Olvida 'Dawson Crece': la obra maestra oculta donde James Van Der Beek demostró ser un genio de la comedia
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Olvida 'Dawson Crece': la obra maestra oculta donde James Van Der Beek demostró ser un genio de la comedia

La clave de su actuación estaba en convertir todos los clichés de celebridad en material cómico.

James Van Der Beek en una imagen de archivo de 2019WireImage- Getty Images

Durante años, el nombre de James Van Der Beek ha estado inevitablemente ligado a Dawson’s Creek, el drama adolescente que marcó a toda una generación a finales de los noventa. Sin embargo, para muchos espectadores, su interpretación más brillante no ocurrió entre amores imposibles y monólogos intensos, sino en una comedia descarada y poco valorada que hoy empieza a ser reivindicada.

En la sección IMPERDIBLE del portal The Daily Beast, dedicada a recomendar algunas de las mejores obras de entretenimiento, se recordaba el talento cómico del actor: "James Van Der Beek fue el mejor imbécil". Una afirmación que, lejos de ser un insulto, funcionaba como elogio a su capacidad para reírse de sí mismo en pantalla.

De ídolo adolescente a parodia de sí mismo

Tras el éxito de Dawson’s Creek, muchos veían a Van Der Beek como una versión real de su personaje: sensible, algo ingenuo y excesivamente serio. Esa imagen pública fue justo el material que explotó años después en Don’t Trust the B–– in Apt. 23, una comedia emitida por ABC entre 2012 y 2014.

La serie seguía a Chloe, interpretada por Krysten Ritter, una estafadora que expulsaba a sus compañeros de piso tras cobrarles el alquiler por adelantado. Su plan se desmoronaba cuando June, el personaje de Dreama Walker, se negaba a marcharse y terminaba convirtiéndose en su improbable amiga.

Pero quien robaba cada escena era Van Der Beek, interpretando una versión exagerada y narcisista de sí mismo: una estrella caprichosa, egocéntrica y completamente ridícula. Según la crítica, se trataba de una jugada arriesgada que pocos actores se atreverían a hacer. Él, en cambio, parecía disfrutar cada segundo.

El arte de destruir tu propia imagen

La clave de su actuación estaba en convertir todos los clichés de celebridad en material cómico. El actor desmontaba su propia reputación con chistes crueles, situaciones absurdas y una actitud de diva que contrastaba con la imagen del "chico bueno" que lo hizo famoso.

El artículo destacaba precisamente esa valentía: "Los actores no son precisamente conocidos por tener un gran sentido del humor. Pero aquí había una situación en la que una persona no solo captaba la broma, sino que estaba lista, dispuesta y deseosa de explotarla."

Ese espíritu autoparódico convirtió su papel en el verdadero motor de la serie. Episodio tras episodio, el actor encontraba nuevas formas de retorcer su imagen pública y convertirla en oro cómico.

Una comedia breve, pero inolvidable

Aunque Don’t Trust the B–– in Apt. 23 solo duró dos temporadas, dejó una huella especial entre quienes la descubrieron. Su humor irreverente y el atrevimiento de su protagonista invitado la han transformado con el tiempo en una pequeña joya de culto.

Para quienes solo recuerdan a Van Der Beek como el sensible Dawson, esta comedia ofrece una sorpresa: un actor con timing perfecto, sin miedo al ridículo y con una capacidad notable para convertir su propia leyenda en chiste.

A veces, la mejor forma de demostrar talento es destrozar tu propia imagen… y hacerlo con una sonrisa. En esa serie olvidada, James Van Der Beek no solo lo intentó: lo consiguió.

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