Verdeliss: "Tienes que ser madre como si no trabajases y trabajar como si no fueras madre"
Entrevista con la 'influencer' navarra, que cuenta con más de 1,6 millones de seguidores y se ha convertido en una referente en los retos de ultradistancia.
Los nombres de Estefanía Unzu o de Verdeliss acostumbran a ir ligados a titulares relacionados con retos físicos prácticamente imposibles, como el que hizo el año pasado de siete maratones en siete continentes y en siete días o las 24 horas corriendo sin parar que hizo en febrero. Sin embargo, es raro verla sentada, sin salir de una habitación en la que no hay ni una cinta de correr ni tampoco una bicicleta estática y en lo que solo hay un sofá, una mesa, varios libros y una televisión.
La atleta de ultrafondo navarra, que tiene más de 1,6 millones de seguidores en su perfil de Instagram, ha sido la protagonista de una campaña de Domino’s en la que se ponía el foco, de cara al Día de la Madre, en el reposo y en el autocuidado que merecen con el objetivo de desconectar de la rutina diaria.
Para ello, Verdeliss tuvo que estar 24 horas metida en esa habitación de uno de los establecimientos que cuenta la cadena de pizzas en el centro de Madrid. Tuvo que convivir con los ojos de la gente que pasaba por la calle, mientras recibía sesiones de fisio, peluquería o pedicura, tan solo dos días después de haber sido la primera española en llegar a meta en la maratón de Madrid con un tiempo de 2h58:22. De todo ello, la influencer ha hablado con El HuffPost en una conversación que se ha producido a menos de dos horas de añadir un nuevo reto a su lista.
-De 24 horas corriendo a 24 reposando, ¿cuál es más fácil?
Es más sencillo de repetir que estar un día entero corriendo, pero al final también es parar tu vida, tu mundo y no se puede hacer tan a menudo. Hay que dosificarlo.
-Estamos delante de una cristalera, ¿se ha parado mucha gente?
Estamos a 150 metros del local donde hice mis 24 horas en cinta y he vuelto a ver caras conocidas, aunque les había cambiado el rostro. Entonces fueron casi caras desencajadas al verme y ahora han sido más de disfrutar viéndome. Estoy en un espacio muy agradable, dentro del restaurante, han montado esto dentro de la tienda y me han hecho sentir como una pequeña reina.
-¿Cómo has rellenado el tiempo?
Esto no se trataba solo de estar reposando y de estar parada y quieta, el mensaje era el autocuidado, el mimo y la paciencia, que seguramente no entran en mi día a día. Me hicieron la pedicura, que nunca me había hecho, también me han hecho un masaje en las piernas y me ha venido muy bien porque estuve en el fisio la última vez igual hace dos años e hice la maratón el pasado domingo. También ir a la peluquería. Entonces, entraba todo en este concepto de frenar un poco para dar a las madres el espacio y el tiempo para cuidarse, parar el estrés y dedicarse a ellas mismas.
-¿Cuesta parar y salir de la rutina de trabajo, tareas domésticas, niños, etc.?
Al final no sé si exigencia propia o que te impone la sociedad. Tienes que ser madre como si no trabajases y trabajar como si no fueras madre. Parece que podemos con todo, pero no podemos con todo a la vez. Tengo ocho hijos, soy empresaria y para llegar a todo casi lo saco de mi salud mental y descanso. Es duro, difícil y casi que lo vivimos con mucha culpa.
-A ocho hijos y a ser empresa añades retos que prepararlos llevan mucho tiempo, ¿no te cansa correr con todo este estrés?
Al contrario, eso me suma la energía. Cuando empecé a correr era precisamente ese rato que siempre había pensado que no podía tener, pero que si priorizaba podía tenerlo para mí misma. Correr me ha hecho verme más fuerte, ver cómo con la constancia y disciplina llegaba los frutos y como haciendo fondo paraba mi mundo para empezar a escuchar a mi cerebro. Te fijas en el tema físico, pero había mucha parte mental en todo esto. Es ponerme a mí en el centro, tenemos el concepto de estar permanentemente cuidando, pero nadie nos cuida a nosotras y a mí correr me ha enseñado esto.
-¿Se necesitan más acciones para el Día de la Madre de este estilo, en las que de verdad se pongan a ellas en el centro?
Está es muy chula. Las influencers llegamos a mucha gente. Yo tengo un perfil de 1,6 millones de seguidores y es bonito que se utilicen estas campañas para enviar un mensaje concienciador, reivindicativo y para pedir escuchar a la madre de una manera diferente, que no siempre sea el de esas supermadres heroínas. También hay que enviar el de esas madres que también necesitan volver a escucharse con mimo, parando su ritmo y enviando ese mensaje de cuidarse y de parar, que a su vez está ligando a la levadura de la masa madre que necesita las 24 horas de reposo y se necesita para estar bien.
-Cuando te contacta Domino’s para proponerte un reto tan opuesto a lo que acostumbras a hacer, ¿qué piensas?
Me pareció una genialidad. Todo conectaba entre sí. Este local está a 150 metros del local donde estuve corriendo 24 horas, que ahora soy la chica de las 24 horas. Dentro de la actividad física, si tú quieres rendir bien necesitas descansar, la recuperación es parte del rendimiento y tampoco está tan lejos porque tienes que reposar, comer bien para dar lo mejor de ti misma. Es algo positivo y va muy con el titular de madrizzisma, que va muy enfocado para las madres.
-Te ha caído dos días después de la maratón de Madrid, ¿te viene perfecto para recuperar de verdad?
Justo, hay que bajar la intensidad para tener el cuerpo preparado y recuperado. Encima me hicieron un masaje para recuperar las piernas y me noto más ligera. Voy a hacer una maratón este domingo cerca de casa, pero la voy a hacer supliendo una tirada larga. A mí me gusta correr maratones, viajar por el mundo y para hacerlo disfrutando no puedo ir al 100% en cada uno de ellas, no voy a por mi mejor marca en todas, entonces son para mí son como entrenamientos con tiradas largas. Va a ser mi maratón número 66.
-Se dice pronto.
A ver, yo entiendo que no es algo normal, ni es algo que se debería replicar. Cada uno tiene que entender cómo es su cuerpo. Últimamente se está poniendo mucho en tela de juicio a los influencers que se están lanzando a correr, pero yo también pienso que el gran problema de esta sociedad no es lanzarse a correr, son precisamente los malos hábitos. Cuando empiezas a hacer deporte suele incluir que te empiezas a cuidar un poquito más.
Yo te diría que, por lo menos en mi caso, no lo estoy haciendo mal. Yo no solo estoy compartiendo que estoy yendo a las maratones, sino todo el trabajo con los entrenamientos que hay detrás. La gran mayoría estamos contando cosas que antes igual no se conocían como, por ejemplo, estructurar un entrenamiento de series, de fartleck, el 80-20, lo que significa una tirada larga, etc. Estamos enseñando a la gente a prepararse.
Es verdad que estamos en la moda del running, pero el que se apuntaba hace años era una anécdota y se apuntaba a como saliese, pero ahora se hace con mucha más conciencia.
-¿Te sientes pionera en el mundo del influencer running?
Me llegó esto de correr como una forma de terapia mental porque estaba en un momento de vida en que estaba un poco floja a nivel anímico. Se me juntaron muchas cosas en la vida con problemas con la casa, mi niña había nacido prematura y me había generado mucha culpabilidad, las redes sociales también a veces se hacen complicadas y me puse a correr en la cinta y descubrí que me podía gustar. De niña amaba más los deportes de equipo y correr me parecía aburridísimo, pero ahora, con esta vida tan acelerada que llevo, vi que me ayudaba a pararla para centrarme en mí misma. Me ponía a correr, hablaba conmigo, tenía mis mensajes y descubrí que me ayudaba mucho.
-¿Cuándo fue?
Esto fue postcovid. Corrí mi primera maratón cuando no se hacían eventos masificados y sentí esa magia de cruzar simbólicamente la meta. Entonces me dijo mi marido que tenía que hacer una con toda la gente, pero primero tuve a mi siguiente hija y luego ya corrí mi primera maratón de verdad en Viena. Me gustó tanto que dije que podía hacerlo, me estaba acercando a los 40 y por mucho que seas el mejor atleta de élite puedes lesionarte y que esta te aparte del camino, así que el cuerpo me lo permitía. Quería hacer 12 maratones en los continentes para conocer el mundo y correr.
Esto llegó antes y sí que hubo muchas críticas de que era insano, que no iba a poder completarlo, pero lo hice y con buenas sensaciones. Tampoco estoy aquí para ser ejemplarizante porque mis carreras, mis movidas. Continué corriendo, me pasé a la ultradistancia y ahora las maratones pueden ser como una tirada larga.
-¿Cuántos kilómetros puedes hacer a la semana?
Tampoco tantos, ojalá pudiera hacer doblajes, pero no puedo y te diré que de media unos 70/80 kilómetros.
-¿Cómo es un día a día tuyo?
Me levanto pronto para entrenar, que lo hago cuando el resto del mundo no me necesita porque mis hijos están durmiendo. En la etapa de que están en el colegio, me levanto a las 6 en la cinta de casa, no gasto tiempo, no tengo que prepararme una ruta y no me tengo que preocupar de si llueve o hace calor, las condiciones son siempre las mismas. Corro un par de horas, desayuno y así puedo empezar el día con más calma y sin ansiedad, luego me meto en mis rutinas de trabajo para sacarme lo máximo mientras están en el cole, ya que soy empresaria y trabajo mucho en remoto porque hago gestiones, correos, negociaciones, etc. Ahí se invierte mucho tiempo.
Después por la tarde intento ejercer de mamá con ello, pero a veces no llego y me culpo mucho. Mi gran apoyo es mi marido, no lo hago sola y entiendo que es posible porque trabajo en remoto, soy mi propia jefa y mi marido está 24/7 conmigo, es mi sostén. Además, cuando tenemos que viajar juntos tenemos una familia que nos ayuda.
-Pasas de empezar a correr casi para desconectar a hacer el reto de siete maratones en siete continentes en siete días, ¿qué buscabas?
Quería equilibrar la balanza entre el sentimiento de superación y el de disfrutar porque me lo pasaba bien corriendo.
-Pero acabas corriendo en la Antártida a 10 grados bajo cero.
Ese no me lo entrené, odio el frío y yo corro para pasármelo bien, entonces no me lo preparé. Me puedo entrenar una base de kilómetros y hasta corrí en diferentes países para las altitudes, las humedades, pero no me gusta el frío. En esa sí que fui un poco a hacerlo una vez en la vida y al final me lo pasé bien.
-Además, ganaste el reto siendo la primera mujer.
Sí, en total fuimos 65 y mujeres 16. Hay que seguir reivindicándolo, es un reflejo de las carreras porque un 20/25% de las maratones está copado por las mujeres, pero esto no es porque no nos guste correr. Probablemente es porque no nos da tiempo, tenemos mucha más carga que los hombres porque el deporte nos tiene que gustar igual que a los hombres, pero es un reflejo de cómo está la sociedad hoy en día. Tenemos que seguir reivindicando el dedicarnos el tiempo para un hobby porque de eso se trata el running.
-En ese sentido cada vez hay más ejemplos y referentes femeninos en la sociedad. Está la selección femenina de fútbol, Carolina Marín, en el atletismo también.
Sí, pero sigue sin tener el mismo tirón.
-A ti te dijeron el pasado domingo en la línea de meta de Madrid que eras una referente para todas las mujeres, ¿qué sentiste?
Me lo dijo una mujer porque nos entendemos entre nosotras. Al final, tampoco es ser una referente para las mujeres, sino que lo que le había dado a entender era que yo tenía ocho hijos y estaba corriendo maratones y que para ella era que cómo que no iba a poder sacar sus 20 minutos para correr, hacer yoga o patinaje, pero para ella misma. Nos han enseñado que eso es como hasta un abandono del hogar, de la casa, de nuestras labores y no es así. Incluso cuando te sientes bien contigo misma eres capaz de darlo a los demás y entiendes que estructuras mejor tus tiempos. Yo hasta soy más productiva desde que me resto una hora de correr diaria y creo que a muchas mujeres les está resultando revelador ver que también podemos, que no está mal y que eso nos hace sentir bien. Y luego claro, en línea de meta tienes todo el subidón.
-Encima fuiste la primera española en cruzar la meta con un tiempo de 2h58:22, ¿ibas a por ello?
Fue una sorpresa total. Yo en un sub tres horas corro cómoda. Cuando estoy en forma es como correr un 70-80%, disfruto la carrera, me lo paso bien y tampoco me como demasiado el cuerpo, pero Madrid tiene sus cuestas y al final se pagan también. El año pasado corrí Madrid y me quedé a 30 segundos de bajar de las tres horas, yo no corro por marcas, pero te picas y sí que te gusta bajar de ese tiempo. Este año lo quise, era mi objetivo y quería correr Madrid para pasármelo bien y bajar de esas tres horas. Cuando crucé la meta me pusieron el identificativo de primera española y fue como un doble premio, es algo que disfruté muchísimo.
-El domingo en Londres dos atletas bajaron de las dos horas en una maratón, ¿hasta dónde ves que pueda llegar el ser humano?
Eso sí que es poner tu cuerpo al límite y al 100% y manejar todos los conocimientos, todo el tiempo, todos los mejores profesionales a tu lado y es hasta saber dónde puede llegar la capacidad física del ser humano. Sí que es verdad que creo que cada vez se ayuda un poquito más con las zapatillas, por ejemplo. También es importante el circuito y no es lo mismo correr en Madrid que en Londres y, por supuesto, la ciencia, que cada vez avanza más y se mejoran los entrenamientos y se va a seguir mejorando, seguro.