De monumentos para el espectáculo, como son los anfiteatros, a obras de ingeniería, murallas o conjuntos arquitectónicos completos, el Imperio Romano dejó un huella imponente en buena parte de nuestro país.
Ese número que buscamos ansiosos cada mes en la cuenta corriente tuvo un origen que parece que posaico, pero era fundamental en tiempos de menos modernidad.