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17/05/2021 07:05 CEST | Actualizado 17/05/2021 07:05 CEST

Se cumple un año del ingreso mínimo vital, un gran logro del Gobierno

Hay que extender esta prestación para que llegue a muchas más personas y muchas más familias.

Europa Press News via Getty Images
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá.

El 29 de mayo se cumplirá un año de la aprobación por el Gobierno del real decreto 20/2020 por el que se puso en marcha el ingreso mínimo vital. El quinto pilar del estado del bienestar en nuestro país junto a educación, sanidad, pensiones y ley de dependencia. Todos ellos llevan la firma de un presidente socialista.

En este caso, se trata de una prestación no contributiva que garantiza un determinado nivel de ingresos a los hogares en situación de vulnerabilidad que ha permitido atender la pobreza estructural de la que adolecía España y que se ha visto agravada por la crisis sanitaria del coronavirus.

El ingreso mínimo vital es una de las medidas más importantes aprobadas por este Gobierno progresista que coloca a España como un país referente a nivel mundial en lo relativo a las políticas sociales y en la lucha contra la pobreza infantil.

El presidente Pedro Sánchez aseguró: “Ni el Gobierno, ni la sociedad española, va a mirar para otro lado mientras nuestros compatriotas forman colas para comer, sobre todo niños. Nuestro país ha ganado en justicia social, pero sobre todo ha ganado en decencia”.

Según los últimos datos aportados por el Gobierno, a través de una respuesta parlamentaria, el ingreso mínimo vital ya llega a 203.000 hogares, donde viven 565.195 personas, de las cuales, 245.175 personas, esto es, un 44% son menores de edad, con un ingreso medio de 460 euros.

El ingreso mínimo vital ya llega a 203.000 hogares, donde viven 565.195 personas

En este primer año de despliegue, el IMV ha superado el número de beneficiarios que tienen otras ayudas similares en diferentes comunidades autónomas, teniendo en cuanta que las otras ayudas llevan mucho más tiempo siendo desplegadas. Estamos hablando de más del 100% de las 550.000 personas que eran beneficiarias de las rentas mínimas de las autonomías de régimen común a finales de 2019.

Por otro lado, al tratarse de una pensión no contributiva, el importe de las ayudas ha subido para el presente año 2021 un 1,8%, el doble de lo que previsiblemente subirá el IPC.

Como todo lo nuevo que empieza se va encontrando con problemas que hay que resolver. Uno de los más importantes es extender esta prestación para que llegue a muchas más personas y muchas más familias.

Así, el pasado 2 de febrero el Gobierno aprobó nuevas medidas para flexibilizar este ingreso, incorporando modificaciones en relación a las unidades de convivencia, con el objetivo de seguir ampliando el número de beneficiarios.

Este misma semana el Gobierno ha anunciado que quiere recuperar la prestación por hijo a cargo dentro del ingreso mínimo vital, teniendo en cuenta la renta y el patrimonio. También hace unos días el ministro de Inclusión Social, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, aseguraba que el Gobierno subirá el ingreso mínimo vital y lo ampliará a más familias con hijos antes de que acabe 2021.

El Gobierno de Pedro Sánchez considera una prioridad poner coto a la pobreza infantil. Para ello, se incrementará el acceso de este ingreso para las familias con hijos elevando los umbrales máximos de renta que permiten percibirlo. Ello tendrá, como efecto secundario, que se eleven las cantidades que reciban los ya beneficiarios.

Está claro que esta crisis sería mucho más dura con un Gobierno del PP. Con Mariano Rajoy, España era líder europeo en pobreza infantil junto a Rumanía y no se hizo nada. Los socialistas por aquel entonces presentamos una iniciativa en el Congreso para un plan contra la pobreza infantil y el PP votó en contra.

El Gobierno ha trabajado en esta crisis para que nadie se quedase atrás impulsando y mejorando medidas como el Ingreso Mínimo Vital, la prohibición de los cortes de suministros básicos, la moratoria de hipotecas, los créditos de consumo o la extensión automática de los contratos de alquiler. No somos lo mismo.