Jesús Martín-Fernández, neurocirujano pionero en España: "La música es lo más emergente de las capacidades humanas y no tiene un punto concreto en el cerebro: operar a un paciente tocando el piano es un error"
"Es duro ver a una persona cambiar por completo al extirparle un tumor", explica el médico.

"La música es un idioma". Jesús Martín Fernández es un neurocirujano referente por emplear la cirugía despierta, es decir, sus pacientes no se duermen. Esta técnica, explica, logra preservar la parte emocional y otras funciones del cerebro que a menudo se ven dañadas en las cirugías con anestesia general. El protagonista, en una entrevista para La Ser, cuenta como son y por qué es importante que el paciente no se encuentre tocando música.
La presentadora del programa radiofónico El Faro, introduce el tema con un caso que le suena. "El lenguaje tienes infinitos eslabones. La música es otro idioma, y viste un paciente en particular, David, se llama, que le aconsejaban operarse mientras tocaba el piano, pero vosotros, tu equipo, defendía otra forma". "Un tema polémico ese", lamenta Martín. El paciente en cuestión, explican, tenía miedo de no poder volver a tocar nunca.
El doctor asegura que esto puede pasar: "Sí, claro que es posible". El enfermo, explica, padecía un tumor cerebral. "Nosotros hemos publicado un artículo hace dos años en el que recomendábamos que no se operaban a los pacientes tocando [un instrumento].
Pero todo tiene una explicación. "La música no es una función, es una habilidad. Es como un mosaico cognitivo emocional que emerge de tener todas tus funciones cognitivas". "No va a haber un punto específico para la música. Mejor vamos a mapear y proteger la regulación emocional. El reconocer las emociones, el control sobre e movimientos, todo tipo de coordinación, y de ahí surge la música".
Pero es mejor no poner al paciente a tocar, sentencia. "Si no cuando vas estimulando y el paciente para o no para, no sabes qué pasa". "La música está en un nivel superior. Lo más emergente de las capacidades humanas. No tienen un punto concreto", insiste. En su artículo, explica, que "puede parecer paradogico que si lees un libro, pero no". "Si tú pones a tocar a un paciente músico, no sabes o no puedes distinguir si estás preservando cada una de las funciones que realmente necesitas".
