Un profesor de español responde a quienes critican que los españoles "hablan mal" inglés y da la vuelta a la tortilla
Lo reflexiona a raíz de una anécdota con una compañera irlandesa.
El docente y creador de contenido Alejandro Mesa, conocido en las redes sociales como @buenosdiasporcierto, fue profesor de español en Fukuoka (Japón). Desde hace ya un buen tiempo volvió a España y luego se mudó a Irlanda, en una de esas aventuras fuera de su país que tanto le gusta emprender.
A raíz de una anécdota que le ha ocurrido con una compañera, le ha surgido una reflexión acerca de aquellas personas, extranjeras o no, que critican a los españoles, ya sea por no saber inglés o por hablarlo mal, ya sea por el acento u otros motivos.
"Ojo a lo que me dice hoy una compañera irlandesa del colegio en el que trabajo: era la hora de mi descanso y yo he ido a la salita donde los profes podemos ir a desayunar, tomarnos un café, lo que sea. Al entrar había una compañera irlandesa y le digo: ¡Good morning! Y ella me dice, como para ser simpática: ¡Qué pasa, gringo!".
La irlandesa pensaba que la palabra "gringo" se dice mucho en España: "No hay una sola persona que lo diga, al final sí que sé que es como creo que los mexicanos se refieren a los de EEUU. Pero esta anécdota la quiero utilizar un poquito para explicar una cosa".
Los españoles y el inglés
Alejandro defiende: "Muchas veces nos creemos los españoles, y también desde fuera, que es que no sabemos idiomas, que no sabemos inglés, que lo hablamos muy mal, que pronunciamos muy mal...".
"Sí que es cierto que una parte es verdad porque hay gente a la que les cuesta mucho hablar inglés, hay gente que tiene mala pronunciación, gente que, en general, le cuesta...", ha añadido. Bajo su punto de vista, esto podría suceder por dos motivos:
- Porque "no lo necesitas" al "trabajar en una ciudad de España en la que no hablas inglés porque no te hace falta".
- Por "falta de interés, no nos vamos a engañar".
Los ingleses y el español
Le ha dado la vuelta a la tortilla porque ha sido consciente, por conocimiento propio, que cuando a un irlandés, inglés o cualquier persona de habla inglesa de manera nata se le pide que hable en otro idioma, "es horrible".
"No pronuncian nada, no entienden nada, les da absolutamente igual. Joder, te estás quejando de que nosotros no hablamos bien o no pronunciamos bien cuando tú haces el mínimo esfuerzo por decir cualquier otra palabra en otro idioma", ha concluido.