Un turista juega con un bebé pulpo azul y resulta ser uno de los animales más venenosos del planeta
Su vídeo se ha hecho viral en redes sociales.
Lo que parecía un encuentro inofensivo y casi mágico en una playa paradisíaca estuvo a punto de acabar en tragedia. El turista británico Andy McConnell, periodista e historiador del vidrio, se encontraba de vacaciones en Filipinas cuando decidió grabarse jugando con lo que describió como un “hermoso pulpo bebé azul”.
El vídeo, lo compartió en su cuenta de Instagram @decanterman como parte de sus crónicas de viaje, bajo el comentario de "Mi encuentro cercano con la muerte." Se volvió rápidamente viral, con más de 161 mil reproducciones, pero no por las razones que él esperaba.
En cuestión de horas, sus seguidores comenzaron a alertarle en los comentarios: el pequeño y llamativo animal que sostenía en la mano no era un pulpo cualquiera, sino uno de los seres más venenosos del planeta. “Si no me equivoco, esta es una de las criaturas más venenosas que viven en el agua”, escribió un usuario. Otros confirmaron poco después que se trataba de un Hapalochlaena lunulata, conocido popularmente como pulpo de anillos azules.
Un veneno letal sin antídoto
Según Telegraaf, aunque su tamaño no suele superar los 10 centímetros, el pulpo de anillos azules es extremadamente peligroso. Su veneno, presente en la saliva, es lo suficientemente potente como para matar hasta a 26 personas con una sola mordedura. Además, no existe antídoto. La toxina provoca una rápida parálisis muscular que puede derivar en la muerte en apenas tres minutos si no se recibe asistencia respiratoria inmediata.
Uno de los aspectos más inquietantes de esta especie es que los característicos anillos azul eléctrico que le dan nombre suelen aparecer con mayor intensidad cuando el animal se siente amenazado. En estado normal, su coloración puede pasar del gris al amarillo brillante, lo que hace que muchos bañistas no lo identifiquen como un peligro real. En el caso de McConnell, el hecho de manipularlo sin protección aumentó el riesgo, aunque, por fortuna, el animal no llegó a morderle.
Un habitante discreto pero peligroso del Indo-Pacífico
Según especialistas y enciclopedias marinas como Pishipedia, los pulpos del género Hapalochlaena habitan en aguas tropicales y subtropicales del Indo-Pacífico, desde Australia y Sri Lanka hasta Japón.
Se caracterizan por su pequeño cuerpo comprimido, ocho brazos cortos y una cabeza ligeramente aplanada que termina en punta. Su color azul intenso funciona como una señal de advertencia para los depredadores, aunque algunos animales, como ciertas sepias, parecen ser inmunes a su toxina.
De carácter discreto, estos pulpos suelen evitar el contacto humano, pero pueden morder si se sienten acorralados o manipulados. Por ello, los expertos insisten en la importancia de no tocar animales marinos desconocidos, por muy inofensivos o atractivos que parezcan.