Avance histórico en ciberseguridad militar: prueban el primer dron del mundo con cifrado resistente a ordenadores cuánticos
El objetivo es claro: evitar que un adversario pueda acceder a información sensible o tomar el control del dispositivo.

La ciberseguridad militar acaba de dar un paso importante hacia el futuro. Un grupo de empresas europeas ha probado con éxito un dron capaz de resistir ataques incluso de ordenadores cuánticos, una tecnología que, en los próximos años, podría poner en jaque los sistemas de cifrado actuales.
Según publica Interesting Engineering, este nuevo sistema combina drones ya utilizados en operaciones reales con un tipo de criptografía avanzada conocida como "post-cuántica", diseñada específicamente para soportar las capacidades de cálculo de los ordenadores del futuro.
El elemento clave de este avance es el uso del algoritmo Classic McEliece, considerado uno de los métodos de cifrado más seguros frente a ataques tanto actuales como futuros. Hasta ahora, su aplicación práctica había sido limitada debido a su complejidad, especialmente en entornos con restricciones técnicas como los drones.
Las pruebas se llevaron a cabo en instalaciones militares en Europa y han demostrado que es posible proteger las comunicaciones entre el dron y su operador incluso en escenarios de guerra electrónica, donde son habituales la interferencia, el bloqueo de señales o los intentos de interceptación.
El objetivo es claro: evitar que un adversario pueda acceder a información sensible o tomar el control del dispositivo, algo especialmente crítico en conflictos donde los sistemas no tripulados tienen un papel cada vez más relevante.
Este desarrollo se enmarca en una carrera global por anticiparse a la llamada "era cuántica". Aunque los ordenadores cuánticos aún no tienen la capacidad de romper los sistemas actuales, los expertos advierten de que es sólo cuestión de tiempo, lo que ha acelerado la búsqueda de soluciones resistentes a ese escenario.
Además, estos drones no sólo protegen las comunicaciones en tiempo real, sino también los datos almacenados, frente a estrategias como el "capturar ahora y descifrar después", en las que la información interceptada hoy podría ser vulnerada en el futuro cuando existan máquinas más potentes.
Con este avance, la industria de defensa da un paso hacia sistemas más seguros y preparados para los desafíos tecnológicos que vienen, donde la superioridad no sólo dependerá del hardware, sino también de la capacidad para proteger la información.
