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21/12/2020 19:19 CET

Si esta no es la primera mutación del coronavirus, ¿por qué preocupa tanto?

La nueva cepa hallada en Reino Unido muestra nueve mutaciones en la proteína de la espícula, la "llave" del virus para entrar en nuestras células.

NIKLAS HALLE'N/AFP via Getty Images
Varios viajeros esperan en la Terminal 2 del Aeropuerto de Heathrow en Londres el 21 de diciembre de 2020.

Cuando parecía que 2020 ya no podía dar más de sí y la maldición estaba a punto de terminar, da la impresión de que volvemos a la casilla de salida. El lunes pasado, Reino Unido anunció que habían detectado una nueva variante del coronavirus en la zona de Londres y el sureste de Inglaterra; sólo una semana después, 20 millones de británicos están confinados, las autoridades inglesas reconocen que la situación está “fuera de control”, las Bolsas internacionales se desploman ante el caos y varios países del entorno, entre ellos España, han suspendido los vuelos procedentes del Reino Unido.

El hallazgo de una nueva variante no debería ser preocupante de por sí. Pero esta nueva cepa viene con sorpresa, o al menos eso parece. Las autoridades sanitarias británicas informaron la semana pasada a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de sus sospechas sobre una mayor transmisibilidad de la nueva variante, y este domingo el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) publicó un documento en el que constataba que, según los análisis iniciales, la nueva cepa podría aumentar la transmisibilidad del coronavirus.

Se cree que esta variante apareció por primera vez a mediados de septiembre en Londres o en Kent. Dos meses después, ya suponía el 26% de los casos detectados en la zona del sureste de Inglaterra. Ahora, esa proporción se ha elevado hasta más del 60%. A nivel general, Reino Unido pasó de registrar 15.000 casos diarios de covid a principios de diciembre a diagnosticar más de 27.000 este domingo, en sólo 24 horas.

De todos los contagios acumulados en el país, se sabe que 1.416 corresponden a la nueva variante, de la cual ya se ha registrado algún caso aislado en Italia, Dinamarca, Bélgica, Países Bajos y Australia. En cualquier caso, si hasta la fecha han aparecido miles de cepas del coronavirus distintas, ¿por qué esta preocupa tanto?

“La llave del coronavirus para entrar en las células humanas” 

“Esta variante preocupa porque tiene una serie de mutaciones que afectan a funciones conocidas del virus y que, aunque no sabemos cómo, pueden verse modificadas”, explica José Manuel Bautista, catedrático de Biología Molecular de la Universidad Complutense de Madrid.

El ECDC ha observado en esta nueva variante nueve mutaciones en la proteína de la espícula, que es “la llave del coronavirus para entrar en las células humanas”, describe Juan José Tellería, médico genetista y miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española de Genética Humana. Y ahí podría estar precisamente la clave. 

“Las espículas son las que interaccionan con el receptor celular; es decir, es donde interactúa el virus con el receptor de la célula humana diana y, por tanto, pueden modificar la afinidad que tiene el virus con esa célula y la facilidad o dificultad del mismo para acceder al organismo humano”, añade Bautista. 

Estas mutaciones pueden modificar la facilidad o dificultad del virus para acceder al organismo humano

Hasta ahora se han registrado muchas miles de cepas del coronavirus, e incluso otras variantes que afectaban a esta proteína, “pero en esta cepa se junta más de una mutación”, señala Bautista. “No quiere decir que estas nueve variantes sean nuevas, pero se han ido acumulando hasta dar lugar a esta nueva secuencia”, indica Tellería.

El comité británico que ha evaluado la nueva cepa apunta a un aumento de la transmisibilidad de hasta un 70% en comparación con otras variantes en circulación y a un incremento de la carga viral de hasta cuatro o cinco veces. Esto, sumado a que se está diseminando rápidamente entre la población británica, les lleva a pensar que la cepa sería más contagiosa.

“No hay evidencia directa”, pero sí “correlación”

Los científicos consultados aclaran que, por el momento, la información sobre una mayor transmisibilidad de esta nueva variante son “datos de asociación, no hay una evidencia directa”. “Hay una correlación directa entre la aparición de esta nueva cepa y el aumento de casos, pero correlación no significa causalidad”, recuerda el inmunólogo David Bernardo, del Instituto de Biología y Genética Molecular.

“Este virus, por ser de ARN, va cambiando continuamente”, explica Bernardo, que añade que “hasta ahora todos esos cambios han sido, en general, silentes e inocuos”. 

Hasta ahora, los cambios del virus han sido inocuos

Bernardo está más tranquilo que otros de sus colegas, y opina que la rápida transmisión del virus en Reino Unido se debe a que las medidas del país han sido hasta ahora “muy laxas”, y a que la población se ha ido relajando con la llegada de la Navidad.

Por su parte, Juan José Tellería sí se confiesa preocupado por la aparición de esta nueva variante, aun sabiendo que “hay que tomar la información con mucha cautela”. “Siempre que aparece una nueva variante, no se sabe con exactitud si es más infecciosa o si ha aprovechado la ola de contagios para aumentar su presencia, pero en este caso sí parece que es más infectiva”, sostiene.

El lado ‘bueno’...

Las ‘buenas’ noticias son que, de momento, no parece que esta nueva cepa aumente la severidad de la enfermedad ni que altere la efectividad de la vacuna.

Aunque las vacunas van precisamente dirigidas a las espículas, los anticuerpos actúan contra múltiples regiones de esta proteína y, por lo tanto, una mutación menor en la espícula no sería suficiente para hacer la vacuna ineficiente. 

De este modo, “lo más probable es que no afecte a la vacuna, o en todo caso muy poco”, apunta Tellería. 

“Todavía es pronto para saberlo, pero creo que no influirá, porque los anticuerpos neutralizantes que produce la vacuna reconocen muchas zonas de la espícula, no sólo donde hay mutaciones, así que deberían tener capacidad para neutralizar el virus”, pese a las mutaciones, coincide José Manuel Bautista. 

Y los riesgos que pueden venir

Tanto Tellería como Bautista celebran que España restrinja desde este martes los vuelos procedentes de Reino Unido. “No descarto que la variante haya llegado ya, pero hay que reforzar la prevención, caracterizar y detectar la presencia de esa cepa, y evitar que llegue y que se expanda por la población”, sostiene Bautista.

“No sabemos qué pasará, pero si esta cepa es más infectiva, se contagiará más gente, y si se contagia más gente, puede haber más fallecimientos”, explica el biólogo. “Todo esto no se sabe, es preventivo, pero es muy importante frenar la expansión de esta cepa”, insiste Bautista. “Puede haber una adaptación mayor de esta cepa al ser humano, y eso es lo que hay que evitar”. 

Si la infectividad es mayor, lo lógico es que esta variante se superponga a las otras. Por otro lado, si aumentan los contagios, aumentarán también las muertes

Juan José Tellería le da la razón, y advierte de que todo puede convertirse en un enorme efecto dominó. “Si la infectividad es mayor, lo lógico es que esta variante se superponga a las otras cepas y se haga más frecuente que las anteriores”, señala. Del mismo modo, “si aumenta la cifra de contagios, aumentará también la cifra de muertes”.

Además, los datos sugieren que en Europa se está instalando una tercera ola. “Si a eso se le suma que la nueva variante es más infectiva, esto significará que la curva será mucho más empinada. Y si la pendiente es muy aguda, el sistema sanitario se desborda”, alerta Tellería.

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