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10 cosas de los introvertidos que pueden ser de mucha ayuda a los extrovertidos

¿Es la extroversión algo a lo que deberíamos aspirar? No necesariamente.

Los extrovertidos tienen la fama de ser triunfadores ruidosos que lo petan en la sociedad actual de ritmo vertiginoso. La gente con este tipo de personalidad se suele hacer notar fácilmente, lo cual les da ventaja en el ámbito de los negocios, por poner un ejemplo.

“Se podría argumentar que la extroversión se valora más que la introversión. En un mundo cada vez más conectado tecnológicamente, existe la expectativa de permanecer conectado también en el ámbito social”, señala el psicoterapeuta Mark Vahrmeyer.

No obstante, Vahrmeyer se pregunta: “¿Es la extroversión algo a lo que deberíamos aspirar?”.

No necesariamente. Los expertos sostienen que una personalidad introvertida puede aportar una buena cantidad de cualidades únicas. Los extrovertidos pueden verse beneficiados si salen de su zona de confort de vez en cuando. Hemos hablado con varios profesionales de la salud mental e introvertidos para saber qué pueden aprender los extrovertidos de las personas más reservadas:

1. La habilidad de reunir pensamientos antes de hablar

Carolyn Ball, psicoterapeuta y propietaria del centro Elevate Counseling + Wellness, explica que los extrovertidos tienden a procesar las cosas verbalizando sus pensamientos y sacando conclusiones mientras las dicen en voz alta. “También se sienten cómodos planteando múltiples ideas sin preocuparse de encontrar la buena hasta que hayan hablado de todas ellas durante un rato”, añade.

Por otro lado, los introvertidos son procesadores internos que necesitan tiempo en calma para reflexionar sobre sus pensamientos, y sólo hablan una vez que se han formado una idea por completo y están listos para compartirla.

“Los introvertidos se toman su tiempo para pensar opciones antes de hablar y esperan hasta que piensan que tienen algo valioso que decir”, afirma Ball. Esto les ayuda a parecer más “reflexivos y serenos”, apunta.

2. No preocuparse tanto de lo que piensan otras personas

En general, los extrovertidos necesitan aprobación social, señala Vahrmeyer: “Buscan reafirmación por parte del entorno, mientras que los introvertidos dependen menos de esto”.

Este es un punto en el que, definitivamente, los extrovertidos pueden aprender de los introvertidos: la capacidad para tranquilizarse a uno mismo es algo que todos querríamos emular.

“Si te sientes bien contigo mismo, se abre la posibilidad de una conexión real con otras personas sin guiarte por la necesidad de aprobación y aceptación”, añade el experto.

3. El valor de ser bueno escuchando

Los introvertidos suelen ser más observadores y es mucho menos probable que interrumpan a las personas que están hablando, lo cual les convierte en excelentes oyentes, asegura la psicoterapeuta Erin Nicole McGinnis, propietaria del centro East West Holistic Psychotherapy en Los Ángeles (EE UU). “Hacen sentir a quien habla que le están escuchando”, explica.

Adoptar una mejor capacidad de escucha también puede dar lugar a discusiones más profundas y productivas, añade McGinnis. “Como los introvertidos suelen ser mejores en la escucha, tienden a mantener conversaciones más profundas y significativas. Los introvertidos tampoco son amigos de las conversaciones banales (como hablar del tiempo), porque crea una barrera superficial entre la gente. Los introvertidos están programados para conexiones más profundas y vulnerables”, apunta.

4. La importancia de priorizar el descanso

Joanna Penn, que se describe como introvertida y es autora de Public Speaking For Authors, Creatives And Other Introverts, hace hincapié en la necesidad de recargar después de un gran evento. Por ejemplo, cuando da una conferencia, sabe que después se va a sentir agotada; por eso sugiere que la gente se reserve un tiempo de recuperación y recarga en tales circunstancias.

Ryan Mizzen, introvertido y cofundador de la empresa londinense de terapia de abrazos Nordic Cuddle, cuenta que se siente realizado desde que ha aprendido a decir que no, tanto en el ámbito personal como profesional.

“Puede que los extrovertidos se sientan más inclinados a decir siempre que sí, cuando en realidad necesitan tiempo para sí mismos para descansar y recargar pilas”, dice, mientras reconoce que leer es su ritual favorito cuando necesita un respiro.

5. Que no pasa nada por estar solo

Pasar tiempo solo para el crecimiento de uno mismo es una habilidad fundamental que Stephanie Johnson, estratega de comunicación, ha aprendido como introvertida.

“Naturalmente, como introvertida, paso mucho tiempo a solas con mis pensamientos”, reconoce. “Creo que esto es valioso, porque nos permite impedir que el tornado de distracciones de la vida diaria supere a los pensamientos reales e importantes que están en la profundidad de nuestra mente y a los que necesitamos acceder”.

Johnson explica que, para ser capaz de crecer, ha aprendido a ser sincera consigo misma, para lo necesita tiempo a solas de vez en cuando.

“No siempre es agradable o divertido, pero es necesario. Cuando aprendemos a querer a quienes somos —lo bueno y lo malo— sin la influencia de una burbuja autocreada de distracciones del mundo que nos rodea, acabamos encontrando un amor real por nosotros mismos”, sostiene.

6. La capacidad de respetar las fronteras

“Los extrovertidos a veces presionan a un introvertido para que haga cosas que no quiere hacer. Y los introvertidos se quedan enseguida con la copla”, aclara Mary Joye, asesora de salud mental en Florida.

Para Joye, los introvertidos pueden enseñar a los extrovertidos la importancia de respetar las fronteras de otros. “No necesitas que alguien haga algo contigo para disfrutarlo. Puedes compartirlo después con él”, recuerda la experta.

7. La importancia de darle al ‘pausa’

La especialista de la mente Belinda Ginter indica que los extrovertidos a veces se mueven demasiado rápido debido a su inagotable energía. Aunque este no es necesariamente un rasgo negativo, todo el mundo necesita algo de relax.

“Los introvertidos nos enseñan a darnos un tiempo para frenar, procesar y pensar en los siguientes pasos, y también para disfrutar del proceso”, explica.

Los introvertidos saben que la vida es mucho mejor cuando te tomas descansos mentales con los que relajarte, disfrutar y dar gracias por todo lo que has conseguido hasta ahora. No siempre tienes que estar haciendo algo.

8. Cómo tomar mejores decisiones

Los introvertidos reflexionan antes de tomar decisiones, explica Christine Agro, experta en meditación e introvertida.

“Tomar decisiones rápido puede dar lugar a errores o a dejar pasar otras opciones mejores”, apunta Agro, que añade que parar un poco puede aumentar la productividad y generar mayores éxitos.

9. Los beneficios de frenar y de pasar tiempo en la naturaleza

“Los introvertidos saben por intuición lo que las investigaciones han demostrado: que pasar tiempo entre el verde y que cultivar cosas es una forma genial de estimular el ánimo”, expone Jean G. Fitzpatrick, psicólogo de parejas en Nueva York.

Johnson está de acuerdo. “La naturaleza es mi iglesia. Vivo el presente, y puedo pasar el rato tranquilamente en un parque. Sin pretensiones. Sin expectativas. Sólo tú y el mundo que te rodea”, describe. “Escucha a los pájaros o la brisa colándose entre las ramas. Mira las ondas en el agua y palpa las rocas. Oye a los pájaros en la distancia. Sólo pensarlo ya me relaja”.

10. La noción de que los introvertidos no necesitan ‘cambiar’

Lorraine A. McCamley, introvertida y coach de liderazgo para “profesionales tranquilos” en el centro Boldly Quiet Consulting, ha descubierto que la gente suele insistir a los introvertidos para que salgan de su caparazón. No obstante, McCamley sostiene que la gente tiene que aprender a ver el valor de ser introvertido.

“Aunque los estadounidenses ―especialmente en el mundo de los negocios― suelen buscar y ascender a gente con un carácter más extrovertido, los introvertidos no son víctimas ni pasmarotes”, defiende. “Simplemente somos individuos que tendemos a navegar el mundo con más introspección”.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ EEUU y ha sido traducido del inglés por Marina Velasco Serrano

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