Israel, EEUU, Irán y Hizbulá ponen a prueba el acuerdo de paz
Lo que en el papel se había firmado, en la realidad no se cumplió, o al menos no de forma íntegra.

Hace diez días Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra que el ejército israelí y el estadounidense iniciaron contra el territorio iraní el pasado mes de febrero. Sin embargo, el pacto parece no haber dado ningún fruto. Ni Irán ha reactivado por completo el estrecho de Ormuz (como pedía EEUU). Ni Israel ha retirado sus tropas militares de Líbano (como exigía Irán). Ni Hizbolá se ha desarmado (como solicitaba Israel).
Todos estos intereses, líneas rojas y exigencias, que ya en la teoría parecían difíciles de alcanzar, parecen haber chocado ahora en la práctica, dejando el acuerdo —y especialmente la paz— prácticamente a un lado. Lo que en el papel se había firmado, en la realidad no se cumplió, o al menos no de forma íntegra, poniendo en riesgo no solo la credibilidad de las potencias implicadas, sino también la propia paz. Muestra de ello es, por ejemplo, el caos en el estrecho de Ormuz o los continuos ataques de Israel contra Líbano, donde aún permanecen sus tropas.
El estrecho de Ormuz, el punto clave del acuerdo
Uno de los principales protagonistas en este conflicto ha sido el estrecho de Ormuz —por el que transita cerca del 20% del petróleo y gran parte del gas natural licuado (GNL) de todo el planeta—, el cual le ha servido a Irán como vía de negociación —y de presión— frente a Estados Unidos.
Es considerado como el punto principal de las negociaciones y, precisamente, es en el que más se ha evidenciado este choque de conflictos. Muestra de ello es que durante todos estos meses se ha llegado a cerrar en incontables ocasiones, lo que ha paralizado casi por completo el tráfico marítimo en la zona.
Actualmente, el paso se encuentra abierto y, de hecho, según registra la CNN en la última semana se ha registrado más tráfico marítimo que en los últimos tres meses. El pasado miércoles, por ejemplo, unas setenta embarcaciones llegaron a cruzar esta vía, la cifra más alta desde que comenzó el conflicto, según Marine Traffic.
Sin embargo, la zona continúa siendo insegura para las embarcaciones que consiguen cruzarla. Este mismo sábado un petrolero ha denunciado haber sufrido daños materiales tras ser alcanzado por un "proyectil no identificado", aunque no ha habido víctimas. Desde el organismo británico de coordinación y vigilancia de la seguridad marítima para el tráfico comercial han recomendado a los buques que transiten por allí que "lo hagan con precaución y que informen de cualquier actividad sospechosa".
La presencia de tropas de Israel en Líbano, el desarme de Hizbulá y los ataques de EEUU e Irán
Otra de las líneas rojas que había sobre la mesa era Líbano, un territorio en el que las tropas israelíes continúan a día de hoy hasta que Hizbulá no se desarme, algo que, según han defendido desde Israel, era algo que ya se había dejado por escrito en el acuerdo marco alcanzado entre ambas potencias este viernes.
"El principio fundamental establecido en el acuerdo (con el Líbano) es que no habrá repliegue de Israel en el sur de Líbano, ni retirada, mientras la organización terrorista Hizbulá no sea desarmada en todo Líbano y se garantice la seguridad de los residentes del norte", ha señalado el ministro de Defensa, Israel Katz. El mapa de la nueva zona de seguridad, según ha trascendido, incluiría toda la región situada al sur del río Litani hasta los territorios ocupados de los Altos del Golán y las Granja Sheba, así como varios enclaves al norte del río, como el estratégico Castillo de Baufort.
Sin embargo, el líder de Hezbolá, Naim Qassem, ha dicho que dicho acuerdo, firmado en Washington, es "nulo" y una "humillación" y que debería ser reemplazado por el memorando entre Irán y Estados Unidos. Además, ha advertido de que cualquier intento de vincular la retirada de Israel del sur del Líbano con el desarme del grupo traspasaba "líneas rojas". Es decir, el grupo sigue manteniendo su postura y rechaza cualquier tipo de desarme, pues alegan que entregar las armas los dejaría expuestos ante las ansias expansionistas de Israel, que en la jornada de hoy ha vyelto a bombardear el sur del Líbano.
Tampoco han cesado los ataques desde el lado iraní, que ha lanzado este sábado y en plena tregua un ataque contra Baréin, lo que ha llevado a la condena de los países árabes que han solicitado a Teherán que no avive más las tensiones. "Estos ataques se producen en un momento en que los esfuerzos regionales avanzan hacia la consolidación del camino de la desescalada y la estabilidad, lo que exige abstenerse de cualquier acción que pueda avivar las tensiones o socavar los esfuerzos destinados a fortalecer la seguridad y la paz regionales", ha señalado en un comunicado el Ministerio de Exteriores de Emiratos Árabes Unidos (EAU). Además, el Ejército de Estados Unidos también atacó instalaciones en Irán, justo un día después de que un buque fuese alcanzado por un proyectil frente a las costas de Omán.
