Estos 43 cascos recuperados del fondo marino español fueron clasificados como romanos desde 1990; la datación por carbono acaba de demostrar que era un error
Constituye en la mayor colección de cascos medievales jamás descubierta en el Mediterráneo occidental.

Un grupo de arqueólogos recuperó, en 1990, un total 43 cascos del lecho marino frente a la costa de España . Durante más de treinta años, la comunidad científica los clasificó como romanos. Sin embargo, nuevas dataciones por radiocarbono han demostrado que todos estaban equivocados, y la corrección del error revela algo mucho más fascinante de lo esperado, según ha publicado Psience Post.
Todo comenzó en 1990, a unos seis metros de profundidad, frente a la costa de Benicarló, en el noreste de España. Los arqueólogos recuperaron 43 cascos metálicos del lecho marino. El contexto parecía evidente: la región ya había revelado otros artefactos romanos en el pasado, y este tipo de casco era relativamente común en el este de la península ibérica durante ese período.
El veredicto llegó rápidamente: eran cascos romano y esta creencia es la que ha prevalecido durante más de 30 años, sin haberse cuestionado seriamente. Pero las novedades han llegado de la mano de un equipo de investigadores de la Universidad de Alicante. Estos científicos decidieron someter cinco de los cascos mejor conservados a un análisis moderno. Dos laboratorios independientes realizaron la datación por radiocarbono. Las muestras también contenían restos de tejidos del forro interior, lo que aportó más información sobre su época de uso.
Los resultados sorprendieron incluso al propio equipo. Los cascos no se fabricaron durante el Imperio Romano. Datan del tercer cuarto del siglo XIV hasta principios del siglo XV, más de un milenio después del período inicialmente supuesto. Pero, la cuestión principal es ¿Cómo pudo persistir durante tanto tiempo un error de tal magnitud? Manuel Frallicciardi, autor principal del estudio, lo explica con claridad: "Estos cascos presentan características formales que recuerdan tanto a modelos romanos tardíos como a ciertas piezas medievales inspiradas deliberadamente en las tradiciones clásicas".
Y es que la corrección de este error no es insignificante. Si se confirman las nuevas fechas, los 43 cascos constituirán la mayor colección de cascos medievales jamás descubierta en el Mediterráneo occidental. El periodo al que pertenecen estas piezas se caracteriza por una profunda inestabilidad política y militar en la costa valenciana. Los investigadores creen que probablemente se fabricaron en pequeños talleres locales antes de que la armadura de placas se convirtiera en el estándar en Italia y Europa.
Sin una comparación directa evidente —ya que se asemejan vagamente a modelos ingleses del siglo XIV sin ser copias exactas— y dentro de un contexto arqueológico romano ya establecido, la hipótesis romana se aceptó por defecto. Es precisamente este tipo de razonamiento por analogía el que la datación física ha permitido obviar.
