El chef que ganó una estrella Michelin y desapareció: jornadas de 16 horas, limpiaba hasta los baños y ha conseguido 40.000 euros como compensación
El conflicto acabó en los tribunales.

Lo que parecía una de las grandes historias de éxito de la gastronomía barcelonesa acabó convirtiéndose en un relato de agotamiento y enfermedad. El chef japonés Koichi Kuwabara, reconocido con una estrella Michelin por el restaurante Scapar de Barcelona, desapareció de los fogones poco después de alcanzar el mayor reconocimiento de su carrera. Ahora ha explicado los motivos a Gastro SER.
Scapar se había ganado un lugar destacado entre los restaurantes japoneses más valorados de la ciudad. En apenas un año y medio consiguió su primera estrella Michelin gracias a una propuesta basada en el menú omakase y en la combinación de técnicas japonesas con productos locales. Sin embargo, mientras el establecimiento recibía elogios, la situación detrás de la cocina era muy distinta.
Kuwabara no acudió a la gala en la que el restaurante fue premiado. En aquel momento se habló de un problema personal de última hora. Meses después, el cocinero ha revelado que sufría graves problemas de salud derivados de las condiciones en las que trabajaba.
Según su relato, el propietario del negocio decidió dejar de repartir las propinas entre la plantilla, lo que provocó la salida de varios empleados. Pese a ello, el restaurante mantuvo el volumen de reservas sin reforzar el equipo. El chef asegura que terminó asumiendo prácticamente todas las tareas del local: elaboraba los platos, gestionaba las reservas y también realizaba labores de limpieza, incluidos los baños.
Las jornadas podían alcanzar las 16 horas diarias. A pesar de recibir una baja médica por sus dolencias, continuó trabajando hasta que su estado empeoró notablemente. Dos días antes de la gala Michelin, los médicos le recomendaron permanecer en Barcelona debido a su situación física.
El conflicto acabó en los tribunales. Horas antes del juicio previsto entre Kuwabara y el propietario de Scapar, ambas partes alcanzaron un acuerdo. El chef ha recibido una compensación superior a los 40.000 euros, poniendo fin a un proceso que, según ha explicado, también estuvo marcado por acusaciones que dañaron su imagen profesional.
Lejos de centrarse en el resentimiento, Kuwabara asegura que su principal interés era que los clientes conocieran lo ocurrido. Tras meses difíciles y con el respaldo de compañeros del sector, el cocinero afirma encontrarse mucho mejor y espera emprender un nuevo proyecto gastronómico en Barcelona.
