Preguntan a Trump por quién será su sucesor y deja la mayor pista hasta el momento
No, esta vez no ha hablado de él mismo.

Con un año recién cumplido en su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump no quiere oír hablar todavía de quién podría sucederle y tomar el relevo del liderazgo del movimiento MAGA ('Make America Great Again') e intentar imponerse en las primarias de un Partido Republicano completamente coaccionado por dicho movimiento. "No quiero entrar en esto. Aún nos quedan tres años", espetó el presidente estadounidense en una entrevista en la cadena NBC, pero con un matiz. Esta vez sí dio pistas. Y, por primera vez, no hablaba de él mismo.
Lógicamente, todos los ojos están puestos en su 'número 2' y quien le acompañó el ticket electoral contra Kamala Harris y Tim Walz: el vicepresidente J.D. Vance. Son numerosas las voces que ven en él a un sucesor natural, tanto por su estilo y retórica como por la red de apoyos tejida en los últimos años. Pero no solo en esta figura que ha ido adquiriendo ciertos niveles de popularidad entre las filas trumpistas.
Otra persona clave de la Administración Trump acumula también esas miradas, sobre todo por su papel en Sudamérica y el Caribe, tras la Operación Lanza de Sur, el secuestro de Nicolás Maduro y las presiones redobladas sobre una Cuba que busca hundir -aún más- con un neoembargo en forma de amenazas económicas a todo país que venda o entregue petróleo a la isla. Esa firma es la del secretario de Estado, Marco Rubio.
Trump: "Uno de ellos es un poco más diplomático que el otro"
El mismo Donald Trump que ha venido deslizando en repetidas ocasiones que le gustaría repetir en las próximas elecciones para optar a un tercer mandato -cuestión que es ilegal y la ley estadounidense prohíbe-, ha dejado claro que "tengo a dos personas que están haciendo un gran trabajo y no quiero que haya una disputa". En ese momento se ha matizado a sí mismo y ha reafirmado que "no quiero usar la palabra pelea, porque no sería una pelea".
Trump ha dejado caer que, aunque ambos tienen su visto bueno, hay diferencias entre ambos perfiles. "Miren, J.D. es fantástico y Marco es fantástico", ha enfatizado, para puntualizar que "uno de ellos es un poco más diplomático que el otro". No ha aclarado si se refería al vicepresidente que humilló públicamente al presidente de Ucrania ante millones de espectadores o si se refiere al secretario de Estado que diseña un 'plan de paz' para Gaza consistente en expulsar a los palestinos y edificar una marina llena de resorts y casinos.
A pesar de ello, ha dejado la que puede ser una de las mayores pistas que ha dado hasta el momento de qué viene después de esta Administración Trump y una posibilidad que ya ha venido siendo comentada entre sus partidarios a golpe de meme. "Creo que ambos tienen una inteligencia muy elevada", ha expuesto Trump, asegurando que "serían capaces de hacer lo que tengan que hacer". Tampoco ha dado detalles de cuál sería esta tarea, pero sí que "una combinación de J.D. [Vance] y Marco [Rubio] sería muy difícil de derrotar".
Por primera vez, Trump se ha referido a la posibilidad de que el próximo ticket electoral de los republicanos para 2028 -de ser refrendado en primarias- lo compongan J.D. Vance y Marco Rubio. Sin aclarar quién lo encabezaría y quién lucharía por la vicepresidencia. Eso sí, Trump ha sido muy fiel a su estilo y ha dejado una frase enigmática. "Nunca se sabe en política. Dicen que en la era de Trump nunca se sabe", ha dicho el propio Trump, reflotando la duda de cuánto durará la "era de Trump".
