Preguntan a Paco León si hacen falta más risas en la España actual: su respuesta es para tomar nota
El actor ha hablado en una entrevista en 'El País'.
El actor Paco León ha concedido una entrevista al diario El País para hablar de la película Aída y vuelta, que se estrena el próximo 30 de enero y que está acaparando la atención de la crítica por las ganas que hay de este reencuentro de una de las series más míticas de la televisión en España.
Durante la entrevista, León ha sido preguntado por si faltan risas en España y él no ha tenido ningún problema en contestar y contar cómo ve la situación: "Yo creo en los chistes que te colocan en tu lugar, me interesa la risa sobre uno mismo. Reivindico el humor como vehículo para contar cosas y para reflexionar sobre problemas. Reírse y dudar de uno mismo es un ejercicio sanísimo".
"Vivimos momentos en que triunfan el linchamiento, la cancelación, ese persistente ‘a ver quién lo está haciendo mal, a ver quién la caga’... La gente tiene el dedo muy rápido, todo el mundo coge la antorcha para quemar a Frankenstein demasiado pronto", ha proseguido.
Finalmente, León ha pedido que antes de criticar al prójimo hay que fijarse en la propia persona. "Mírate a ti mismo: revísate y ríete de ti mismo y mejorarás. Por eso, muchos de los chistes en esta comedia nacen del concepto víctima o verdugo", ha rematado.
Las respuestas a las críticas
Además, el actor y director ha contado que cuando abre las redes sociales cada día se encuentra muchos mensajes como "hijo de puta, te has cargado Aída" de gente que todavía no ha podido ver la película.
Él les ha respondido con educación: "Poseen Aída emocionalmente, la consideran sobre todo suya... y es suya relativamente. Fue complicado no ser complaciente. Más aún. Acabé el guion, se lo pasé al elenco y estuvieron dos días sin decir nada. Y a las 48 horas, Canco me llamó y me pidió que nos viéramos".
"Vino a casa y me contó sus miedos ante algunos chistes, como las quejas de hacernos fotos constantemente. Bueno, ahí estaba el reto. A ver cómo contaba, sin ser un quejica del éxito, sin convertirme en un tipo ingrato, esos momentos. Tranquilicé a Canco sin tenerlo yo claro. Porque sí, siento que mucha gente me quiere, pero esto no va de porcentajes. Dos haters te pueden reventar la vida. A mí las cosas me afectan, aunque, es curioso, no en el terreno creativo", ha concluido.