Trump pierde los nervios con un republicano crítico y lo destroza en público: "Débil y patético"
Vuelve a señalar a Thomas Massie, uno de los pocos congresistas conservadores. que se ha atrevido a desafiarle por Epstein o la guerra con Irán.

Donald Trump ha vuelto a demostrar que no tolera demasiado bien las voces críticas dentro de su propio partido. Y esta vez ha elegido como objetivo a uno de los republicanos más incómodos para la Casa Blanca.
El presidente estadounidense cargó este domingo de forma durísima contra el congresista Thomas Massie, representante republicano por Kentucky, al que definió como un político "débil", "patético" y directamente como "el peor congresista republicano de la historia".
Todo, en plena guerra interna dentro del Partido Republicano y a apenas unos días de unas primarias especialmente tensas.
"Hay que echar de su cargo cuanto antes a Thomas Massie", escribió Trump en Truth Social, donde además volvió a utilizar uno de sus insultos favoritos contra los republicanos críticos: "RINO", siglas de "Republican In Name Only" ("republicano solo de nombre").
El republicano que incomoda a Trump
Massie se ha convertido en los últimos meses en una de las pocas voces conservadoras que se han atrevido a plantar cara públicamente al presidente.
El congresista ha criticado a Trump por varios asuntos especialmente sensibles: desde el caso Epstein hasta la escalada militar con Irán. Y eso lo ha colocado directamente en el radar político del presidente.
Trump no solo lo acusa de votar "contra el Partido Republicano", sino también de haberse opuesto históricamente a algunas de sus grandes banderas políticas, como el muro fronterizo o los recortes fiscales.
En su mensaje de este domingo, además, elevó todavía más el tono asegurando que Massie apoyaba "cosas horribles", incluyendo ataques relacionados con los debates sobre identidad de género y deporte femenino, temas que el trumpismo ha convertido en uno de sus grandes ejes culturales.
El método Trump: aplastar al rival desde dentro
La ofensiva contra Massie no llega sola.
Trump lleva semanas implicándose personalmente en varias primarias republicanas para castigar a dirigentes que considera desleales o insuficientemente alineados con él.
De hecho, apenas un día antes ya había celebrado públicamente la derrota del senador Bill Cassidy en Luisiana, otro republicano que rompió con él tras el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.
Cassidy votó a favor de condenar a Trump en su impeachment y desde entonces se convirtió en uno de los señalados habituales por el presidente.
Ahora el objetivo parece ser Thomas Massie.
Trump ya ha dejado claro quién es su favorito para derrotarlo: Ed Gallrein, un exoficial de los Navy SEAL con tres décadas de experiencia militar y candidato respaldado directamente por la Casa Blanca.
"Cuenta con mi apoyo total y absoluto", escribió Trump sobre él.
Un mensaje para todo el Partido Republicano
La escena refleja algo que lleva tiempo ocurriendo dentro del trumpismo: cada vez queda menos espacio para la disidencia interna.
Massie no es un demócrata. Ni siquiera un moderado. Es un congresista ultraconservador, muy alineado con buena parte de la agenda republicana tradicional. Pero eso ya no parece suficiente.
La línea roja ahora pasa por otra parte: cuestionar públicamente a Trump.
Y el presidente ha vuelto a lanzar el mismo mensaje que lleva años repitiendo a todo el Partido Republicano: quien se enfrente a él, acabará convertido en enemigo político.
