Constantin, agricultor: "Para ser rentable con el riego por goteo, hay que pasar de 14 toneladas por hectárea"
Es una apuesta que solo funciona cuando los números cuadran.

En la zona agrícola del sureste de Brăila (Rumanía), donde las sequías y las olas de calor son cada vez más frecuentes, Constantin Petre, agricultor, trabaja 400 hectáreas con el problema de adaptarse a las nuevas circustancias o quedarse atrás.
Miembro de la cooperativa Braicoop, fue uno de los primeros agricultores de la zona en apostar fuerte por el riego por goteo en cultivos extensivos. Sin embargo, advierte que la tecnología no garantiza beneficios automáticos. “Para que el maíz en goteo sea realmente rentable, hay que superar las 14 toneladas por hectárea”, afirma a la revista Ferma.
La variabilidad climática es, según él, el mayor desafío actual. En otoño sembró 70 hectáreas de trigo, 60 de cebada y 40 de colza. Mientras que los cereales evolucionan de forma aceptable, la colza genera incertidumbre: “La sembré en el periodo óptimo, pero no llovió durante tres semanas. No brotó hasta que llegaron las lluvias y empezó tarde la vegetación. Ahora esperamos que supere las heladas de hasta -12 grados que tuvimos varios días seguidos”, explica.
130 hectáreas bajo riego por goteo
De sus 400 hectáreas, unas 130 se riegan anualmente mediante goteo, principalmente maíz y soja. También dispone de aspersión para el girasol cuando es necesario. El año pasado obtuvo 12 toneladas por hectárea en maíz bajo goteo, una cifra considerable, pero insuficiente para cubrir expectativas.
“Creo que cometí un error con la densidad. Donde sembramos menos plantas, las mazorcas fueron más grandes y la producción mejoró entre una y una tonelada y media respecto a las zonas más densas”, señala. Para la próxima campaña planea sembrar 100 hectáreas de maíz y reducir la densidad a 65.000-68.000 plantas por hectárea, ajustándola según las previsiones meteorológicas.
Su objetivo es superar el umbral de rentabilidad. Con unos costes de goteo de aproximadamente 588 euros por hectárea y un coste total del maíz cercano a 61.177,2 €/ha, el margen solo aparece con rendimientos elevados.
El coste oculto
El agricultor señala un problema aún sin resolver: la gestión de la cinta de goteo usada. Se trata de un material desechable que debe recogerse cada otoño. “No existe un flujo claro de reciclaje. No hay empresas que gestionen de forma constante estos residuos. Existe riesgo de multas, pero pocas soluciones concretas”, advierte.
Este obstáculo ambiental y logístico se suma a la presión económica y climática. Para Petre, el riego por goteo “te obliga a actuar”: exige planificación milimétrica, decisiones rápidas y ajustes técnicos continuos. Para Constantin Petre, el riego por goteo no es una moda, sino una necesidad estratégica. Pero también es una apuesta que solo funciona cuando los números cuadran.
