Condenan a seis meses de cárcel a una apicultora que soltó cientos de abejas contra los policías que iban a desahuciar a su vecino de 80 años
Uno de los agentes sufrió picaduras en la cara y en la cabeza, y otro que tuvo que ser hospitalizado al ser alérgico a las picaduras de abejas.

En el año 2022, en Longmeadow, un pueblo del estado de Massachusetts (EEUU), los agentes policiales estaban preparados para llevar a cabo el desahucio de un hombre de 80 años que vivía en una mansión valorada en 1,9 millones de dólares (algo más de 1,6 millones de euros, al cambio actual).
Sin embargo, cuando el desalojo iba a producirse, irrumpió en la zona Rebecca Woods, una apicultora que era vecina del hombre al que iban a desahuciar. Woods conducía un todoterreno con un remolque enganchado que estaba repleto de abejas.
La apicultora se bajó del vehículo y abrió varias colmenas. Tal y como recoge The New York Times, uno de los agentes policiales avisó a un compañero de la siguiente manera: "Oye, oye, oye, tiene un camión lleno de abejas".
Bajo declaración jurada ante el tribunal de distrito de Springfield (Massachusetts), Rebecca Woods aseguró que la intención de liberar a las abejas era dejar que los insectos recolectaran néctar en el "hermoso paisaje florido", al tiempo que protestaba por el desalojo.
"Solo tenía la esperanza de que no sufriera la humillación y la devastación de un desalojo"
En ese sentido, la apicultora ha reconocido que quería salvar la vivienda de un vecino al que considera su amigo. Woods ha justificado que se trata de un hombre de 80 años que está recibiendo tratamiento contra un cáncer.
"En realidad, solo tenía la sincera esperanza de que no sufriera la humillación y la devastación de un desalojo, de perder su hogar", ha afirmado Rebecca Woods ante el tribunal.
Las abejas picaron varias veces a los agentes policiales. Uno de ellos sufrió picaduras en la cara y en la cabeza, y otro que tuvo que ser hospitalizado al ser alérgico a las picaduras de abejas.
Según las autoridades, miles de abejas murieron debido a que algunas colmenas se derrumbaron y aplastaron a muchas abejas y sus colonias, y a que las abejas melíferas mueren tras picar a los humanos.
Rebecca Woods fue arrestada por los agentes y, tras un largo proceso judicial, el jurado la ha declarado culpable de cuatro delitos menores de agresión y lesiones y dos delitos de agresión imprudente.
En consecuencia, la mujer ha sido condenada a seis meses de cárcel (aunque lo más probable es que apenas pase unas semanas en prisión tras llevar varios meses detenida). No obstante, la apicultora ha presentado un recurso de apelación.
