Nacho Vegas habla de una forma muy directa de lo que está viendo con el auge del fascismo
Así habla de su discurso en una entrevista a elDiario.es.

El cantautor Nacho Vegas se encuentra en plena promoción de su nuevo disco, Vidas semipreciosas, y para ello ha concedido una entrevista al elDiario.es en la que repasa este álbum, pero en la que también habla de asuntos políticos, algo a lo que acostumbra a opinar.
Vegas, preguntado por su reivindicación de buscar la belleza en lo que a priori no parece perfecto, ha comenzado que "somos seres imperfectos y precisamente por eso nos necesitamos tanto".
"Toda esa élite que va de dura y perfecta, en realidad es gente muy pija con la que no queremos tener nada que ver, a pesar de que seguramente incidan en nuestras vidas mucho más de lo que nos gustaría", ha apuntado.
Entonces, ha reivindicado que "debería ser un orgullo de clase y ser conscientes de que hay una élite que nos gobierna". "Ahora vivimos este auge del fascismo, con un discurso del odio con el que van a algunas clases populares y les venden la moto de que sus problemas tienen que ver con la gente migrante, que son quienes les quitan el trabajo", ha detallado.
Vegas ha puesto el contrapunto diciendo que "cuando en realidad quienes nos lo están quitando (el trabajo), y a las clases más desfavorecidas, son señoros blancos con traje, que van de preciosos".
Carga contra el PSOE
Durante la conversación Vegas también ha cargado contra el PSOE diciendo que "en la izquierda estamos acostumbrados a muchas veces confiar en el PSOE como elemento de cambio, pero que nos sigue decepcionando una y otra vez".
"No sé cuántas veces tiene que decepcionarnos para que nos demos cuenta de que no puede formar parte de ningún cambio, que tenemos que aislarlo, que se acabe disolviendo y devolviendo las armas. Y que haya un bloque de una izquierda que tenga una vocación realmente transformadora y pueda colarse en el Gobierno", ha opinado.
Finalmente ha acabado diciendo que hay que "pensar que si tenemos un pie en las instituciones, tiene que haber cien pies en las calles; y que desde ahí, desde la autorregulación del poder popular, se pueden mover muchas cosas".
