Le cobran 44 euros por dos cocktails y dos copas de vino en un bar del País Vasco y las redes saltan: "Me quedo a fregar con tal de no pagar"
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Le cobran 44 euros por dos cocktails y dos copas de vino en un bar del País Vasco y las redes saltan: "Me quedo a fregar con tal de no pagar"

El caso ha generado un aluvión de críticas, no solo por el precio en sí, sino por el carácter público del espacio en el que se produjo el cobro.

Cinco vermouth en una barra de barGetty Images

Un bar de Bizkaia se ha situado en el centro de la polémica tras difundirse en redes sociales el ticket de una consumición que ascendía a 44 euros por dos cócteles y dos copas de vino. El caso ha generado un aluvión de críticas, no solo por el precio en sí, sino por el carácter público del espacio en el que se produjo el cobro.

La cuenta corresponde al bar restaurante del molino Aixerrota, en Getxo, un enclave emblemático de la localidad vizcaína que está gestionado por una empresa privada mediante concesión municipal. En el ticket compartido por un cliente se detallan dos copas de verdejo a seis euros cada una y dos negronis a 16 euros por unidad, lo que elevó el total a una cifra cercana a los cincuenta euros.

La difusión del recibo ha reavivado el debate sobre el encarecimiento de las consumiciones en bares y restaurantes, una queja cada vez más habitual en redes sociales. Sin embargo, en este caso, la controversia ha ido más allá del precio al tratarse de un establecimiento ubicado en un espacio de titularidad pública.

Varias voces han señalado directamente al Ayuntamiento de Getxo, al considerar que debería ejercer un mayor control sobre los precios en locales explotados mediante concesión. Desde la asociación Azkorri Sorlekua, tal y como recogen en este diario local, han denunciado que el caso “no es solo un disparate en los precios”, sino un ejemplo de cómo, a su juicio, se está impulsando un modelo de lujo que limita el acceso de los vecinos a espacios que son de uso público.

El molino Aixerrota es propiedad municipal y está explotado desde marzo de 2023 por un grupo empresarial a través de una concesión de 20 años, prorrogable por cinco más, con un canon mensual cercano a los 6.000 euros. Este detalle ha intensificado las críticas, al entender algunos usuarios que los precios no son acordes a un espacio que pertenece al conjunto de la ciudadanía.

Por el momento, ni la empresa gestora ni el consistorio han hecho declaraciones públicas sobre la polémica, que sigue generando debate en redes sociales y entre los vecinos de Getxo. "Me quedo a fregar con tal de no pagar", señala uno en los comentarios. 

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