Erik Harley, investigador y urbanista: "La construcción en España es una falsa promesa cultural de futuro, seguridad y ascenso social"
"Cuando la economía no sabe qué dirección tomar, vuelve a construir", ha asegurado el especialista en estudios urbanos.

Erik Harley es un investigador y urbanista que se ha convertido en muy conocido en las redes sociales por realizar divulgación arquitectónica enmarcada en el humor. De hecho, acumula más de medio millón de seguidores en su cuenta de Instagram denominada preferiria.periferia.
El especialista en estudios urbanos ha hecho del 'pormishuevismo' una seña de identidad. Se trata de un concepto con el que el investigador trata de explicar la arquitectura especulativa que imperó en España durante el boom inmobiliario de principios de los 2000.
En una entrevista en el medio de comunicación francés Le Monde, Harley ha definido el 'pormishuevismo' como "una tendencia arquitectónica, política y filosófica de construir lo inútil, lo sobredimensionado, lo absurdo o lo corrupto, en nombre de una falsa necesidad, una modernidad superficial o un progreso fantaseado".
Como se deduce del propio nombre, el 'pormishuevismo' responde a "una metáfora familiar de una virilidad asociada a la falta de reflexión". En ese sentido, el urbanista ha subrayado que "añadir un '-ismo' me permitió enfatizar que no se trataba de casos aislados, sino de una forma estructural de tomar decisiones".
La relación entre España y el sector de la construcción, según Erik Harley
Respecto a esa unión tan profunda entre España y el sector de la construcción, Erik Harley ha expresado que "España mantiene una relación casi emocional con el ladrillo. No es solo un sector económico, la construcción se ha convertido en una falsa promesa cultural de futuro, seguridad y ascenso social. Cuando la economía no sabe qué dirección tomar, vuelve a construir".
En ese sentido, el investigador ha destacado que en España se han normalizado los errores en términos urbanísticos. "El discurso ha cambiado, pero la dinámica persiste: el suelo se trata como una mercancía, la vivienda se considera un producto de inversión y la planificación urbana suele estar subordinada a intereses especulativos", ha asegurado el experto.
Buena prueba de esos intereses especulativos es que, según el Índice de Precios de Vivienda publicado recientemente por el INE, el coste de la vivienda libre en España se incrementó un promedio del 12,7% en 2025, una cifra que supone el mayor encarecimiento desde 2007, en plena burbuja inmobiliaria.
