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06/09/2015 09:54 CEST | Actualizado 06/09/2016 11:12 CEST

'Bajo terapia': la pareja y sus estereotipos

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Bajo terapia, obra de Matías del Federico recién estrenada en los Teatros del Canal, ha dado el pistoletazo de salida a la nueva temporada teatral en Madrid. Lo hizo llenando. No es de extrañar. Además de ser una comedia que ha triunfado en Argentina -la dirige Veronese- la adaptación al español de España la ha hecho David Serrano, y el elenco incluye populares y simpáticos rostros televisivos. A lo que se añade el tema: las relaciones de pareja en la actualidad, tema que ya ha probado su tirón en los escenarios.

La dirección de Veronese es eficaz, aunque se encuentra lejos de sus primeros trabajos, como el de Mujeres soñando caballos, que lo descubrió al público español. Desde entonces, de él se espera otra cosa. Que coloque las obras a otro nivel, como hizo con Antón Chéjov, cuatro duros, un grupo de buenos actores y la reutilización de material escénico.

A falta de esa otra cosa, de ese otro nivel, y con la dirección en modo eficacia, la historia de tres parejas de treintañeros y cuarentones a los que su psicóloga reúne para una terapia de grupo se convierte en una suerte de situaciones que dan lugar al chiste y la risa explosiva. Y entre chiste y chiste, el público se despista, pierde conexión con lo que pasa en escena. A lo que no ayuda el atropello en el decir y el hacer de los actores (aunque esto seguro que lo corrigen a medida que vaya rodando el espectáculo).

Lo anterior hace que la sorpresa final se convierta en eso, en una sorpresa que hiela las risotadas, antes que en el elemento detonante de una reflexión del espectador sobre su vida en pareja y los estereotipos con los que se les obliga a vivirla en nuestra sociedad. Parejas en las que seguramente uno se ve reflejado.

Por tanto, no es un éxito con un valor cultural, ese que crea conciencia y educa, pero puede que sea un blockbuster teatral. Un asunto para mantenerse entretenido, sin más, como el esperado estreno cinematográfico de cada viernes. Que hace reír, y recordemos que hacer reír no es fácil. Seguramente por eso, el público del día del estreno, entre el que había muchos profesionales del teatro, se levantó y aplaudió.

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