Una catalana que vive en Madrid cuenta qué le ha pasado desde que bebe agua del grifo de la capital
¿Es verdad el mito? Ella lo tiene claro.
Madrid y Barcelona son las dos grandes ciudades de España. Tan diferentes entre ellas que son la mejor muestra de la riqueza y la diversidad de la que disfruta España.
La usuaria de TikTok @paauulzz_, una catalana que lleva un año viviendo en Madrid, ha subido una publicación en la que da pros y contras de ambas localidades, dice que le gustan las dos y, al final, desvela cuál prefiere.
"Lo que me pone más histérica es que en Madrid no hay horas para quedar: te dicen después de comer, por la tarde, en un rato, cuando coja el metro te aviso. No, cariño, necesito que sea a las 17.15, saber que tú vas a llegar porque soy puntual, organizada, necesito tener mi horario y aquí en Madrid la gente no tiene horarios", cuenta.
Además, avisa de que "siempre que quedas hay como media hora de llegada". De tal forma, asegura, que "si quedas a las 17.15 no va pasar eso, es mentira".
También lamenta que, según dice, en Madrid "no hay tantos hornos de pan como en Cataluña": "Cuesta mucho encontrar un horno de pan que no sea un Levadura Madre y que no sea comprar pan en el súper. En Barcelona tienes un montón de cafeterías y sitios para comprar pan, magdalenas".
En cuanto al metro, destaca que en Madrid los vagones son más estrechos y que pasan menos trenes. Y dice que a los madrileños no les gusta nada hacer trasbordos y prefieren hacer rutas más largas para evitarlos.
Y otro asunto importante: "Lo de que el agua en Madrid está más buena es totalmente verídico. Cuando vuelvo a casa no puedo tomar agua del grifo porque me sabe muy mal, y en cambio el de Madrid está increíblemente bueno".
Además, señala que "se dice que es más fácil hacer amigos en Madrid que en Barcelona y cree que es verdad: "La gente, al ser la mayoría de provincias, es mucho más abierta porque no es del mismo lugar. Incluso los madrileños lo son. Eso en Cataluña nunca pasaría porque tú tienes tu grupo y ese grupo está bien cerrado, hermético".
"De las peores cosas de Madrid son el reciclaje, es imposible hacerlo, nadie recicla, sobre todo en el centro. Pero me quedo con Madrid", zanja.