El COI hace caja con camisetas de los Juegos nazis de 1936 y se justifica: "Vendemos las camisetas para proteger el copyright"
El Comité Olímpico Internacional asegura que "no pueden reescribir la historia" y alegan el valor patrimonial de "los Juegos de Jessie Owens" y muchos otros.
La historia no se puede reescribir ni negar y a ello se agarra el Comité Olímpico Internacional (COI) a la hora de mercantilizar los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, disputados bajo el dominio nazi en Alemania.
El COI ha tenido que aclarar su decisión de poner a la venta camisetas conmemorativas de los Juegos de Berlín 1936, conocidos por la utilización del régimen nazi y personalmente de Adolf Hitler. Fueron, también los Juegos de Jessie Owens, el atleta afroamericano y de raza negra, tetracampeón olímpico ante la mirada del führer.
Ahora, el COI asegura que la venta oficial de estas camisetas de Berlín 1936 sirven para "proteger los derechos de autor para que no puedan ser utilizados indebidamente".
Las camisetas muestran el diseño original del cartel oficial, obra de Franz Würbel. En él se ve a un hombre con la corona de laurel de los campeones y bajo los anillos olímpicos. Este 'héroe' se eleva, agigantado, sobre cuatro caballos alineados sobre un pedestal, en un conjunto que recuerda a la Puerta de Brandeburgo y con la inscripción "Juegos Olímpicos de Berlín 1936".
"No podemos reescribir la historia. Los Juegos de 1936 se celebraron y, además, consideramos que los logros de Jesse Owens y de otros atletas son magníficos ejemplos del espíritu olímpico. Por lo tanto, creo que también debemos recordar que esto tiene aspectos positivos", alega al respecto Mark Adams, portavoz del COI.
Poco antes, fuentes del COI admitían a la BBC que "por supuesto reconocen las cuestiones históricas de la propaganda nazi", pero debían poner en valor a la sociedad que en los JJOO de 1936 "4.483 atletas de 49 países compitieron en 149 eventos con medallas".
En Alemania, la cuestión ha levantado ampollas. "Los Juegos Olímpicos de 1936 fueron una herramienta central de propaganda del régimen nazi", apuntó días atrás Klara Schedlich, portavoz de política deportiva del Partido Verde en la Cámara de Representantes de Berlín, a la agencia DPA.
Schedlich acusó al COI de "no reflexionar suficientemente sobre su propia historia" y añadió que "la elección de la imagen es problemática e inadecuada para una camiseta", sin contexto.
La realidad es que las camisetas se pusieron inicialmente a la venta, se retiraron poco después y, viendo el éxito de un diseño que acabó por agotar existencias, finalmente el COI ha tomado la decisión de volver a sacarlas al mercado.