Mario Casas desvela el motivo por el que lo pasa "muy mal" cuando ve las películas que protagoniza
El intérprete gallego estrena el próximo 20 de marzo 'Zeta', su nueva película de espias.

Mario Casas (A Coruña, 1986) está de estreno. El próximo 20 de marzo presenta Zeta en Prime Video, su nuevo filme de espías. "Creo que no me conozco lo suficiente, y cuando sales de la zona de confort empiezas a pensar en quién eres realmente", explica el intérprete en una nueva entrevista con el diario El País; en su suplemento Icon. Pero, para sorpresa de muchos, a pesar de ser un claro amante del cine desde la infancia, no disfruta de las películas en las que trabaja.
“Veo mis películas lo mínimo posible", reconoce el actor en conversación con el periódico. "Hay alguna que no he podido ver, porque me resultaba imposible ir al estreno por viajes o rodajes. Y aunque me gusta acompañar al equipo en esos momentos, si no puedo ir en el fondo respiro, porque hay películas en que lo paso muy mal".
El gallego asegura que verse interpretando es incómodo porque no se siente él mismo: "No soy yo". "Haces una escena, vas a saltar a la siguiente y ya estoy diciendo: ‘¿Y si lo hubiese hecho de otra forma?", argumenta. Uno de sus compañeros de profesión, el guionista Oriol Paulo (Contratiempo, El Inocente...) , le ha dicho en alguna que otra ocasión: "Mario, ¿qué rumias? Para, tío".
"Es verdad que soy muy obsesivo y sufro. Voy a cumplir 40 y ya sufro un poquito menos, pero no consigo despegarme del personaje. Analizo la película como espectador, actor y director", confiesa el intérprete de 39 años.
"No siempre fui así"
Durante su entrevista con El País, Casas confiesa que sus primeros trabajos los afronto "de un modo menos obsesivo". "Antes no lo analizaba tanto, cuando era un chaval. Al principio no era consciente. En El camino de los ingleses, La mula, Mentiras y gordas… Lo disfrutaba de otra manera, me dejaba llevar", explica el intérprete.
"Pero entré en Los hombres de Paco y empecé a hacerme más conocido", continúa. "Ahí me llevé el primer hachazo. En aquella época no había redes sociales, pero sí foros. Y empecé a pensar que no era buen actor, que lo estaba haciendo mal. Me entró mucha inseguridad, y era muy joven", reconoce.
Ahora, después de años en el sector, dice que se siente más seguro. “Con el tiempo aprendes a no leer nada. En su día me quité las redes sociales del móvil. Y pido a los míos que no me manden nada, ni lo bueno ni lo malo, porque no quiero saber", confiesa el intérprete. "Es malo quedarse solo con lo bueno y creerse que estás arriba, pero también centrarse en lo malo, porque eres un ser humano y las cosas se te quedan".
