Kike Clavería, arquitecto y experto en Feng Shui: "Pasamos el 90% de la vida en espacios construidos, el 70% en casa, y eso afecta a nuestras emociones"
El hogar es un espacio capaz de aportar calma o desgaste emocional.

La casa es mucho más que el lugar al que volvemos al final del día. Es el espacio donde descansamos, convivimos, trabajamos, pensamos y atravesamos buena parte de nuestras emociones. La luz, el orden, la distribución o incluso el exceso de objetos pueden influir en nuestro estado de ánimo y sensación de bienestar. Porque el hogar no solo refleja cómo vivimos, sino también cómo nos sentimos.
Sobre esa idea gira el trabajo de Kike Clavería, arquitecto y experto en Feng Shui, que defiende que el hogar no es un escenario neutro, sino un entorno capaz de aportar calma o aumentar el desgaste emocional cotidiano. En una entrevista reciente en el pódcast ‘Mañana Empiezo’, el experto vincula el estado de la vivienda con el descanso, el estrés y la salud mental, y reivindica la importancia de crear espacios más equilibrados y funcionales.
Para Kike, la relación entre las personas y los espacios que habitan va mucho más allá de la estética o las tendencias decorativas. “Pasamos el 90% de la vida en espacios construidos, el 70% en casa, y eso afecta a nuestras emociones”, afirma. Por ello, el arquitecto sostiene que la forma en la que está organizada una vivienda puede influir en la manera en la que descansamos, nos relacionamos o afrontamos el día a día.
Los beneficios del Feng Shui
A su vez, el experto insiste en la necesidad de entender el hogar como un lugar que debe adaptarse a las necesidades reales de quienes lo viven, favoreciendo la calma, el orden y el bienestar cotidiano. Desde esa mirada, habla del Feng Shui, una disciplina nacida en la China antigua que observa cómo circula la energía en la casa y cómo esa organización puede favorecer o dificultar el bienestar.
Bajo esa filosofía, Kike resume gran parte de su enfoque en tres reglas básicas: desapego, orden y limpieza. Para el arquitecto, acumular objetos innecesarios, mantener espacios saturados o convivir con el desorden genera una sensación constante de ruido mental y estrés. En cambio, apostar por ambientes más despejados y funcionales ayuda a crear hogares más tranquilos, cómodos y alineados con las necesidades de quienes los habitan.
En la práctica, el arquitecto pone el foco en estancias clave como la entrada y el dormitorio. Dice que la primera funciona como carta de presentación del hogar, por lo que si está saturada puede transmitir carga desde el primer momento. El segundo merece una atención especial porque es el espacio del descanso y la reparación, y pequeños errores pueden acabar afectando al sueño y al bienestar emocional.
El experto también insiste en que cada casa debe adaptarse a quienes la habitan, no al revés. En ese sentido, critica la tendencia a copiar estéticas de redes sociales sin pensar si encajan con la vida real de cada familia. Más allá de seguir modas o perseguir la casa “perfecta”, lo importante es construir espacios que resulten cómodos, funcionales y coherentes con la forma de vivir de cada persona.
