Marta, residente en Gran Canaria: "Quería enseñarles España a mis hijas, pero no me lo puedo permitir"
"Viajar por España se ha convertido en un lujo para los españoles".

España es uno de los países más visitados del mundo, pero para muchos de sus propios ciudadanos, recorrerlo se ha convertido en un lujo difícil de asumir. Hoteles llenos, precios al alza y una oferta cada vez más orientada al turista internacional (y a su bolsillo) están cambiando la forma en que los españoles viajan… o dejan de hacerlo.
Este es el caso de Marta, una madre de familia canaria de 55 años. Marta vive en Gran Canaria y tiene dos hijas de 16 y 11 años. Como muchas familias, siempre ha intentado organizar escapadas dentro del país en los periodos vacacionales. Sin embargo, en los últimos años el auge de los precios en España le ha llevado a tomar una decisión diferente.
"Antes viajábamos por España, pero ahora miramos vuelos fuera porque es más barato. Con lo que cuesta un hotel aquí, nos vamos al extranjero toda la semana", ha asegurado la canaria.
Un modelo que deja fuera a los de dentro
Marta explica que la idea de recorrer España con sus hijas siempre había sido una prioridad. "Quería que conocieran otras partes del país, su cultura, sus ciudades…", cuenta.
"Cuando las niñas eran más pequeñas viajábamos mucho por el país. Además les encantaban los parques temáticos y hacíamos ruta: Port Aventura en Barcelona, Terra Mítica en Alicante, el parque Warner de Madrid, la Ciudad de las Artes y las Ciencias en Valencia, incluso el Dinópolis de Teruel", recuerda Marta.
Pero desde hace unos años, la subida significativa de precios en todo el territorio nacional ha frenado esta tradición familiar. "Te pones a mirar hoteles y es que no tiene sentido. Los precios ahora son altísimos, sobre todo en verano", censura.
La diferencia, asegura, es clara: "Con lo que me cuesta una semana en España, me puedo ir fuera con todo incluido". Una diferencia que además, siendo tres, es muy significativa para la economía familiar.
"Da pena no poder disfrutar de tu propio país como antes, pero esta es la realidad", reconoce. "Yo creo que algo no está funcionando bien si viajar por tu país es más caro que irte fuera", comenta la madre.
El turismo que encarece todo
Para Marta, el encarecimiento está directamente relacionado con el modelo turístico nacional. "Está todo pensado para el turista extranjero, que tiene más poder adquisitivo", expone.
Esto se traduce en precios que muchas familias españolas no pueden asumir. "Los hoteles, los apartamentos… todo está orientado a ese perfil". Y el resultado es una sensación de exclusión: "Viajar por España se ha convertido en un lujo para los españoles".
Así, la canaria pone el turismo masivo en el centro del debate. "Está muy bien que venga gente, pero eso también tiene consecuencias", reflexiona Marta. Y una de ellas es, sin lugar a dudas, el aumento generalizado de precios.
"Todo sube porque hay mucha demanda. Ya da casi igual el precio, los sitios se llenan igual", señala. Pero esa demanda, en muchos casos, no es local: "El problema es que se compite con gente que puede pagar mucho más porque sus salarios son incomparables", asegura.
Vacaciones que dejan de ser accesibles
Para Marta, el problema no es solo viajar, sino lo que eso representa. "Las vacaciones deberían ser algo normal, no un lujo", afirma. "Sin embargo, cada vez es más difícil encajarlas en el presupuesto familiar", lamenta la canaria. "Tienes que hacer muchos números, y aun así no siempre sale", señala.
"Cada vez requiere un esfuerzo más grande irse de vacaciones, por eso irnos fuera de España es casi la única manera", afirma Marta, quien añade: "Pero es que cuando tu propio país se vuelve inaccesible, no te queda otra que buscar alternativas".
Además, el caso de Marta refleja una realidad cada vez más extendida. "Hablas con amigos y muchos están igual", comenta, mencionando que muchas familias que antes viajaban dentro del país ahora optan por alternativas más económicas en el extranjero: "No es porque quieran, es porque no hay otra opción".
Alternativas fuera de España
Ante esta situación, Marta se ha decantado por opciones en otros países vecinos. "Hemos mirado destinos fuera y muchas veces es más barato, incluso con vuelos incluidos", señala.
Lo que antes era una excepción se ha convertido en una tendencia. "Ahora, directamente, lo primero que miro son destinos internacionales", asegura, aunque lamenta que no le haya quedado más remedio que apostar por esta opción porque los destinos nacionales se le han vuelto "imposibles".
Y es que este giro no responde a una preferencia, sino a una cuestión económica. "Yo muchas veces preferiría viajar por España, sobre todo ahora que las niñas aún son pequeñas, pero es que ya no me lo puedo permitir", concluye la madre.
