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Artemis II, explicada terrenalmente: de por qué no se ha vuelto a la Luna en 50 años a cómo se va a lograr (y con toque español)

Artemis II, explicada terrenalmente: de por qué no se ha vuelto a la Luna en 50 años a cómo se va a lograr (y con toque español)

Está previsto que la misión despegue en unas horas con cuatro astronautas a bordo, que no pisarán el satélite, pero llegarán más lejos de lo que nadie lo ha hecho jamás.

La Luna llena brillando sobre el Sistema de Lanzamiento Espacial y la nave espacial Orion de la NASA el 1 de febrero.
La Luna llena brillando sobre el Sistema de Lanzamiento Espacial y la nave espacial Orion de la NASA el 1 de febrero.NASA

Otro gran paso para la humanidad. Más de 50 años después, volvemos la Luna. Va a ser gracias a Artemis II, que este 1 de abril (las 00:24 ya del día 2 en España) se lanza desde Cabo Cañaveral con cuatro tripulantes a bordo; entre ellos, una mujer.

Artemis, por cierto, en la mitología es la hermana gemela de Apolo. Y por eso, a modo de homenaje y de espejo a esas primeras misiones que nos llevaron hasta allí, se ha bautizado así al programa con el que se va a regresar.

Una vez cruce la atmósfera, la nave dará dos vueltas a la Tierra, tiempo que aprovecharán para hacer todo tipo de pruebas a bordo, y se dirigirá a la Luna. No dejarán la huella y bandera, porque no van a alunizar en su superficie, pero sí la van a rodear. En sí mismo, esto ya es un hito: van a llegar más lejos de lo que nadie lo ha hecho jamás. En palabras de la NASA: estarán más lejos de la Tierra y más cerca de la Luna de lo que ha llegado ningún ser humano en más de medio siglo.

Se podría decir que es el gran ensayo general para lo que viene después: en siguientes misiones sí se pisará la Luna y el gran objetivo es establecer una presencia permanente allí. No sólo se trata de coger ventaja en la carrera espacial, sino de explorar sus recursos y que sea el gran campo de pruebas para el siguiente destino: Marte.

Cuatro motivos por los que Artemis II es importante

David Hernando, ingeniero aerospacial y coordinador de la web especializada Frontera Espacial, tiene claro todo lo que hace especial a Artemis II, empezando porque “es el regreso de la humanidad a la Luna”. Aclara que no va a ser como en las misiones Apolo, puesto que no se va a llegar a la superficie de nuestro satélite ni a entrar “en lo que se consideraría como una órbita”, pero lo que sí va a hacer la misión Artemis es llevar a cuatro astronautas desde Cabo Cañaveral, en Florida, “hasta más allá de lo que vendría a ser la Luna”.

Aquí lo interesante es que realizará una trayectoria de retorno libre. Que no cunda el pánico, él lo explica: “Por si algo sale mal es una trayectoria que te permite volver a la Tierra sin necesidad de ningún sistema de propulsión”. En otras palabras, aprovecha la gravedad y es una medida de seguridad.

"Como pequeño hito que se consigue con esta misión a nivel histórico, se podría decir que los astronautas van a ir más lejos que lo que fueron las misiones Apolo. ¿Por qué? Porque van a cruzar por detrás de la Luna a mucha más altura de esta”, agrega.

Rollout de Artemis II.
  Rollout de Artemis II.NASA

Estos tripulantes, por cierto, son Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch de la NASA, y el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen.

Por último, Hernando destaca que es una misión “superrelevante” porque es el primer paso para empezar a establecer una “presencia permanente y constante" en la superficie lunar.

Las fases de Artemis

Más adelante veremos qué es eso de la presencia permanente y qué objetivo tiene, pero primero hay que saber que hay hasta cinco misiones Artemis, que se caracterizan, explica Hernando, “por grandes saltos de tecnología que va haciendo la NASA para volver a ponerse al nivel, en parte, en el que estuvo con las misiones Apolo”.

“Artemis I fue una misión no tripulada. Ahora Artemis II va a ser una misión que va a ser tripulada, pero que no va a bajar a la Luna. Artemis III, que era la misión destinada a bajar a la Luna, se va a quedar en la órbita baja terrestre haciendo pruebas con los aterrizadores y será Artemis IV la misión que baje finalmente a su superficie”, detalla. Así que la actual es un paso más muy importante de “esa escalera que permitirá el regreso de la humanidad a la Luna”.

Si te preguntas por Artemis V, la NASA la calcula para 2028 y su objetivo sería comenzar a construir una base lunar

El toque español

La misión cuenta con una aportación española no menor, puesto que la Agencia Espacial Europea (ESA) ha sido entidad colaboradora. “Dentro de la ESA se han encargado de hacer el Módulo de Servicio Europeo. Es, para que nos entendamos, lo que lleva el soporte vital para los astronautas mientras están en la cápsula y mientras están haciendo todo este viaje desde que salen de Cabo Cañaveral hasta que amerizan en el Océano Pacífico. Y una parte de ese módulo de servicio se ha realizado por Airbus en las instalaciones de Madrid”, puntualiza el ingeniero.

España ha participado en el sistema de control de temperatura, algo fundamental: “En la cara de la nave en la que da el sol puede estar a cientos de grados positivos, y en la otra, a menos cientos de grados”.

Ventanas de lanzamiento

El lanzamiento de Artemis II está previsto para el 1 de miércoles 1 de abril a las 18:24 (nuestras 00:24 ya del día 2), pero si algo lo impide, hay previstos otros posibles momentos de despegue en los días sucesivos.

Esto es lo que se conoce como ventanas de lanzamiento y están condicionadas por la posición de la Luna. “Es un lugar al que, con un poquito más de combustible, se podría ir sin problemas prácticamente a cualquier hora del día, pero no es eficiente. Lo que busca la NASA es alargar tres días la misión únicamente por haber lanzado cuando igual no tocaba”, explica Hernando.

Destaca además que el cohete “no puede estar continuamente en modo lanzamiento”, porque hay que ir revisando o cambiando componentes.

Trayectoria y duración del 'viaje'

Una vez despegue Artemis II, la nave va a dar dos vueltas a la Tierra, o “incluso tres” antes de dirigirse hacia la Luna.

"Una vez se lance va a ir a una órbita alta a nivel de la Tierra y lo que van a hacer es dedicarse a realizar pruebas de todo tipo de presurización de los trajes, de protocolos de emergencia, de los sistemas de la nave...”, resume Hernando. Una vez todo esté a punto, ahí es cuando se encenderá el Módulo de Servicio Europeo y pondrán rumbo a la Luna, en un viaje que dura “unos tres días de ida, tres días de vuelta aproximadamente”.

Mapa de la trayectoria que seguirá Artemis II.
  Mapa de la trayectoria que seguirá Artemis II.NASA

Cuando toque regresar, ahí ya no orbitarán alrededor de la Tierra, “sino que darán un pequeño giro, algo completamente normal, para dirigirse directamente hacia el Océano Pacífico, frente a las costas de la costa oeste de Estados Unidos”.

Por qué se retrasó su lanzamiento de marzo a abril

La NASA tuvo que aplazar el despegue de Artemis II, previsto inicialmente para principios de marzo, porque cuando el cohete estaba ya en la plataforma, en una prueba se detectó una fuga en unos tanques de helio.

Al ser un elemento crítico y que no se podía reparar en la propia plataforma por la necesidad de grúas, “tuvieron que llevar todo el conjunto hacia el hangar (el VAB, el Vertical Assembly Building", para la reparación, aclara.

Por qué se ha tardado tantas décadas en volver a la Luna

La explicación no se reduce a un solo elemento. Hernando apunta que, primero, cuando se llegó al satélite, “fue por una ambición de país, una ambición más política que técnica”. Después, el interés bajó y como consecuencia “todo el expertise, todo el conocimiento de la NASA, todos los ingenieros que trabajaron en el programa Apolo se dispersaron a lo largo de toda la industria de Estados Unidos”.

Los tripulantes de Artemis II.
  Los tripulantes de Artemis II.NASA

Aquello le vino bien a EEUU, remarca, porque esos grandes científicos, ingenieros y técnicos que ya no estaban trabajando en el programa espacial se incorporaron a la industria. “Eso, a nivel interno dentro de la NASA, la redujo de capacidades, junto a una disminución muy importante en el presupuesto, pues consideraron que la Luna no podía aportar nada más allá del hecho de estar ahí, y para estar ahí ya habían estado”, argumenta.

¿Qué ha cambiado ahora? Que vuelve a haber competencia entre los países, sobre todo con China, que ha dicho “que quiere llegar a la Luna antes de 2030”.

Como destaca, Artemis no quiere “ir a poner una bandera y a dejar una huella”, sino poder establecer una presencia semipermanente en la Luna, y hasta vuelos regulares.

Qué objetivo tiene la presencia estable en la Luna

"La Luna es muy interesante porque, en primer, lugar te sirve como campo de pruebas ideal para si más adelante la humanidad quiere ir a Marte”, resume el experto.

El motivo es que se tiene que desarrollar la manufactura en el espacio utilizando recursos del lugar. Por lo que se sabe a día de hoy, expone, el regolito lunar (la capa de polvo y roca que cubre su suelo) es más difícil de manipular que el suelo marciano: “Teniendo unas buenas capacidades y aprendiendo mucho del funcionamiento en la Luna, pues podemos tener más fácil luego llegar a Marte”.

Traslado de Artemis II el 17 de enero de 2026.
  Traslado de Artemis II el 17 de enero de 2026.NASA

Además de un posible turismo lunar, algo muy hipotético aún y “pagando una millonada”, Hernando indica que “en la Luna sí que hay recursos que igual a la humanidad nos interesan”. Entre ellos, el Helio 3, interesante para la fusión nuclear.

Todos esos avances, como ha ocurrido anteriormente, repercutirían además enormemente en la Tierra, puesto que mucho de lo que se desarrolla para el espacio acaba aplicándose en el día a día: “Hablamos por ejemplo de teléfonos móviles, microelectrónica, los pañales, el velcro, la fotocopiadora... hay muchas cosas que se diseñaron para Apolo que se usan a día de hoy por todos nosotros, y seguramente todo el desarrollo tecnológico que implique poder estar permanente o semipermanentemente en la Luna nos ayude también incluso a poder desarrollar nuevos sistemas de telemedicina, etc”.

“El espacio tiene te obliga a generar y a crear herramientas que hoy no existen, porque al final estás explorando la última frontera”, remacha.

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Redactora jefa de El HuffPost. Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III de Madrid, trabajó en Cinco Días, Cadena SER (tanto en antena como en la web) y Terra. Desde su incorporación a El HuffPost en 2014 ha sido redactora de Tendencias, jefa de Life y ha conducido los encuentros en directo sobre salud mental 'Con la salud en mente'.

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