Recuperar el cuerpo perdido

Resulta sorprendente a estas alturas que haya medios retrógrados y machistas que celebren que una mujer consiga adelgazar y estar tonificada después de parir.

Esperando mi turno en la cola del súper para pagar un paquete de fideos y unas naranjas, leo por encima el titular de la revista ¡Hola!: “Pilar Rubio. Dos meses. Recuperación”. Pobre mujer, me lamento. Debe haber tenido un accidente o ha estado enferma. Me alegro de que esté bien. Avanzo unos centímetros y vuelvo a mirar de reojo a la revista (esto de ponerte imágenes de gente rica mientras echas cuentas de lo que te puedes gastar es genial para la autoestima). “Pilar Rubio. Dos meses de dar a luz. Sorprendente. Recuperación”. El chico de atrás me hace señales para que avance de una vez, me he debido quedar parada en seco y toda la cola me está maldiciendo. Lo que Pilar Rubio ha recuperado no es la salud, ni las llaves del chalet, ni la memoria de un disco externo. ¡Pilar rubio ha recuperado la figura después del embarazo! Acabáramos.

Salgo del súper aún descolocada y observo esas cuartillas con foto donde la gente pide ayuda para recuperar al gatito que se les ha escapado. “Silvestre. Color canela. Ojos verdes. Cariñoso. 105 – 87 – 130”. No se trata de un felino sino de un cuerpo perdido. Todo el mundo sabe que cuando te embarazas el cuerpo se desprende de tu ser y te vuelves gaseosa, etérea e imperceptible. De hecho, para poder ubicarte tus seres queridos te suelen colocar un cascabel. Si no dejas el cuerpo bien atado o guardado corres el riesgo de extraviarlo. Me pregunto si Pilar Rubio lo habrá encontrado en la oficina de cuerpos perdidos o alguien se lo habrá encontrado en una esquina tirado.

“Mientras llamo al ascensor con mis fideos cabellos de ángel, pienso en todas esas madres que nunca serán portada pese a todos los esfuerzos que hacen.”

Lo que resulta sorprendente a estas alturas no es que la presentadora, actriz y modelo disponga de un cuerpo, sino que haya medios tan retrógrados y machistas que celebren que una mujer consiga adelgazar y estar tonificada después de parir. Las portadas de la revista ¡Hola! suelen señalar el éxito de determinados personajes a través de sus mansiones y de sus posesiones. Casas. Joyas. Arte. Coches. Con este reportaje la revista nos señala que el mayor logro de una mujer, y el culmen de su éxito, es conseguir un determinado aspecto. Tener hijos, ser joven, blanca y delgada es todo a lo que podemos aspirar. Y si no cumples las normas a rajatabla corres el riesgo de perderlo, porque también dejas de merecerlo. Como si de otro reto de El Hormiguero se tratara, la revista celebra que Pilar Rubio haya conseguido volver a ser digna de su cuerpo en un tiempo récord. Nada de sacarse unas oposiciones, dirigir un país o conciliar, lo verdaderamente importante es tener una barriga plana.

Mientras llamo al ascensor con mis fideos cabellos de ángel, pienso en todas esas madres que nunca serán portada pese a todos los esfuerzos que hacen: teletrabajar y organizar en el plan de comidas de cada semana. Jugar con sus criaturas, mantener el buen humor y cargar con la triple jornada. Limpiar la casa, preparar tuppers y hacer raíces cuadradas. Controlar la ansiedad, reunirse con los profesores del cole, mantener su vida social, diseñar powerpoints para las reuniones… El cuerpo, junto con la mente, es lo que nos permite hacer todo eso. Da igual las medidas que tenga, da igual lo plano que esté el vientre: ser madre es una tarea de alto riesgo que nada tiene que ver con posar a lomos de un caballo y el pelo al viento.