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31/08/2012 12:30 CEST | Actualizado 31/08/2012 12:30 CEST

Juegos Paralímpicos 2012: Sebastián Rodríguez, de los GRAPO a medallista paralímpico

EFE

En unos Juegos Paralímpicos, todos y cada uno de los atletas tienen una historia de superación que contar. La historia de Sebastián Rodríguez, nadador paralímpico español, tiene además un polémico contenido político. Porque Rodríguez fue miembro de los GRAPO, como cuenta este viernes el diario británico The Guardian.

En 1985 fue condenado a 84 años de prisión por el asesinato del dirigente empresarial andaluz Rafael Padura y por varios atentados con explosivos. Sin embargo, en 1994 salió en libertad en virtud del artículo 60 del reglamento penitenciario, que permite la libertad para aquellos que sufren una enfermedad incurable. Rodríguez se encuentra incapacitado de ambas piernas tras iniciar en 1990 una huelga de hambre que duró 432 días.

Pero él había ocultado a las autoridades paralímpicas la verdadera razón de su paraplejia. En su lugar, había asegurado ser víctima de un accidente de tráfico. Cuando volvió con cinco medallas de los Juegos de Sydney se destapó la realidad. Para entonces ya contaba con la libertad condicional. Siete años después, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero le concedió el indulto a cambio de una indemnización, pese a las críticas de los familiares de Padura.

Rodríguez ya había andado gran parte del camino de su reinserción, tanto que en 2001 se le concedió el título de Vigués Distinguido.

Ahora, a sus 55 años, acaba de lograr la decimocuarta medalla de su carrera. Ha sido en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 que se iniciaron ayer jueves. Rodríguez consiguió la plata en los 50 metros libres (S5), el metal "más sentido emocionalmente". "Tengo el descaro de tener la osadía de seguir preparándome a mis casi 56 años y seguir peleando contra chavales de 24. Ese es mi gran mérito, si lo tengo: ese afán que me mueve para que, afortunadamente, los Juegos tengan la repercusión mediática en España que no ha tenido nunca", asegura a la agencia Europa Press.

Sobre su pasado prefiere no hablar. "Sólo quiero hablar sobre deporte ahora", dijo en el año 2000, como recoge The Guardian. El comité organizador de los Juegos de Sydney reconocía que no se puede revisar el pasado de cada atleta. "Entraríamos en aguas muy profundas", aseguraba una portavoz.

"El pasado no puede eliminarse", admite Rodríguez, que con esta última presea acumula ya 14, ocho de ellas de oro.