Jean-Claude lleva casi 60 años trabajando y no piensa parar: "No es lo mío quedarme todo el día en el sofá viendo la tele"
Cuando hace casi 15 años se le presentó la oportunidad de trabajar en Lavista Pharma, no lo dudó.
Muchos trabajadores cuentan los días que faltan para jubilarse. Jean-Claude, sin embargo, hizo justo lo contrario. Después de dedicar 46 años a su profesión como conductor, decidió seguir en activo porque no se imaginaba una vida sin trabajar. A sus más de 70 años lleva ya 14 como repartidor de una farmacia y asegura que no tiene intención de dejarlo mientras la salud se lo permita.
"No es lo mío pasarme el día sentado en el sofá viendo la tele", explica el septuagenario al diario belga Sudinfo La Gazette. Antes incluso de finalizar su carrera profesional, ya había hablado con Laurent Staquet, responsable de una farmacia que buscaba a alguien para realizar repartos. Su entonces empleador le pidió permanecer un año más en la empresa y, cuando finalmente se jubiló, el puesto seguía esperándole.
Casi seis décadas de vida laboral
Jean-Claude comenzó a trabajar con apenas 16 años y obtuvo el carné profesional de conductor a los 18. Durante décadas estuvo al volante de autobuses y camiones hasta completar una trayectoria de 46 años, uno más de lo previsto inicialmente.
Tras retirarse oficialmente, empezó colaborando unas pocas horas semanales en la farmacia. Sin embargo, el crecimiento del negocio hizo que su jornada aumentara progresivamente hasta acercarse prácticamente al tiempo completo.
Su responsable, Laurent Staquet, asegura que nunca tuvo dudas sobre contratar a personas jubiladas. "Necesitaba a alguien disponible cuando hiciera falta para realizar entregas periódicas. Los jubilados suelen tener mucha más disponibilidad que los estudiantes, especialmente entre semana", explica.
El modelo le ha dado tan buen resultado que actualmente también trabajan con él otros dos repartidores jubilados, Daniel, de 71 años, y Eric, de 65. Según Staquet, los tres se han convertido en una pieza fundamental para el funcionamiento diario de la farmacia.
El deporte y mantenerse activo, sus claves
Además de repartidor, Jean-Claude es instructor de artes marciales, una actividad que considera esencial para conservar una buena salud. Aun así, asegura que el trabajo también forma parte de esa receta.
"Cuando llegué a la edad de jubilación, todavía me encontraba perfectamente. Mientras me sienta bien, seguiré trabajando; para mí es lo más natural", afirma. También reconoce que el buen ambiente con sus compañeros es otro de los motivos que le animan a continuar.
Después de casi seis décadas de experiencia laboral, Jean-Claude reivindica el valor que pueden aportar los trabajadores de mayor edad. "En mi opinión, tenemos tanto valor como un estudiante o una persona joven. Llevo trabajando desde los 16 años y conduciendo desde los 18. He llevado autobuses y también camiones; toda esa experiencia sigue siendo útil", concluye.