Nueve consejos de dermatólogos para curar las quemaduras solares

Internet está lleno de remedios, pero no todos funcionan. Presta atención si no quieres empeorar la irritación.

Las vacaciones de verano ya están aquí y después del confinamiento mucha gente está pasando más tiempo que nunca fuera de casa, por lo que la crema de protección solar es aún más imprescindible. Pero todo el mundo tiene descuidos y es muy fácil quemarse, de modo que presta atención a estos consejos para curarte cuando suceda (y para no empeorar la irritación con “soluciones” que no lo son).

Internet está saturado de remedios caseros para las quemaduras solares (como el truco de la mahonesa), pero no todos funcionan. Por ello, la edición estadounidense del HuffPost se ha puesto en contacto con dos dermatólogas para saber a qué consejos hacer caso y a cuáles no a la hora de acelerar la recuperación de la piel.

Toma antiinflamatorios si es necesario

La dermatóloga Kemunto Mokaya recomienda tomar antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno o aspirina, por ejemplo) para reducir las molestias asociadas a las quemaduras solares.

“Los antiinflamatorios no esteroideos son efectivos contra las quemaduras solares si se toman justo después de la exposición al sol”, advierte. “Sin embargo, hay personas con problemas renales que no pueden tomar estos medicamentos. Por eso es importante que tu médico conozca tu historial médico completo antes de tomar cualquier antiinflamatorio”.

Ponte leche fría en la piel

No es un mito y tiene su explicación científica. Mokaya sostiene que las proteínas de la leche fría ayudan a calmar la piel quemada e inflamada.

Por su parte, la dermatóloga Tsippora Shainhouse sugiere que el ácido láctico de la leche “ayuda a exfoliar la piel muerta por una quemadura solar”.

Para aplicar de forma correcta la leche en la quemadura solar, empapa una compresa o un trapo en leche y póntela sobre la piel.

Échate crema con hidrocortisona

Si buscas productos de farmacia sin receta, Shainhouse recomienda cremas con hidrocortisona, ya que es un esteroide tópico que alivia el enrojecimiento y la irritación con cada aplicación.

“Aplícate una capa fina de crema con hidrocortisona al 1% dos o tres veces al día durante una semana”, comenta. “Ayudará a reducir la inflamación de la piel”.

Sin embargo, la Academia Estadounidense de Dermatología aconseja leer con atención la etiqueta de las cremas para no comprar las que contengan benzocaína, ya que se han dado casos de irritación y reacciones alérgicas en algunos consumidores.

Ponte una compresa fría

Shainhouse recomienda ponerse compresas frías para calmar el ardor y el escozor de las quemaduras solares.

“El agua fría calma físicamente el ardor de la piel quemada”, comenta. “También minimizará temporalmente el dolor distrayendo a los nervios que se encargan de transmitirlo”.

Mejora esa compresa con té negro o té verde

Lo creas o no, Mokaya afirma que el té negro y el té verde son excelentes remedios caseros para tratar las quemaduras solares, ya que contienen tanino, unos polifenoles naturales con propiedades antiinflamatorias.

Estos taninos ayudan a reducir la hinchazón derivada de las quemaduras solares y calman tu piel.

Para fabricar tus propias compresas frías de té, prepáralo con varias horas de antelación para que se enfríe (o enfríalo con hielo) y empapa un paño o una compresa en la infusión.

Échate gel de aloe vera

Tu madre no te mentía cuando te decía que te echaras aloe vera. Estos cactus contienen sustancias antiinflamatorias que aceleran la curación de las quemaduras solares.

“El aloe vera contiene aloína, una sustancia antiinflamatoria que calma el enrojecimiento, la inflamación y el dolor, por lo que ayuda a curar quemaduras leves y moderadas. Si además refrigeras el gel de aloe, la sensación de frescor sera mucho más agradable”, aconseja

No obstante, hay que tener cuidado: como el aloe vera es un ingrediente natural, Shainhouse advierte que puede provocar dermatitis alérgica por contacto. Por ello, es importante que antes de frotartelo por el brazo te eches un poco en la muñeca para ver cómo reacciona tu piel.

Si prefieres comprar gel de aloe vera ya preparado, asegúrate de que no tiene alcohol añadido, ya que esto puede irritar más tu piel.

Toma más vitamina D

La vitamina D es conocida porque fortalece el sistema inmunitario, pero poca gente sabe que también acelera la curación de las quemaduras, sobre todo si se ingiere en grandes cantidades, explica Mokaya.

“Un estudio de 2017 publicado en la revista especializada Journal of Investigative Dermatology reveló que tomar una dosis alta de vitamina D una hora después de sufrir una quemadura solar reduce el enrojecimiento y la hinchazón. Los participantes que tomaron más vitamina D también mostraron menos daños estructurales en la epidermis”, expone Mokaya.

Nada de echarte alcohol

Aunque sientas que el alcohol al evaporarse calma la piel quemada, Mokaya desaconseja este remedio y todos los productos que lo contengan, ya que elimina los aceites naturales del cuerpo.

Al eliminar estos aceites, la piel se seca y la irritación se agrava.

No te eches mantequilla ni vaselina, sobre todo si te han salido ampollas

Aunque ponerse mantequilla en la piel quemada puede resultar calmante al principio, Mokaya advierte que esto puede sofocar aún más la piel al retener el calor corporal. Esto puede agravar la inflamación (sobre todo si hay ampollas) y ralentizar la curación de la piel.

Con la vaselina sucede lo mismo, según asegura Mokaya: obstruye la piel y retiene el calor corporal.

Pero recuerda: es mejor prevenir que curar

Shainhouse asegura que la prevención es la mejor defensa para la piel y que es fundamentar tomar medidas de protección.

“Si vas a estar mucho tiempo al aire libre, aplícate una capa de crema solar de amplio espectro con un SPF 30 como mínimo y ponte manga larga y alguna capa que te cubra el cuello”, recomienda.

También es muy recomendable llevar sombreros de ala ancha para proteger la cabeza, el rostro y el cuello.

Por último, si es posible, evita exponerte al sol en las horas centrales del día (entre las 12 y las 16 horas), porque es cuando más peligro corre tu piel.

Si no te queda más remedio que salir a esas horas, asegúrate aún más de protegerte con crema solar y ropa adecuada. Y no olvides darte crema varias veces al día.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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