Un psicólogo apunta las tres frases que siempre dicen las personas verdaderamente amables
Fortalece vínculos, mejora la autoestima y crea entornos más positivos.
Pronunciar unas palabras puede ser breve, pero su impacto puede durar mucho tiempo. Según el psicólogo estadounidense Jeffrey Bernstein, citado en Psychology Today, las personas verdaderamente amables comparten un rasgo en común. Y es que, según el experto, utilizan de forma habitual frases que reconfortan, motivan y fortalecen las relaciones.
“Unas pocas palabras bien elegidas en el momento adecuado pueden iluminar todo un día”, sostiene el especialista. Expresar pensamientos positivos no solo demuestra empatía, sino que también mejora el bienestar emocional tanto de quien habla como de quien escucha. Según Bernstein, las tres frases que repiten con frecuencia las personas consideradas genuinamente amables son:
1. “Creo en ti”
Puede parecer una expresión sencilla, pero su efecto es profundo. Decir “Creo en ti” transmite confianza y refuerza la autoestima de la otra persona. Para Bernstein, esta frase tiene la capacidad de transformar dudas en determinación.
Cuando alguien se enfrenta a un proyecto complicado o atraviesa un momento de inseguridad, escuchar que otra persona confía en sus capacidades puede marcar la diferencia. “Al expresar tu fe en alguien, reconoces su potencial y sus habilidades”, explica el psicólogo.
En el ámbito laboral, esta afirmación puede impulsar a un compañero a asumir nuevos retos. En la vida personal, puede ayudar a un amigo o familiar a superar miedos y tomar decisiones importantes. La validación externa, cuando es sincera, actúa como un refuerzo emocional que potencia la autoconfianza.
2. “Tienes un papel esencial”
La segunda frase subraya la importancia del otro. Decirle a alguien que cumple un papel esencial es reconocer su impacto, incluso cuando su trabajo o sus esfuerzos pasan desapercibidos. Este mensaje resulta especialmente significativo en profesiones de apoyo, voluntariado o tareas que no siempre reciben reconocimiento público. Según Bernstein, sentir que el propio esfuerzo tiene valor fortalece el compromiso y la satisfacción personal.
En un entorno profesional, afirmar “tienes un papel esencial” puede aumentar la motivación y el sentido de pertenencia. En el plano personal, esta frase recuerda a la otra persona que su presencia y sus acciones tienen consecuencias positivas en quienes la rodean. Reconocer la utilidad y el aporte del otro refuerza el vínculo y fomenta relaciones basadas en el respeto mutuo.
3. “Agradezco tu presencia”
La tercera frase va más allá del simple agradecimiento. “Agradezco tu presencia” implica valorar a la persona por lo que es, no solo por lo que hace. Es un reconocimiento directo de su importancia en la propia vida.
Estas palabras pueden fortalecer tanto relaciones personales como profesionales. Expresar gratitud sincera crea un clima de confianza y cercanía, además de contribuir a un ambiente más positivo y colaborativo. Para Bernstein, este tipo de expresiones favorece la intimidad emocional y consolida los lazos afectivos. “Contarle a alguien que lo aprecias le demuestra que realmente importa para ti”, resume.
El poder transformador de las palabras
Integrar estas frases en la comunicación cotidiana no requiere grandes esfuerzos, pero sí autenticidad. La clave, subraya el psicólogo, es que se pronuncien con sinceridad. Las palabras pueden ser herramientas poderosas para construir entornos más compasivos. Repetir expresiones que transmitan confianza, reconocimiento y gratitud no solo mejora las relaciones, sino que contribuye a crear comunidades más solidarias.