Elena Furiase, actriz, 37 años sobre su renuncia al apellido 'Flores': "Tampoco quería que fuese algo como redundante"
Busca que su carrera se sostenga por méritos propios.
La actriz Elena Furiase ha explicado recientemente en el programa Sucedió una Noche, de la Cadena Ser, por qué decidió no utilizar el apellido Flores en su nombre artístico pese a pertenecer a una de las sagas más emblemáticas del panorama cultural español.
Miembro de una familia profundamente ligada al arte —nieta de Lola Flores y Antonio González, hija de Lolita Flores, sobrina de Rosario Flores y del recordado Antonio Flores, y prima de Alba Flores— Elena ha querido trazar su propio camino lejos de cualquier sospecha de favoritismo.
Y parece que le ha funcionado ya que desde su primera vez en pantalla en 2007 en la serie El Internado hasta ahora, en la película La boda, —dirigida por Pedro Cenjor y estrenada el pasado 20 de febrero— no ha parado de trabajar y ha desarrollado una sólida trayectoria en cine y televisión.
“Lo decidí por tener una identidad propia”
A diferencia de otros miembros del clan, la actriz optó por mantener el apellido de su padre, Furiase, en su carrera profesional. Una elección meditada que, según ha explicado, responde al deseo de construir una identidad artística independiente.
“A mí la verdad es que me gusta mucho el Furiase. Y, aparte, que es mi apellido y no creí que fuese necesario tampoco ponerme Flores porque tampoco quería que fuese algo redundante”, confesó.
Desde pequeña, Elena ha estado expuesta al foco mediático. Cualquiera que haya seguido la trayectoria de la familia Flores sabe perfectamente quién es y de dónde viene. Sin embargo, eso no le impidió querer demostrar que su carrera no dependía únicamente de sus orígenes.
El peso del apellido y las críticas
Con tan solo 16 años comenzó haciendo teatro en el colegio y, a los 19, le llegó su gran oportunidad con El Internado, una de las series más icónicas de la televisión española que marcó a toda una generación desde el año 2007 a 2010.
Fue entonces cuando comenzaron algunos comentarios que insinuaban que su éxito podía deberse a su apellido. “En un momento se dijo y la verdad es que me dolía mucho porque yo entré en El Internado por un casting de manera normal”, explicó.
La actriz reconoce que, aunque sabían quién era, su incorporación al proyecto fue fruto de un proceso de selección convencional. “Toda mi carrera he intentado siempre hacerla por mí misma, por mis agentes, por mi equipo de trabajo”, subrayó. Precisamente por eso tomó la decisión: “Decidí el Furiase por eso, por intentar pasar no desapercibida, pero por tener una identidad propia”.
Separar orgullo familiar y trabajo
Paradójicamente, aunque ha querido diferenciar su carrera, Elena nunca ha renegado de sus raíces. De hecho, el pasado 28 de febrero, mostró públicamente su emoción tras el Premio Goya 2026 a Mejor Canción para el documental 'Flores para Antonio', galardón que celebró junto a su prima Alba.
“Gana el premio y a mí casi me da un ataque. Ole por ti y por todos los que participaron en la canción”, escribió emocionada en redes sociales. “Te quiero, prima mía. Viva la música, viva el cine y viva Antonio”. Sus palabras reflejan el equilibrio que ha logrado mantener: orgullo por su apellido y su historia, pero firme determinación de que su carrera se sostenga por méritos propios.