Kanye West pide perdón públicamente y achaca su comportamiento a su trastorno bipolar: "No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío"
El rapero ha escrito una carta de disculpa en 'The Wall Street Journal'.
Sacar un disco con la estética del KluKluxKlan, vender camisetas con esvásticas, identificarse como nazi y decir que ama a Hitler son solo algunas de las polémicas que ha protagonizado en los últimos años el rapero Kanye West. Todo ello, regado por acusaciones de maltrato o denuncias por acoso sexual por parte de sus exempleadas.
Ahora, el rapero conocido como Ye ha querido redimirse y disculparse públicamente dando explicaciones en una carta publicada en The Wall Street Journal titulada A todos los que he hecho daño.
"No soy nazi ni antisemita. Amo a los judíos", reza en su comunicado, donde justifica que buena parte de estos comportamientos se deben al trastorno bipolar que sufre. Este tendría su origen, según él, en una lesión en el lóbulo frontal a raíz de un accidente de coche en 2002 que le rompió la mandíbula, algo que él mismo desconocía ya que su diagnóstico psiquiátrico no le llegó hasta 2023.
"Uno de los aspectos difíciles de tener trastorno bipolar tipo 1 son los momentos de desconexión —muchos de los cuales aún no recuerdo— que conducen a un mal juicio y a un comportamiento imprudente que a menudo se siente como una experiencia extracorpórea", escribe el artista. "Crees que los demás exageran. Sientes que ves el mundo con más claridad que nunca, cuando en realidad estás perdiendo el control por completo", añade.
El artista y exmarido de Kim Kardashian ha destacado que parte de su trastorno es pensar también que no necesitas ayuda. "Te ciega, pero te convence de que tienes perspicacia. Te sientes poderoso, seguro, imparable. Perdí el contacto con la realidad", añade Ye, quien apunta a que trató del "peor modo a algunas de las personas que más quiero".
En su carta West manda un mensaje a sus seguidores, a quien agradece su fidelidad: "Soportasteis el miedo, la confusión, la humillación y el agotamiento de intentar tener a alguien que, a veces, era irreconocible. Mirando atrás, me distancié de mi verdadero yo".
"No soy nazi ni antisemita. Amo a los judíos"
Buena parte de sus disculpas van orientadas a la comunidad negra y la comunidad judía, especialmente tras vender camisetas con la esvástica o ensalzar de forma pública a Hitler con canciones como Heil Hitler, donde incluía un discurso del dictador nazi. "En ese estado de fractura, me sentí atraído por el símbolo más destructivo que pude encontrar, la esvástica, e incluso vendí camisetas con ese símbolo", recuerda el artista.
"Lamento y estoy profundamente mortificado por mis acciones en ese estado. Estoy comprometido con la responsabilidad, el tratamiento y un cambio significativo, sin embargo, esto no justifica lo que hice. No soy nazi ni antisemita. Amo a los judíos", continúa disculpándose.
Más allá de sus disculpas, Ye se justifica y no duda en victimizarse y poner en el foco las burlas que ha recibido. “Una vez que la gente te tacha de ‘loco’, sientes que no puedes aportar nada significativo al mundo. Es fácil para la gente bromear y reírse de ello, cuando en realidad se trata de una enfermedad muy grave y debilitante que puede causar la muerte", señala.
"No pido compasión aunque aspiro a ganarme vuestro perdón. Escribo hoy simplemente para pedir paciencia y comprensión mientras encuentro el camino de regreso a casa", concluye.
De ser repudiado por Adidas a perder visados de países
La propaganda nazi y antisemita que ha difundido con especial fuerza Ye en los últimos cuatro años no le han salido gratis. El artista perdió el acuerdo con Adidas, marca con la que ha tenido disputas legales desde 2022 y con la que tenía uno de los acuerdos más lucrativos de la firma bajo su sello Yeezy.
Adidas calificó las declaraciones del rapero como “inaceptables, odiosas y peligrosas” y afirmó que “violan los valores de diversidad e inclusión, respeto mutuo y justicia” de la compañía e invocó la cláusula moral de su contrato.
La colección era de las más exitosas de la firma, lo que hizo que su facturación descendiera un 5% en 2023 en comparación con 2022, en buena parte por dejar de ingresar 500 millones de euros que suponía su colaboración con West.
El pasado mes de julio, el ministro de inmigración australiano, Tony Burke, informó de que se le había negado el visado a West en el país oceánico a raíz de su canción Heil Hitler. "Los funcionarios analizaron la ley y dijeron: 'Si vas a tener una canción de ese tipo y promover el nazismo, no necesitamos eso en Australia'", remarcó el político, quien no detalló cuánto dura esta negativa ni si el rapero ha intentado entrar en el país.