Una experta recomienda que antes de comprar café en el supermercado te fijes en que ponga esta palabra
La importancia está en los detalles.

España es un país cada vez más cafetero. Lo dicen los datos: el consumo ha crecido en el último año un 3,7% y supera ya los 67 millones de tazas diarias —44,7 millones en los hogares y 22,5 millones en establecimientos de hostelería—. Cada español consume 4,22 kilos de café al año, lo que equivale a unas 562 tazas, según el Informe Sectorial del Café en España (2023-2024), presentado por la Asociación Española del Café (AECafé).
Por eso, es especialmente importante saber qué café comprar entre la amplísima gama de variedades que los consumidores pueden encontrar en los supermercados. Reme Navarro, farmacéutica y nutricionista, ha dado algunas pistas para elegir algo mejor.
"El café que estás comprando en el súper está irritando tu estómago y lo malo es que la industria alimentaria lo sabe", advierte antes de recordar que "muchos cafés comerciales están tostados con azúcar y esto se llama torrefacto".
"Esto en nuestro estómago provoca acidez, ardor, irritación y malestar y lo peor es que muchos cafés no te lo ponen en la etiqueta. El azúcar se quema y crea compuestos que irritan tu intestino. Además, hay muchas cafeteras que pueden romperse", insiste.
En la etiqueta está la clave
"Entonces, ¿qué debemos hacer? Buscar cafés que ponga en la etiqueta claramente que son 100% arábicos, de tueste medio y que nos digan el origen, de dónde proceden realmente ese café", recomienda.
No es ella la única que alertado contra el torrefacto en los últimos días. Zhen Xuan He Liu, propietario de la reconocida cafetería Masamune Coffee de Madrid y con décadas de experiencia en la hostelería, ha advertido en el pódcast Cómo comes de la Cadena Ser sobre ese tipo de café y ha asegurado que le parece "increíble" que lo sigan vendiendo y que, además, "lo etiquetan como algo premium". "Realmente es muy malo", ha avisado.
El peligro es la acrilamida
La nutricionista y tecnóloga de los alimentos Beatriz Robles ha señalado en alguna ocasión que "se ha estudiado su efecto sobre la salud por cómo nos afecta la exposición a sustancias como la acrilamida, y se ha visto que el contenido en acrilamida o hidroximetil furfural del café torrefacto es alto, pero como el de otros productos que consumimos habitualmente".
De hecho, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) señala que la acrilamida se forma en alimentos cuando se cocinan a altas temperaturas, incluyendo el tostado y procesamiento de café. Basándose en estudios en animales, la EFSA concluye que la acrilamida en los alimentos "potencialmente aumenta el riesgo de desarrollar cáncer" para consumidores de todas las edades.
Torrefacto disfrazado de "mezcla"
Mientras, San Jorge Café del Bueno, especialistas en café, han avisado en más de una ocasión que mucha gente toma torrefacto sin saberlo al comprar productos en cuya etiqueta pone "mezcla".
"La legislación indica que hay que poner la palabra mezcla cuando el café lleva torrefacto. En este caso hay un 20% de torrefacto, que es café tostado con azúcar quemado, y un 80% de café normal", subraya, en referencia al Real Decreto 1676/2012.
"Cuando existe una proporción de café torrefacto es obligatorio poner la palabra mezcla. Por eso nosotros utilizamos la palabra blend para diferenciarnos, que es la palabra en inglés. No la utilizamos solo por modernos, sino porque hay una necesidad de diferenciarnos de lo que realmente indica la palabra mezcla", insistían.
