El día que Fernando Ónega inventó la anáfora que cambió España: "Adolfo Suárez necesitaba que la sociedad creyera lo que iba a prometer"
El legendario periodista, que fue una figura clave en la Transición, falleció este lunes a la edad de 78 años.

Este lunes, a la edad de 78 años, falleció Fernando Ónega. El maestro del periodismo desempeñó un papel protagonista en la Transición, convirtiéndose en el director de prensa de Presidencia del Gobierno con Adolfo Suárez.
Durante esa época, Ónega fue la 'cabeza pensante' detrás de muchos de los discursos más importantes de Suárez, entre ellos aquella mítica alocución en la que pidió el voto para las elecciones de 1977.
Fue en ese discurso en el que el legendario periodista inventó la anáfora que, una vez pronunciada por Adolfo Suárez, quedó para siempre grabada en la historia de España: "Puedo prometer y prometo".
En una entrevista en el año 2014 en La Voz de Galicia (donde era columnista), Fernando Ónega precisó que el objetivo de esa frase era que la sociedad creyera en los compromisos que Suárez iba a adquirir durante su discurso.
"Se había detectado una pérdida de credibilidad del presidente"
En ese sentido, el periodista señaló que "se había detectado una pérdida de credibilidad del presidente y tenía que hacer el discurso de petición de voto en televisión para las elecciones del 15 de junio de 1977. Me dijo que necesitaba que la sociedad creyera lo que iba a prometer".
"Lo que hace el escribidor es ponerle música y surge el puedo prometer y prometo. Retocó mucho los dos primeros folios, pero los párrafos del puedo prometer y prometo quedaron intactos", aseguró Fernando Ónega.
El primer discurso que Fernando Ónega le hizo a Adolfo Suárez
No obstante, el de la campaña electoral de 1977 no fue el primer discurso que Fernando Ónega le hizo a Adolfo Suárez. El periodista detalló, en la misma entrevista con La Voz de Galicia, que "lo conozco (a Suárez) porque me llama para que le haga el discurso de presentación y defensa de la Ley del Derecho de Asociación Política en la primavera de 1976, cuando era ministro secretario general del Movimiento".
En cuanto al contenido del discurso, Ónega contó que "yo le pregunto en qué debemos pensar más, en los aplausos de los procuradores o en los titulares de los periódicos del día siguiente. Me responde en los titulares pero necesito algún aplauso. Se lo hago, se lo mando, no tengo ninguna respuesta y veo el telediario para ver si me sonaba lo que decía y, en efecto, me sonaba".
El resultado del discurso elaborado por Fernando Ónega no pudo ser mejor. "Fue un éxito notable y me llama para darme las gracias. Cuando le nombran presidente del Gobierno me encarga otros discursos. Un día me dijo que me fuera con él y estuve un año como director de prensa de Presidencia del Gobierno", explicó el periodista.
