INTERNACIONAL
12/06/2014 08:33 CEST | Actualizado 12/06/2014 08:33 CEST

Los trabajadores del metro de Sao Paulo suspenden la huelga durante el Mundial

EFE

Brasil respira. Los trabajadores del metro de Sao Paulo han decidido no retomar la huelga el jueves, día del partido inaugural del Mundial de fútbol 2014, por lo que los aficionados podrán llegar al estadio Arena Corinthians por medio de ese transporte público.

El sindicato que representa a los trabajadores del metro de Sao Paulo tomó esta decisión en una asamblea celebrada esta noche, a pesar del fracaso de las negociaciones con el Gobierno de Sao Paulo para readmitir a 42 huelguistas que fueron despedidos.

Según las autoridades, el metro es el principal vehículo para acceder al partido inaugural y las autoridades calculan que será utilizado por unos 50.000 aficionados que tienen entradas para el partido entre Brasil y Croacia.

Los trabajadores del metro iniciaron la huelga el pasado jueves en demanda de mejoras salariales y decidieron suspenderla temporalmente el lunes después de que el gobierno regional amenazase con nuevos despidos si los empleados no retomaban sus labores.

LAS RAZONES DE LAS PROTESTAS

El sindicato ha realizado una nueva asamblea para decidir el rumbo a tomar en los próximos días y aunque finalmente optó por desistir de realizar huelga, se comprometió a intensificar las movilizaciones y actos de protesta.

El motivo principal de las concentraciones será el de presionar a las autoridades para que readmitan a los despedidos.

Durante los 5 días que duró la paralización, millones de personas se vieron afectadas en la mayor y más poblada ciudad de Brasil, y en algunas estaciones la policía tuvo que reprimir con gases lacrimógenos a algunos piquetes.

La justicia determinó el domingo que la huelga de metro era ilegal, pero los trabajadores desafiaron la decisión el lunes, aunque ese mismo día decidieron suspenderla tras la dimisión de los 42 trabajadores.

La razón inicial de la huelga era en demanda de mejoras salariales. El sindicato pedía un reajuste del 12,2%, frente al 8,7 ofrecía el Metro de Sao Paulo, gestionado por el Gobierno de Sao Paulo.