Georgia, doctora en Sociología, explica por qué Taylor Swift da 'cringe' a la generación Z: "Es el choque de los millennials enfrentándose a su lugar en el mundo"
A su juicio, parte del rechazo viene de que la generación Z ya no ve a figuras de más de treinta años como referentes culturales centrales.

Ser fan de Taylor Swift ya no es tan incuestionable entre los más jóvenes como lo fue hace unos años, tal y como recoge The New York Times. Y es que, aunque la cantante sigue dominando las listas de éxitos, llenando estadios y batiendo récords de escuchas, en las redes sociales ha empezado a aparecer un pequeño pero ruidoso grupo que considera "vergonzoso" declararse swiftie.
La socióloga Georgia Carroll, especialista en comunidades de fans y a quien ha podido entrevistar The New York Times, apunta a un choque generacional para explicar este fenómeno. Según su análisis, la percepción de "cringe" no tiene tanto que ver con la música, sino con la edad y el contexto cultural de la artista y su público principal.
"Creo que es la combinación de su caída por ser la artista más solicitada con la gira Eras, sumada a que nosotros, los millennials, enfrentamos nuestro lugar en un mundo más amplio y vergonzoso", señala. A su juicio, parte del rechazo viene de que la generación Z ya no ve a figuras de más de treinta años como referentes culturales centrales. "Es el choque de los millennials enfrentándose a su lugar en el mundo", afirma.

"Seguimos usando jeans ajustados y el emoji de la risa llorosa, y, ya sabes, tenemos que admitir que ya no somos los chicos populares, por muy difícil que sea", explicó. "Alguien de 36 años, aunque sea Taylor Swift, nunca será la persona más popular del mundo para una chica de 17", agregó la experta.
El debate ha crecido en plataformas como TikTok o Reddit, donde algunos fans admiten que ocultan su afición y otros critican a los seguidores de la artista como una especie de "adultos Disney" del pop.
La propia Swift ha jugado durante años con esa idea de lo incómodo o lo "vergonzoso". De hecho, ya en un discurso en la Universidad de Nueva York en 2022, animó a los estudiantes a aceptar la incomodidad como parte inevitable de la vida.
El debate se intensificó tras el lanzamiento de su último álbum, The Life of a Showgirl, el cual generó opiniones muy divididas, tal y como recogen en el mismo medio citado. Algunos lo calificaron de "incómodo" o excesivamente personal, mientras que otros lo consideraron un trabajo bueno y pegadizo.
También hay fans que han empezado a replantearse su relación con la artista. Algunos explican que, tras asistir a conciertos o ver el alcance de su imperio mediático, han dejado de verla como la chica cercana y vulnerable de sus canciones para percibirla como una gran marca global.
Sin embargo, otros seguidores defienden precisamente ese rasgo. Para ellos, la cantante sigue representando una vulnerabilidad poco habitual en el pop y una forma de aceptar lo que no encaja en los estándares de lo "cool".
