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28/11/2012 13:50 CET | Actualizado 28/01/2013 11:12 CET

La amnistía fiscal recauda hasta octubre solo el 6% de lo previsto por Montoro

EFE

Ha sido una de las medidas más polémicas y de las que ha defendido con mayor ardor el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro. La amnistía fiscal lanzada por el Gobierno no recaudará, ni mucho menos, lo estimado por el Ejecutivo. Según los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), ha reportado a la Agencia Estatal Tributaria (AEAT) unos ingresos máximos de 149,6 millones de euros hasta octubre. Esta cifra supone el 6% de la recaudación total prevista en el planm Montoro, que auguraba alcanzar los 2.500 millones de euros.

Según Gestha se trata de una "misión imposible" cumplir las expectativas iniciales, ya que Hacienda debería ingresar el 94% de lo previsto por el Ejecutivo sólo en el mes de noviembre.

No sólo es que no se cumplan las previsiones, es que además la implantanción del plan ha sido, para los Técnicos de Hacienfa, un fiasco que "ha tenido un efecto negativo en otros ingresos tributarios, puesto que ha provocado una disminución del 20% de la recaudación inducida, que engloba aquellas declaraciones voluntarias presentadas fuera de plazo para evitar sanciones.

Según los técnicos, la amnistía permite "enjuagar" grandes fraudes a precios de saldo a pesar de que, como ya sucedió en las anteriores amnistías, no sirve para reducir el fraude fiscal, especialmente de las grandes fortunas y corporaciones empresariales, que son responsables del 71,7% de la evasión tributaria total.

Asimismo, creen que la amnistía atenta contra el principio constitucional de igualdad tributaria que, según el artículo 31 de la Constitución, debe inspirar el sistema fiscal, ya que supone un agravio comparativo para los contribuyentes que vienen cumpliendo con sus obligaciones fiscales.

Estos contribuyentes pagan tipos de hasta el 52% en el IRPF -llegando al 56% en Cataluña-, mientras que los defraudadores podrán saldar sus cuentas pagando un 10%, evitando intereses, recargos, sanciones y la imputación penal por los presuntos delitos fiscales cometidos.

MEDIDAS PARA REDUCIR LA ECONOMÍA SUMERGIDA

Para reducir la economía sumergida, Gestha considera necesario aplicar la ley a quien defrauda sin excepciones, además de reorganizar en profundidad el Ministerio de Hacienda y la Agencia Tributaria otorgando mayores responsabilidades y competencias en la lucha contra el fraude a toda la plantilla.

Además, debería dedicarse más esfuerzo en perseguir el fraude de las multinacionales y grandes compañías, en vez de concentrar el 80% de los recursos en investigar a autónomos, microempresas, pymes y asalariados.