POLÍTICA
12/10/2015 21:48 CEST | Actualizado 13/10/2015 13:59 CEST

¿Influye la venta de armas de España en la crisis de los refugiados?

AFP

Miles de personas continúan huyendo de la miseria y de la muerte en Siria, jugándose la vida cruzando el mar y destrozándose los pies caminando hacia un destino seguro donde rehacer sus vidas.

El mundo ya no puede seguir ignorando el conflicto de Siria, que será uno de los temas centrales de la presidencia española del Consejo de Seguridad de la ONU durante el mes de octubre.

España, que se hace cargo del Consejo tras los debates de los líderes internacionales en la Asamblea General, asume la tarea en una coyuntura especialmente tensa, con la nueva situación que ha creado la intervención rusa en el país. Este martes, Rajoy presidirá la reunión en Nueva York del principal organismo de la ONU.

Mientras, los ministros de Asuntos Exteriores de la UE han abierto la puerta a negociar con el régimen de Bashar al Assad, al tiempo que han manifestado preocupación por las acciones militares rusas en Siria y han instado a Moscú a coordinar sus ataques con la coalición internacional encabezada por Estados Unidos contra el Estado Islámico y a dirigirlos contra los grupos terroristas y no la oposición moderada.

Europa asume como propia una guerra que de la que había permanecido al margen hasta que la imagen del cuerpo inerte del pequeño Aylan en una playa de Turquía chocó contra nuestras conciencias, y una gran parte de la sociedad tomó conciencia de la dimensión del conflicto sirio.

Entonces muchos mostraron su dolor e indignación ante lo que estaban viendo. Una de esas personas fue la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, que publicó en Twitter la fotografía acompañada de una palabra: "Vergüenza". Entre las respuestas que recibió la dirigente madrileña, este pequeño cómic fue una de las más compartidas:

¿Tiene razones de peso esa respuesta a Cifuentes? Sí, pero con matices.

La realidad es que España no vende armas directamente a Siria desde el año 2009, según el informe Exportaciones españolas de armamento 2004-2013publicado por el Centre Delàs d'Estudis per la Pau con datos del Ministerio de Defensa.

Además, la venta de armamento realizada entre 2006 y 2009 fue en cantidades pequeñas y se trataron de exportaciones de material de doble uso (tanto civil como militar).

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Sin embargo, también es cierto que la venta de armas por parte de España no ha dejado de crecer, especialmente en la última legislatura, en la que se ha disparado. Según el informe Jugando con Fuego también elaborado por Amnistía Internacional FundiPau, Greenpeace y Oxfam Intermón también con datos del Ministerio de Defensa, entre 2012 y 2014, el número de exportaciones realizadas superó los 9.700 millones de euros frente a los 6.446 millones del período entre 2008 y 2011.

El problema es que uno de los principales clientes de España es Arabia Saudí, país al que en 2013 el Gobierno vendió material de defensa por valor superior a los 406 millones de euros, y sobre el que las cuatro ONG recuerdan que se han recibido "informes no confirmados de envíos de armas desde Arabia Saudí a actores no estatales en Siria y Yemen que, a su vez, fueron empleados en la comisión de graves abusos".

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En declaraciones a El Huffington Post, Alberto Estévez, especialista en comercio de armas y autor del informe Armas Marca España para la coalición Armas Bajo Control, integrada en España por Amnistía Internacional, FundiPau, Greenpeace y Oxfam Intermónl; asegura que "la relación entre exportación de armas y producción de refugiados existe, obviamente", aunque limita la "responsabilidad" de España en el conflicto de Siria en comparación con países como Francia, Alemania o Reino Unido.

"Que nosotros sepamos, España no vendió armas a Siria en años anteriores a la guerra, sólo se exportó material de doble uso en cantidades pequeñas", indica Estévez, crítico con el Gobierno cuando sus responsables hablan de que hay que actuar en los países de origen.

"Uno piensa que a buenas horas mangas verdes. Si tú quieres invertir en solución de conflictos, hay que acompañar las palabras con recursos para que luego no puedas quejarte. Si vendes armas a una coalición encabezada por Arabia Saudí que bombardea en Yemen, luego no te quejes de que hay gente de Yemen que huye del país", asevera.

Otro de los aspectos que Estévez critica en su informe es la falta de controles del uso final del armamento que se exporta. Y pone el ejemplo de una venta de munición autorizada en 2014 que, en un principio, debía ir a una armería de Camerún y que terminó en la República Centroafricana, donde por aquel entonces había un conflicto armado.

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FALTA DE TRANSPARENCIA

En el caso concreto de Arabia Saudí, las ONG dicen que "la cuestión clave" es saber dónde termina todo ese material de defensa y si es usado por las fuerzas saudíes en ataques, por ejemplo, a Yemen. Recuerda además que "el Gobierno español está obligado a adoptar medidas para que las armas exportadas a esos países no se empleen en crímenes de guerra u otros crímenes de derecho internacional". "La información facilitada por el Gobierno español no permite conocer ese extremo", se queja la organización.

El de la transparencia es otro de los aspectos en los que se muestran muy críticas con España. Aunque Estévez reconoce avances en los últimos años, cree que España debería mirarse en el espejo de países como Reino Unido o Finlandia. "Aquí se hace un sistema de información a posteriori en el que es muy difícil reaccionar a exportaciones hechas hace año y medio. Sería muy fácil hacer como en Reino Unido, donde trimestralmente se publican las licencias autorizadas en una web, o como en Finlandia, que se hace cada mes", explica.

Curiosamente, el país más 'transparente' en este sentido es Estados Unidos, el mayor exportador mundial de armas, donde un parlamentario puede obtener información sobre a qué país y qué tipo de producto se vende. "Eso desmonta el argumento de que si damos más transparencia, no vendemos", remarca Estévez.

ACTAS SECRETAS

El experto explica que, si se aumentara la transparencia, se podría conocer el final de un proceso en el que el Gobierno "es un árbitro" que sólo se dedica a conceder autorizaciones a las empresas que quieren vender armamento.

"Y muchas veces autoriza sin tener en cuenta los países del entorno", indica Estévez, a quien le gustaría "saber si se tiene en cuenta o no esa situación". Esto no es posible porque en 1987 el Gobierno de Felipe González decidió que las actas de la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), donde se deciden estas autorizaciones, fueran secretas.

"La única manera de conocerlas sería a través de la Comisión de Secretos Oficiales, a la que sólo tienen acceso un grupo de diputados. Y ese mecanismo no se ha utilizado nunca en España", explica Estévez, que pide que las actas dejen de ser secretas. Así se podría saber si el Gobierno aplica las recomendaciones del Tratado sobre el Comercio de Armas aprobado en 2013 y ratificado el año pasado por España.

"Otro problema es que algunas de las disposiciones de ese Tratado no son vinculantes, lo que a veces genera las quejas de las empresas armamentísticas", indica Estévez. Según el autor del informe, como la venta de armamento es competencia nacional, las compañías se encuentran con que algunos países levantan restricciones que otros mantienen. "En España pasó con Ucrania, que se levantaron y se vende armamento a un país donde sigue habiendo un conflicto", asegura.

UNA INDUSTRIA CRECIENTE

Aunque la exportación de armas ha ido en aumento en la última década, los datos muestran que en la última legislatura se ha multiplicado la venta exponencialmente, pasando de 400 millones en 2004, a casi 4.000 en 2013.

"Hay una apuesta decidida por esto, no por el control de armas. Nosotros ya hemos avisado de que están jugando con fuego, porque decían que no iban a aumentar los controles mientras sí aumentaban las exportaciones", se queja Estévez, quien cree que "algo tendrá que ver" que el actual ministro de Defensa, Pedro Morenés, fuera consejero de una empresa armamentística hasta 2011.

Desde Amnistía, Greenpeace, FundiPau y Oxfam piden alternativas a esta industria para contribuir a solventar en origen los conflictos que provocan el desplazamiento masivo de personas huyendo de la muerte. Estévez recuerda que Europa planteó un programa de reconversión de la industria armamentística en industria civil y que ninguna empresa española quiso acogerse.

"Eso es muy revelador. Si quieres reducir el tamaño de una industria como esta, debes poner recursos", indica el experto, que recuerda que una de las propuestas de Amnistía, Greenpeace y Oxfam de reforma de la Carta Magna es darle "rango constitucional" a la obligación de no exportar armas para cometer atrocidades. Creen que, si esto se logra, se daría un paso más para que, si volvemos a ver una fotografía de un niño sirio en la playa, sea jugando y divirtiéndose en la arena.

Informe sobre venta de armas de España by El Huffington Post

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