La razón por la que nunca verás huevos en las neveras del supermercado

La razón por la que nunca verás huevos en las neveras del supermercado

El motivo es evitar bacterias como la salmonela o la listeria.

Una mujer compra huevos en un súperGetty Images

Vamos al supermercado y los huevos siempre están ahí, en una de las estanterías. Y no los verás en las cámaras de refrigeración. Y los compras y nada más llegar a casa los metes en la nevera. Pues haces lo correcto, aunque tampoco es necesario refrigerarlos al llegar a casa.

Lo ideal es mantener los huevos a una temperatura entre 1 y 10º, por lo que deberían estar en las neveras de los supermercados, pero no es así. Con los huevos hay que intentar evitar los cambios de temperatura porque entonces dañaríamos la cutícula, que es la capa que recubre el huevo de posibles bacterias como la salmonela o la listeria.

Evitar la dilatación y la contracción

De esta forma si los huevos del super estuvieran en la nevera, corremos más riesgo de que se pongan malos en el transcurso del supermercado a casa ya que volverían a ponerse a temperatura ambiente para luego volverlos a meter en la nevera. Y es en ese 'baile' de temperaturas es cuando se podría dañar la cutícula del huevo por la dilatación y contracción.

Si los refrigeras, no los saques hasta consumirlos

Una vez en casa, los huevos no tienen que meterse obligatoriamente en la nevera ya que si los dejas fuera no estaríamos alterando la temperatura, aunque el lugar deber fresco y seco. Lo que no debes hacer nunca es meterlos en la nevera y luego volverlos a sacar porque estaríamos alterando la cutícula.

Así que es mejor idea mostrar los huevos en las estanterías del supermercado y luego meterlos en la nevera para evitar enfermedades como la salmonelosis.