La relatora de la ONU denuncia una "evidente intención genocida" en las torturas de Israel contra el pueblo palestino
Francesca Albanese ha presentado esta semana su último informe, 'Tortura y genocidio', ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

"La tortura se ha convertido en un elemento integral de la dominación y del castigo infligido a hombres, mujeres y niños, tanto mediante abusos bajo custodia como a través de una implacable campaña de desplazamiento forzado, asesinatos masivos, privación y destrucción de todos los medios de vida para infligir dolor y sufrimiento colectivo a largo plazo". Quien firma estas líneas es Francesca Albanese, relatora especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en los Territorios Palestinos Ocupados desde 1967, en su último informe acerca del "uso sistemático" de la tortura por parte de Israel contra los palestinos desde el 7 de octubre de 2023.
En esta investigación, titulada "Tortura y genocidio" y que Francesca Albanese presentó ante el Consejo de Derechos Humanos esta semana, la relatora especial de Naciones Unidas señala que, "cuando la tortura se perpetra en todo un territorio" (Palestina), "contra una población como tal" (los palestinos) y "se sostiene mediante políticas que destruyen las condiciones de vida, la intención genocida resulta evidente". Porque la tortura israelí no es "violencia estructural". "Es la estructura del colonialismo de asentamiento, construida sobre la base de la deshumanización y mantenida por una política de crueldad y tortura colectiva", recoge el informe.
Aunque los palestinos son sometidos a diario a condiciones que provocan "un grave sufrimiento físico y psicológico" masivo, la situación bajo custodia es mucho peor. "Los detenidos palestinos han sido sometidos a abusos físicos y psicológicos excepcionalmente brutales, en una escala y con una intensidad sin precedentes en la historia de Palestina/Israel. Las palizas brutales, violencia sexual, violaciones, malos tratos letales, hambre y la privación sistemática de las condiciones humanas más básicas han dejado profundas y duraderas cicatrices en los cuerpos y las mentes de decenas de miles de palestinos y sus seres queridos", muestra el estudio.
Desde octubre de 2023, más de 18.500 palestinos han sido arrestados, incluidos más de 1.500 niños. De todos ellos, más de 9.000 permanecen todavía en centros de detención israelíes, donde se han documentado prácticas como palizas, violaciones, inanición, desnudez forzada, privación de atención médica, uso de perros, descargas eléctricas y aislamiento prolongado. Hay, además, al menos 4.000 personas desaparecidas. Durante la presentación, Albanese leyó varios testimonios recogidos para el estudio. "Nos soltaron a los perros policía, dejando que nos desgarraran la carne. Uno de los perros atacó a un compañero detenido y empezó a morderle los genitales. Se desangró en mis brazos. Un médico protegido tras una reja lo examinó desde lejos y dijo: tírenlo fuera", relató.
Estos abusos, según la relatora de Naciones Unidas, no son acciones aisladas de algunos soldados israelíes, sino que son prácticas "coordinadas por altos funcionarios israelíes", entre ellos el ministro de Seguridad Nacional, Itama Ben-Gvir, quien "describió públicamente el deterioro de las condiciones de los prisioneros como u no de sus principales objetivos, ordenando reducciones drásticas en la ingesta calórica, defendiendo esta política de inanición ante el Tribunal Supremo de Israel y prometiendo proporcionar a los detenidos solo el mínimo del mínimo".
Entre las diferentes torturas, destaca también la "violencia sexual contra niños, mujeres y hombres". Según el informe, "personal israelí ha cometido violaciones, incluyendo violaciones en grupo, a menudo con objetos como barras de hierro, porras y detectores de metales". "Los detenidos son sometidos a palizas y descargas eléctricas en los genitales o el ano, a ser desnudados a la fuerza y en público, y a registros corporales forzosos e invasivos en posiciones humillantes. Las agresiones sexuales ocurren con frecuencia cuando los detenidos tienen los ojos vendados. Los detenidos son fotografiados desnudos, y las mujeres y niñas son obligadas a quitarse el velo delante de los hombres", añade la investigación.
Albanese pone atención sobre otros dos ministros: Bezazel Smotrich e Israel Katz. Si bien "la deshumanización de los palestinos es anterior" a sus nombramientos en el Gobierno, la relatora expone que estos tres políticos son quienes ahora "presiden y orientan las políticas que sustentan" las conclusiones del informe.
Por ello, la relatora de la ONU pide a los Estados que activen mecanismos de jurisdicción internacional y a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional que "investigue y emita órdenes de arresto" contra los tres por "su presunta responsabilidad en crímenes de lesa humanidad y genocidio". "La forma en que ustedes respondan a esta abominación pondrá a prueba nuestra responsabilidad jurídica y moral colectiva. El derecho internacional es inequívoco. La tortura está absolutamente prohibida en todas las circunstancias, al igual que el genocidio", concluyó Albanese en la presentación.
