Manel, educador canino: "Si tu perro se come los juguetes prueba con esta alternativa"
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Manel, educador canino: "Si tu perro se come los juguetes prueba con esta alternativa"

"Es un snack muy completo que le ayuda a combatir la ansiedad"

Un perro mestizo de raza pointer, blanco y negro, agarra con la boca un juguete de goma verde que está siendo sostenido por una mano humana.Os Tartarouchos

El comportamiento destructivo en los perros rara vez es casual; más bien suele tener un motivo detrás. Según los expertos, está relacionado con factores como el aburrimiento, la ansiedad o la falta de estimulación mental. Esto viene a raíz de que los perros, por naturaleza, tienen un fuerte instinto de caza. En libertad, deben buscar, perseguir y conseguir su alimento, un proceso que activa su organismo y regula sus niveles de estrés. 

Sin embargo, en el entorno doméstico donde disponen de agua y comida y no tienen amenazas de supervivencia,  esta secuencia natural se transforma. Aquí es donde entran en juego los juguetes interactivos, diseñados para simular ese proceso. Obligan al animal a pensar, concentrarse y "trabajar" para conseguir una recompensa.

Dependiendo de la fuerza del animal y de la calidad de los objetos, estos juguetes acaban destrozados al poco tiempo de comprarlos. Por eso, el educador canino y divulgador Manel —@manel_educadog— ha compartido una solución práctica para este problema tan habitual. 

El problema de los perros más "intensos"

"Si tu perro se come los juguetes de estimulación porque tienes una piraña, prueba con esta alternativa", comenta con humor. Su propuesta, lejos de ser un producto comercial, consiste en un snack casero que combina estimulación mental, alimentación y reducción del estrés.

No todos los perros interactúan igual con estos juguetes. Algunos, especialmente los más ansiosos o enérgicos, pueden romperlos con facilidad o incluso ingerir partes, lo que supone un riesgo para su salud. En estos casos, Manel propone una alternativa más segura y natural: sustituir el juguete por un alimento estructurado que cumpla la misma función de estimulación.

El snack congelado que reduce la ansiedad

La receta que plantea el educador canino es sencilla y accesible:

  1. Cortar un pimiento por la mitad y retirar las semillas
  2. Rellenarlo con yogur natural sin azúcar
  3. Añadir pienso habitual del perro
  4. Incorporar un huevo y mezclar
  5. Agregar trozos de manzana
  6. Congelar durante unas horas

Una vez listo, se le ofrece al perro como si fuera un juguete. El resultado es un alimento interactivo que obliga al animal a lamer, morder y explorar, prolongando el tiempo de actividad y favoreciendo la relajación posterior. "Es un snack muy completo que le ayuda a combatir la ansiedad", explica Manel.

Jugar también es educar

Este tipo de estímulos entretienen y cumplen con funciones claves en el bienestar del animal como: reducir la ansiedad y el estrés, evitar comportamientos destructivos, mejorar la concentración y favorecer el equilibro emocional.  Al igual que ocurre en la naturaleza, el esfuerzo previo a la comida genera un efecto calmante una vez finalizada la actividad.

El papel del juego en la vida de un perro es una herramienta educativa fundamental que influye en su comportamiento, sociabilidad y salud mental. Los juguetes interactivos —o alternativas como la propuesta por Manel— ayudan a canalizar la energía, especialmente en etapas como la de cachorro, donde el exceso de actividad puede derivar en problemas de conducta.

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Redactora en El HuffPost España, donde aborda actualidad y estilo de vida. Graduada en Periodismo por la Universidad CEU San Pablo, inició su carrera como becaria en este mismo medio, que ha sido su verdadera escuela. Madrileña con raíces manchegas, escribe sobre una amplia variedad de temas como: sociedad, cultura, viajes, salud y consumo. Siempre con el objetivo de informar, orientar y despertar la curiosidad del lector.

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