Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Ginebras: "El arte es muy emocional, si tú no estás bien emocionalmente no puedes defenderlo encima de un escenario"

Ginebras: "El arte es muy emocional, si tú no estás bien emocionalmente no puedes defenderlo encima de un escenario"

Entrevista con el grupo, que publica su tercer LP 'Donde nada es para tanto'.

Raquel, Juls, Magüi y Sandra, componentes de Ginebras.
Raquel, Juls, Magüi y Sandra, componentes de Ginebras.Aurora Pascual

El tercer disco de un artista lo suele encumbrar como el de su madurez. Una presión, una prueba de fuego, que suele sentar su creatividad artística. A este punto han llegado Ginebras con su tercer LP, Donde nada es para tanto, que ve la luz este viernes. Un lugar seguro en el que el cuarteto compuesto por Magüi (guitarra y voz), Sandra (guitarra y voz), Raquel (bajo) y Juls (batería) repasan distintas emociones, en distintas habitaciones de una casa imaginada. 

En ella se sinceran sobre las emociones tristes que se han encontrado al ver su diario en Mi diario, pero también la ironía de buscar un Novio o novia con el que poner el árbol de Navidad escuchando el disco de Bisbal, o montarse un rave con amigas a los sones del tecno Con las chicas en Berlín.

El cuarteto ⁠firmará este nuevo disco este sábado 21 de marzo a las a las 13:30 horas en discos Oldies en Valencia, el domingo 22 de marzo a las 12:30 horas en El Corte Inglés de Callao en Madrid, y el jueves 26 de marzo a las 18:00 horas en Disco100 en Barcelona.

Un disco más maduro, con el que miran a sus orígenes en temas como Vueltas y, tal y como ellas mismas cuentan, no han olvidado su parte más "festivalera". "Componiendo este disco, como ya hemos vivido festivales, hay partes de las canciones que directamente ya en la composición, independientemente de luego trabajarla para el directo, ya tenían ese momento festival", explica Sandra. 

Sin embargo, llegan a este trabajo después de haberse planteado en muchas ocasiones un "parón", como les ha sucedido a artistas como Valeria Castro. "Creo que a muchas compañeras y compañeros les ha pasado, es algo con lo que se lidia, con lo que tienes que trabajar y, al final, la vida también es aprender que hay cosas buenas, que hay cosas malas y rodearte de personas que te quieren, que te cuidan y te acompañan en este camino que a veces es un poco loco", explica Juls.

En Mi diario decís eso de “por qué solo escribimos cuando estamos en la mierda”. ¿Notáis que a la gente les gusta más cuando expresáis un mal momento, que cuando hacéis una canción disfrutona como puede ser Paco y Carmela?

Sandra: Pues mira, esa canción, Mi diario, surgió porque estábamos Magüi y yo en el estudio para componer y dijimos '¿sobre qué hablamos?'. Y pensamos en hablar sobre cosas personales que nos hayan pasado. Abrimos los diarios y nos dimos cuenta de que todas las cosas que había eran tristes. Y era como 'joder, han pasado cosas increíbles este año y o no las hemos escrito o no sé'.

Magüi: Sí, como que cuando estás feliz, cuando estás bien, estás pensando en estar bien, no en escribir tus mierdas, ¿no?

Sandra: Por redes sociales me pasa un poco igual a mí, no sé al resto, pero yo, por ejemplo, cuando estoy enfadada escribo un mogollón de tuits porque es como que sale. Es una forma como de drenar la mierda, escribiéndola. No sé si a ellas les pasa, pero vamos, surgió así.

Raquel: Creo que no es tanto escribir canciones, que también —de hecho, de rupturas amorosas hay un montón de canciones— sino como de utilizar a modo de terapia el escribir. Cualquier persona se puede sentir identificada con esto de ponerte a escribir a modo terapéutico porque cuando estás bien te apetece hacer otras cosas, no escribir.

Juls: Claro, disfrutas del momento.

¿Qué papel ha jugado Berlín en este disco?

Juls: Pues Berlín fue un viaje con amigas, muy necesario en ese momento, fortaleció mucho la amistad, obviamente, y salió una canción estupenda que terminó con un tecno porque aquí mis amigas descubrieron el tecno, se llevaron todas las noches bailando hasta cuando iban a hacer pipí al baño.

Magüi: Es que para mí fue una revelación el tecno en ese viaje. Os lo juro, o sea, yo conecté, yo conecté.

Sandra: Además, yo recuerdo un momento de ir a la barra del bar y decir 'madre mía, es que me duele el pecho, en plan, era como boom, boom' y me dice Celia, nuestra amiga, 'tía, siéntela, que se te meta adentro'”. Hay que dejar muchas veces que la música, aunque parezca de primeras que no, que se te meta dentro del cuerpo. Suena fatal, pero de verdad hay que dejarlo.

Magüi: Y la amistad que va un poco también en todo el motivo del disco, y es eso 'júntate con tus amigas y vete de fiesta por Berlín' Así, tan fácil.

De hecho, nadie esperaría un tecno de Ginebras, pero tampoco un reggae como metéis en Come aquí. ¿Hay algún género al que diríais que no?

Magüi: No nos cerramos a nada, yo creo.

Raquel: ¡Un reguetón! Tenemos ahí pendiente algo. Sandra, yo lo quiero hacer vamos.

Sandra: Ya se hablará...

Juls: Sí, pero bueno, que no nos cerramos a nada. Al final, creo que las cuatro hemos mamado mucha música de todo tipo de géneros. Ahora, es verdad que también el género como que se está difuminando un poco, entonces estamos abiertos a hacer lo que nos salga del moño. Del moño rojo.

¿Dónde está Billie Max [personaje creado para su anterior disco ¿Quién es Billie Max? (2003]?

Magüi: ¡Ay, qué buena pregunta! ¿Dónde está Billie Max? En nuestros brazos, aquí [las cuatro enseñan todas el tatuaje con el personaje del último disco]. Creo que será como otra página de nuestra vida. El otro día contábamos que es muy complicado hacer unas canciones y luego, mientras las estás interpretando en la gira, estás componiendo las otras de las cosas que te están pasando en ese momento.

Entonces, creo que llevamos mucho tiempo interpretando a Billie Max, quizás ya en otro momento o en otra página. Entonces, lo tenemos ahí como una página más.

Raquel: Además hemos estado preparando el directo y seguimos preparándolo con Raúl de Lara, un productor, y hemos ideado de una manera muy guay de buscarle este hueco a Billie Max. Ya se verá y lo veréis. Pero lo vemos como algo que ha pasado, que es de nuestro pasado, pero con cariño y también dándole el valor que tiene, que gracias a Billie Max y gracias a Ya dormiré cuando me muera estamos aquí en una nueva etapa.

Magüi: Lo vemos como una parte más joven de nosotras.

"Me da mucho coraje que tú estés pagando una entrada y luego te pongas a hablar"
Juls, batería de Gienbras

Habláis en Vueltas, de esas canciones, de las primeras maquetas. ¿Cómo os sentís con canciones como Todas mis ex tienen novio, La típica canción o Fan emergente?

Sandra: Al final de la gira de Billie Max decidimos rescatar todas esas canciones que ya no tocábamos porque, al final, van pasando los años, tienes más canciones y ya puedes rellenar todo un concierto con canciones nuevas. Pero al recordar esas, después de estar mucho tiempo sin tocarlas, nos entró una nostalgia muy bonita.

Es muy bonito recordar porque las canciones marcan como una época y una generación en el momento en el que las hiciste, en el momento en el que las tocaste. Y nos recuerda un poco a esa época que fue maravillosa y fue muy chulo. Lo que pasa es que cuando las estás tocando sin sentirlas igual que antes, al final como que cansa un poco y empiezas a no valorarla como debería de valorarse. A veces hay que dejarles un poco un hueco en la gira, dejar de tocar ciertas canciones para luego volver a recuperarlas con el mismo entusiasmo que al principio.

Hicisteis una pequeña gira por salas para cerrar este ciclo de Billie Max, ¿tenéis pensado hacer gira por salas para este disco? ¿Queréis volver a un gran recinto como el Movistar Arena?

Sandra: Lo que hicimos de Maravillas, Siroco, un repaso por nuestras salas de Madrid, era como hacer un pequeño homenaje precisamente a esas salas pequeñas de conciertos y a toda nuestra historia para cerrar una etapa. Ahora no sabemos lo que se vendrá. Lo que sí sabemos es que este verano tendremos festivales y empezaremos una gira también por salas durante todo el año siguiente y va a ser increíble, pero no sabemos qué salas aún, de momento.

Raquel: Creo que también del fin de gira así, hecho en ese formato, hemos aprendido lo que nos mola, que es tocar en salas cerca de la gente. ¿Tendremos salas más grandes o más pequeñas? No lo sé, pero salas con la gente cerca seguro porque también nos alimenta.

Sandra, alguna vez has criticado en redes la actitud de algunas personas en los festivales. ¿Qué pensáis cuando vais a un festival y os encontráis a gente que solo va a ver el cabeza de cartel o directamente se va de fiesta?

Magüi: El otro día hubo un debate. ¿Con quién fue?

Sandra: Con Guitarricadelafuente porque vio que toda la zona VIP de Lollapalooza estaba vacía.

Magüi: Claro, eso es otro debate igual. Lo de los corralillos que ponen ahí. Eso está fatal.

Sandra: A ver, nos ha pasado. Es que realmente la crítica iba, ya no solamente por el respeto al artista o no, sino a la gente que quería vernos a nosotras y que no podía bailar y no podía saltar porque pisaba a los que estaban sentados. Iba más por ahí y sí, un poco de respeto. Pero al final tú no puedes decir cómo se tiene que comportar el público.

Magüi: Pasa mucho lo de que en un festival hay gente esperando para el artista que viene después. Es que una vez, de repente, un tío en primera fila tapándose los oídos, que “dices, chiqui, por favor, disimula un poco”.

Nosotros miramos mucho al público, conectamos con el público, les miramos a los ojos. Tanto que me monto mis historias y me equivoco al final, porque digo “oye, ojalá salieran estos dos” y luego... me he equivocado. Pero nos gusta conectar con el público. Te intentas fijar en otra persona pero se te va un poco la mirada a quien está bostezando.

Juls: Quiero decir una cosa y es que recientemente he ido a varios conciertos de amigos míos como público. Y, personalmente, me da mucho coraje que tú estés pagando una entrada y luego te pongas a hablar. O sea, es como que te has gastado dinero y te pones a hablar con tus colegas y no dejas un momento de intimidad al artista. Creo que también es de darle una vuelta a por qué pasa esto. Por qué el ser humano no se calla, básicamente.

Magüi: Tanto en salas como en festivales.

Juls: O sea, digo en sala porque han sido conciertos de gente a los que yo he ido como público, he observado y he tenido que mandar a callar porque era como “por favor, habéis gastado un dinero y estáis viendo supuestamente a una persona que os gusta”. Entonces, quizás darle ahí un poco de vuelta de tuerca.

Raquel: Creo que también hay muchas maneras de disfrutar la música y que cada uno su ocio pues lo hace de una manera. Es también un poco buscar el punto medio entre que no estás yendo al Auditorio Nacional a ver música clásica, que hay que estar callado y hay que seguir un protocolo, pero que si te pones un poco en la piel de la persona que está encima del escenario, que igual está contando una cosa muy íntima, muy personal, muy no sé qué, pues también un poco de respeto. Creo que todo se traduce en sentido común y ya está.

El caso que decíamos de lo de las primeras filas, es verdad que cuando lo hemos visto era gente muy joven. Entendemos que también por ahí vienen las cosas. Creo que es aplicar un poco de sentido común, empatizar un poco, tanto nosotras con el público: si hay alguien que se ha pasado bebiendo, igual es normal que esté hablando un poco de más, y también ellos y ellas con nosotras si estamos contando algo personal. Pues un poco de respeto y ya está.

"Hacer canciones que reflejen al colectivo LGTBIQ+ es casi más importante ahora que cuando empezamos"
Raquel, bajo de Ginebras

Con respecto a lo que comentabais de las polémicas de los espacios VIP, Golden Circle, etc. ¿Compartís este tipo de divisiones de compartimentar al más fan o más bien al que tiene más dinero?

Raquel: Es que claro, es que es al que tiene más dinero. Al final hay un clasismo detrás de eso. Entonces, no sé, creo que es guay premiar a la gente que antes se las compre, dentro de que también hay una parte de tener dinero, porque la gente que más dinero tiene lo tiene más inmediato y puede comprarlo antes. Pero es que igual tienes un montón de pasta y te pones en la primera fila porque sí, pero luego no eres tan fan y hay una persona detrás de esa zona que lo disfrutaría mucho más.

Magüi: Y la mitad son invitados del festival.

Raquel: Entonces, creo que cuanto más destruyamos esa barrera, mejor.

En ese Novio o novia bromeáis con buscar pareja, pero a la vez, como en muchas de vuestras canciones, ¿os cuesta exponer vuestra vida personal?

Sandra: Yo siempre decía en los escenarios al principio que estoy soltera. ¿Por qué decía eso, chicas? ¿Por qué no me parabais? No, pero creo que hay una cosa que nos ha caracterizado siempre y que quizás está un poquito menos en este disco, pero que sigue estando, que es un poco tratar las cosas con humor. Y esa es como nuestra forma de sobrellevar cierto malestar o cierta incomodidad. Trata de que te sientes sola en mi caso, y que te encantaría tener mimitos por la mañana.

Realmente es decir 'qué mal estoy, estoy solísima', pero diciendo 'lo que quiero es que alguien me acompañe a ver Cortilandia', que es como una forma de decir lo mismo, pero con un poquito más de gracia y que hace que a la gente le llegue a más.

Raquel: Es nuestra forma de reírnos de la desgracia. Efectivamente.

Sandra: Queríamos meter a Bisbal también por algún lado.

Juls: Hay gente que elige estar soltera, eso está muy bien también.

Magüi: Sí, pero esta canción habla de la gente que quiere cucharitas por la noche. O sea, yo.

¿Os sentís referente para el colectivo LGTBIQ+?

Raquel: La verdad es que cuando te viene alguien, sobre todo gente joven, que nos dice “yo les puse esta canción a mis padres y ahí dije que era lesbiana o que era bisexual”. Por un lado, es muchísima responsabilidad porque al final no somos divulgadoras, no somos activistas, somos músicas, pero por otro lado también entendemos lo guay que es que gente del colectivo nos vea como unas tías libres que hablan de tener novio o novia.

Es bastante importante a día de hoy. De hecho, casi más ahora que cuando empezamos, el seguir haciendo este tipo de canciones y sale de manera natural. No sale de decir 'voy a hacer un himno bisexual', pero sí que quiero un novio o una novia, me da igual, ya está.

"Si a tu público le molesta, igual no es tu público, tiene que entender que no estás en un buen momento para defender eso"
Sandra, guitarra y voz de Ginebras

En este disco y también en canciones como Ansiedad habéis hablado mucho de salud mental. Hay numerosos artistas, recientemente Valeria Castro, que han visibilizado cómo afecta esto y han decidido tomarse un parón, ¿os lo habéis planteado?

Juls: Sí, concretamente este grupo ha pasado por varias situaciones de “necesitamos un parón”. Creemos que al final tenemos mucha visibilidad y todo lo emocional, en este caso a Valeria fue la voz porque es su instrumento, pero casi todo músico tiene una presión y una autoexigencia que al final tiene que trabajarse.

Creo que a muchas compañeras y compañeros les ha pasado, es algo con lo que se lidia, con lo que tienes que trabajar y al final la vida también es aprender que hay cosas buenas, que hay cosas malas y rodearte de personas que te quieren, que te cuidan y te acompañan en este camino que a veces es un poco loco.

Sandra: En el caso concreto de la voz, como a Valeria Castro, a mí también me pasó algo así, es muy emocional. El arte en general es muy emocional, si tú no estás bien emocionalmente no puedes defender un arte encima de un escenario. Hay que ser honesto con uno mismo y decir “tenemos que parar”. Si a tu público le molesta, igual es que no es tu público, tiene que entender que no estás en un buen momento para defender eso que ha hecho que les conquistes.

¿Creéis que es sintomático de cómo funciona la industria hoy en día?

Sandra: Creo que hay una exigencia por ese lado bastante tocha, porque se nota mucho cómo, de repente, paras cuatro meses de tocar y parece que has desaparecido completamente del mapa. Todo el rato hay singles, singles y singles, y ahora una colaboración... Es una presión también eso de “tenemos que hacer un disco cuando igual no tenemos nada que contar”.

Raquel: Igual también el hecho de tener ahora las redes sociales, que no sé cómo habríamos sido en los 80, sería, es inevitable compararse. Al final la tecnología y las redes nos ayudan muchísimo también, antes no podíamos hacer una maqueta en nuestras casas y ahora sí. Pero a la vez estás viendo, te comparas y a nivel mental es jodido. Creo que también esto desde fuera no se entiende tanto hasta que no lo vives en tu propia piel.

Por ejemplo, yo que antes no me dedicaba a esto, no me imaginaba las rayadas mentales en las que puedes entrar dedicándote al arte y nosotras somos súper afortunadas de vivir del arte y de nuestra música, pero también da miedo a veces.

¿Habéis tenido síndrome de la impostora, de decir “qué hago aquí”?

Raquel: Claro, todo el rato.

Magüi: Desde el principio hasta hoy.

Juls: Al final es un sentimiento que está ahí porque en sí ya el ser mujer nos acarrea toda una historia pasada. Entonces, lidiar con esto es un sentimiento colectivo de la mujer, sobre todo. Es algo que de momento seguimos trabajándolo, pero está ahí.

Seguís siendo amigas y mantenéis este trabajo en el grupo, ¿cómo se compagina eso?

Raquel: Pues yo creo que aprendiendo mucho, teniendo mucho respeto y también entendiendo que vamos evolucionando las cuatro, que a veces evolucionamos en la misma dirección y a veces igual un poco más separadas, pero que al final nos une la banda, nos une la amistad y manteniendo lo que es el ego controlado.

Porque al final también los problemas en las bandas, está metido tanto dentro del ego porque es tu arte, algo propio, algo que hablas de tus emociones o algo que has sacado como de tu entraña y la estás exponiendo.

Tienes que tener eso muy bien controlado y muy ubicado, saber bien cuál es tu papel en la banda y qué es lo que tú aportas, conocernos mucho entre nosotras, que cada vez nos conocemos más, y saber 'pues a Juls esto no se lo puedo decir porque le molesta y no pasa nada'. Conocernos, querernos y respetarnos, sobre todo conocer cada una a sí misma y comunicarnos. Decir, 'chicas, necesito esto así'.

Como cualquier amistad o pareja, ¿o no?

Raquel: Es una relación muy cercana de amistad, muy cercana también como 'de pareja' porque hay mucha rutina juntas, mucha convivencia... Pero luego también es trabajo. Es una cosa que yo creo que hasta que no tienes la banda o un proyecto artístico con tus amigas no lo conoces,

Ahora que ha empezado a girar Rosalía y no ha tocado, por ahora, Con altura, ¿cómo revisáis esa versión que hicisteis de ella?

Juls: Desde aquí, queremos entradas para Rosalía. No hemos conseguido, solo Sandra que se la han regalado por Reyes. Pero personalmente para mí Rosalía es un referente en la música. Y bueno, pues ¿cómo miramos Con altura, chicas?

Magüi: Pues nos abrió muchas puertas. A mí, además, me encanta tocarla todavía. No como otras (risas), pero nos lo seguimos pasando muy bien, la verdad. Es muy divertido tocarla, porque genera mucho reclamo.

Raquel: Es nuestro comodín, un poco.

"Con altura' nos abrió muchas puertas"
Magüi, cantante de Ginebras

Hablando de eso Magüi, ¿qué canción estáis cansadas de tocar?

Magüi: A ver, es que es complicado hablar de esto, porque tampoco quiero desmerecer a nuestras canciones. Pero el verano pasado es verdad que yo ya, sobre todas las canciones del primer disco, por ejemplo, Cosas Moradas, que es una canción que funciona de locos, y la gente se lo pasa la bomba. Por mucho que estés cansada de la canción, como con La típica canción, a veces da pereza ensayarla. Nunca la ensayamos, de hecho. Pero cuando la tocas, es una locura.

Pues con Cosas Moradas me pasaba que sí, que yo mantenía ahí la energía, pero por dentro decía “es que esto que estoy contando no es que no me represente, sino que necesito contar otras cosas más bien”. Como que necesito expresar otra cosa, no solo con Cosas Moradas, también con otras. Como que vamos atravesando un poco ese cambio, vamos a cumplir 30 años... Dije un poco como que quería hablar de otras cosas.

Raquel: Creo que el hecho de ahora poder contar otras cosas, hace que tocar Cosas Moradas sea más guay.

Magüi: Entonces, ahora seguramente disfruten mucho más Cosas Moradas que la gira anterior. Pero siempre con cariño a todas las canciones.

Imagen promocional de Ginebras.
  Imagen promocional de Ginebras.Delaschuches

¿Qué preparáis para estos festivales? ¿Qué se puede esperar?

Sandra: Pues los estamos ensayando más que nunca, así que espero que eso se note encima del escenario. Hay también una parte de hacer canciones que cuenten como más cosas, también interpretativa. Creo que hay que intentar que la gente se contagie de cada emoción de las canciones que vayamos contando a la vez que nosotras.

Hemos separado por bloques cositas para haceros sentir al público diferentes emociones y que vayáis como surfeando con nosotras por el show, que no sea simplemente una canción tras otra sin tener ningún sentido, sino que sí, que forme parte de una historia. Aunque no sea un disco conceptual o no sea todas las canciones conceptuales de Ginebras, pero sí hemos intentado crear ese concepto.

Magüi: ¿Inspiradas en Taylor Swift? Un poco Eras tour (risas). Nunca hemos trabajado tanto el directo. Creo que va a ser muy guay.

Sandra: Ya habéis visto el adelanto de Mi diario, hay un lo-lo-lo, que todas estas cosas nos encantan, así que esperamos que la gente en directo lo disfrute.

Magüi: Ya está gente captando los momentos. Es que esos momentos...

Sandra: De hecho, es que componiendo este disco, como ya hemos vivido festivales, hay partes de las canciones que directamente ya en la composición, independientemente de luego trabajarla para el directo, ya tenían ese momento festival. Entonces aquí, en este momento... Vueltas.

Vamos a decir muchas veces vueltas para que la gente dé vueltas. No es esto precisamente, pero de ese palo.

Juls: Qué guay que de repente empezara todo el festi a dar vueltas.

Sandra: Podemos hacer un pogo que se abra un círculo.

Juls: Una conga, pero en círculo.

Raquel: El Arenal Sound se hacía como en la piscina una cosa así que la gente empezaba a girar y luego... Y luego girabas por la propia corriente.

Sandra: ¡La centrifugadora!

!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos