestigiosos a nivel nacional y profesor en La Universidad de UCLA en Estados Unidos, ha querido resumir en un tuit una serie de datos históricos que han implicado estas lluvias.
"Entre enero y febrero de 2026, una implacable sucesión de tormentas con nombre (Harry, Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo, Marta) azotó Europa occidental, impulsada por temperaturas de la superficie del Atlántico excepcionalmente cálidas y potentes ríos atmosféricos", ha comenzado diciendo.
Habla de España, pero también de Portugal y Francia
Tras esa breve introducción, ha querido resaltar lo que ha significado tanto para España como para otros países vecinos como Portugal y Francia.
En el primer caso ha hablado de España, que ha destacado que han caído 234 mm de lluvia en solo 55 días, que es "el doble de la media histórica, lo que lo convierte en el periodo enero–febrero más lluvioso desde 1996".
"Portugal registró su febrero más lluvioso en al menos 47 años, con algunas zonas alcanzando el 300–400 % de las precipitaciones habituales", ha proseguido relatando. Por último, se ha centrado en Francia: "Soportó 40 días consecutivos de lluvia, la racha ininterrumpida más larga desde que comenzaron las mediciones en 1959".
El significado a nivel científico
Picazo también ha querido dar el motivo que se esconde detrás de este aumento histórico de las precipitaciones en Europa: "¿La explicación científica? Las inusualmente cálidas aguas del Atlántico intensificaron los niveles de humedad de las tormentas".
"El flujo medio de vapor de agua que alcanzó la Península Ibérica entre el 16 de enero y el 8 de febrero fue el más alto jamás registrado en el conjunto de datos #ERA5. Esto no es solo una historia meteorológica. Es una señal climática", ha explicado.
El meteorólogo ha detallado que "hay suelos saturados, rápidas crecidas de los ríos, inundaciones generalizadas" y ha confirmado que "estas son las consecuencias acumulativas cuando los fenómenos meteorológicos extremos se suceden uno tras otro". "Y cada vez resulta más difícil calificarlos como 'excepcionales'", ha finalizado.
