Luna Nogueira, 19 años, una de las diez violonchelistas seleccionadas de todo el mundo para tocar en Japón este verano: "Carezco de respaldo institucional"
"Había muy pocas posibilidades de que me seleccionasen, es casi como un milagro...."

"Es casi como un milagro". Luna Nogueira, de 19 años, no salía de su asombro cuando le notificaron que era una de las diez personas seleccionadas de todo el mundo para participar con su violonchelo en el Pacific Music Festival (PMF) de Sapporo, una academia que escoge a músicos de entre 18 y 28 años para una orquesta sinfónica que trabaja en julio.
Su historia con la música comenzó a los dos años de edad, cuando comenzó a tocar un instrumento por primera vez. A los siete ya tocaba el violonchelo y el piano. A los nueve ya estaba subida a los escenarios. Ahora, a los 19 años, prepara, algo incrédula, su viaje a Japón junto a su violonchelo.
"Cuando envías los vídeos para un proyecto como el PMF, lo prudente es no tener expectativas, hay muy pocas posibilidades", comenta al diario La Voz . "Si a eso le sumamos que toco el chelo, lo elevamos a la categoría de milagro", agrega.
Además de su experiencia con el violonchelo, la joven también maneja los idiomas. De hecho, está aprendiendo el quinto. También ha conseguido matrícula de honor en bachillerato, así como en los dos cursos que ya ha finalizado en el conservatorio superior.
Para ella, la música es "una maestra de vida" y un "refugio en momentos complicados". "Enseña valores como la autoexigencia, a vivir la soledad que conlleva la disciplina del trabajo diario, el afán de superación", asegura la misma en la entrevista.
Otra de las ventajas para ella es que sirve a modo de lenguaje, siendo capaz de "trasmitir vivencias y emociones". Sin embargo, según reconoce, esto es algo a lo que poco a poco se está viendo obligada a renunciar. "Lo peor, en estos momentos, es que se ha llegado a un nivel técnico altísimo, pero a costa de sacrificar la emoción en la interpretación", agrega.
Debido a sus capacidades no es de extrañar que la joven haya compartido espacio hasta con la reconocida escritora Elvira Lindo. Ahora, no solo puede presumir de haber sido elegida para formar parte de este grupo, sino que además será la única española que lo hará, por lo menos en esta edición.
Eso sí, tal y como cuenta, para ella su público más exigente siempre será su abuela. "Para mi abuela siempre toco el piano y es el público más exigente (...) En casa tengo uno de pared que siempre toco para mi abuela, el público más exigente que existe", concluye con cierta alegría.
