Las claves de la entrevista de Mette-Marit de Noruega sobre Epstein: lo que dijo, lo que prefiere ocultar, las relevantes palabras de Haakon y las reacciones
La princesa heredera concedió una entrevista acompañado de su marido, Haakon de Noruega.
Mette-Marit de Noruega ha tardado siete semanas en hacerlo, pero por fin ha hablado. Tenía que explicar muchas cosas después de que los archivos de Epstein publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelara más de 1.000 documentos en los que aparecía la princesa heredera.
Si bien en 2019 se conoció que ambos habían tenido relación y se disculpó por ello, las revelaciones de 2026 ponían de manifiesto que había mentido y que su vínculo fue más cercano y se prolongó un año más en el tiempo de lo que había confesado anteriormente. Ha quedado acreditado que tuvieron conexión entre 2011 y 2014.
En sus declaraciones vía comunicado, se había disculpado y había prometido dar explicaciones más adelante. Se escudaba en su delicada salud, una fibrosis pulmonar por la que va a necesitar un trasplante, en el juicio de su hijo Marius y en el shock producido por lo revelado y publicado. Finalmente abrió Skaugum, su residencia oficial, al canal público NRK, y se sentó ante las cámaras junto a su marido, Haakon de Noruega, que mostró así que sigue a su lado pese a todo, pese a todos y pese a Epstein.
La entrevista duró 20 minutos, una limitación de palacio debido a que la salud de la princesa no le permite más, y como indicó NRK, algunas preguntas se enviaron con antelación. ¿Cómo empezó la heredera? Con un mea culpa, aunque sin decir lo siento: "Ojalá no lo hubiera conocido nunca".
Después sacó a colación a su hijo Marius, cuyo juicio por 40 delitos ha llegado a su fin, y su salud, algo en lo que suele escudarse: "Somos una familia que ha atravesado una situación muy difícil en las últimas semanas. Para nosotros, la prioridad ha sido la familia. Soy madre de un joven que se encuentra en una situación muy difícil. Además, tengo problemas de salud que requieren mucho descanso . Y mi salud se ha deteriorado aún más".
Se siente manipulada y engañada por Epstein
"Para mí es sumamente importante asumir la responsabilidad por no haber investigado sus antecedentes con mayor detenimiento. Y asumir la responsabilidad por haber sido tan manipulada y engañada .Pero es importante que aclare que no tengo ninguna culpa en esta situación", manifestó.
"Son todas las víctimas, quienes han sido sometidas a estos graves abusos, las que merecen justicia. Y siento una rabia inmensa porque no lo han recibido. Al mismo tiempo, es importante para mí decir que si he hecho algo que haya contribuido a legitimarlo de alguna manera, me resulta tremendamente difícil, por supuesto", señaló Mette-Marit.
Así conoció a Epstein
¿Cómo una heredera consorte de una monarquía nórdica se hizo amiga de un millonario estadounidense que resultó ser un pedófilo? Sucedió en 2011, tres años después de que hubiera sido condenado a 18 meses de cárcel por prostitución de menores. Llegó a un acuerdo y salió libre en 2009.
"Epstein era muy amigo de un buen amigo mío. Así que me lo presentaron a través de conocidos en común, de hecho, a través de varios. Todos ellos trabajaban en el ámbito de la salud global y la organización. Eran personas en las que confiaba y cuyo criterio me inspiraba confianza" ¿Quién era ese amigo? No lo va a decir: "Para mí es importante mantener mi integridad en este asunto. Por lo tanto, no revelaré otros nombres ni intentaré culpar a nadie más. Es mi responsabilidad no haber investigado lo suficiente".
La desmemoria de Mette-Marit
"Te busqué en Google después del correo electrónico anterior. De acuerdo, no tenía buena pinta", escribió a Epstein en octubre de 2011 junto al emoji de una carita sonriente. ¿Qué es lo que encontró y por qué no cortó relación con el criminal sexual en ese momento? Nunca lo sabremos. "No lo recuerdo, fue hace 15 años. Me resulta difícil saberlo. Pero no sabía que era un delincuente sexual o un maltratador".
"Ojalá tuviera el resto de la correspondencia por correo electrónico. No sé qué encontré, ni si era información que me pidió que buscara en Google. Ojalá recordara qué era, probablemente me habría facilitado mucho las cosas ahora. Pero si hubiera encontrado información que me hubiera hecho darme cuenta de que era un maltratador y un delincuente sexual, no habría escrito una carita sonriente detrás".
No fue infiel a Haakon con Epstein
"No deseaba que estos correos electrónicos se publicaran. Me parece vergonzoso. Y en realidad no me representa...", comentó en la entrevista. Esos emails filtrados muestran mucha cercanía y confianza entre ambos, lo que ha provocado que se piense que hubo algo más que amistad. Ella dice que no fue así: "Era una relación de amistad. Era, ante todo, amigo de un amigo mío. Si la pregunta era si la relación tenía otro carácter, la respuesta es no. Veo el tono como amistoso".
Eran solo amigos, pero en 2012 le dijo en un correo que buscaba esposa, que París es interesante, pero que prefiere a las escandinavas. Ella le respondió que "París es un buen lugar para la infidelidad. Las escandinavas son mejores candidatas a esposa. Pero, al mismo tiempo, ¿qué sé yo?". ¿Qué tiene que decir ahora sobre esto? Pues que era "una broma entre amigos. No tiene nada de especial. Es un tono amistoso, y luego se vuelve vulgar”.
Una mala etapa en su vida y lo de la boda de Luxemburgo
Por aquellos tiempos, no se encontraba bien en su papel como princesa heredera de Noruega, algo que ha explicado en la entrevista: "En aquel entonces, mi papel me resultaba bastante exigente. En una etapa difícil de mi vida llegué a creer que podía confiar en Epstein. Estaba muy, muy equivocada".
Queremos pensar que también bromeaba o estaba equivocada cuando escribió a Epstein que la boda de Guillermo y Stéphanie de Luxemburgo, los ahora grandes duques, le había parecido aburrida y con la sensación de estar en "una película antigua en la que sabes que los dos personajes principales no van a durar mucho".
“No quiero entrar en detalles sobre el contenido de los distintos correos electrónicos, porque no quiero que las personas a las que respeto y quiero se sientan heridas de ninguna manera. Pero, por supuesto, ya lo he comentado con ellas después”. Se entiende que se disculpó en privado con la pareja, primos de su marido, aunque no lo ha confirmado específicamente.
Algo malo pasó cuando estuvo en casa de Epstein
Haakon y Mette-Marit pasaron los últimos días de 2012 con sus hijos en St. Barts, donde vieron a Epstein, que estaba también en la isla. Ya en enero de 2012 ella y solo ella, se desplazó a la casa de Palm Beach del delincuente sexual, escenario de muchos de sus crímenes. Esto es lo que cuenta la consorte sobre un episodio del que guarda mal recuerdo.
"Un amigo en común había tomado prestada la casa. Por eso fui allí. Si me permiten añadir, es una de las cosas que más tiempo me ha llevado procesar desde que se conocieron los graves abusos en 2019. El hecho de haber estado allí y, sobre todo, sentirme culpable por las víctimas. He dedicado mucho tiempo a procesar esto. Así que es muy difícil para mí, y de hecho lo ha sido desde 2019, cuando me enteré de los graves abusos", expresó.
Añadió que no vio nada que le pareciera raro ni delictivo, aunque algo malo pasó entre ellos: "Todas las personas con las que me he reunido con Epstein eran adultas. Nunca he visto nada ilegal. Pero Epstein se comportó conmigo de una manera que no me gustó. No puedo ocultarlo. Cuando llegó el último día de nuestra estancia en Palm Beach, me puso en una situación que me hizo sentir tan insegura que llamé a Haakon a casa".
Pese a ello siguió en contacto con él durante un año más: "Pero mantuve el contacto con él durante un tiempo después de eso. Creo que probablemente fue porque era tan manipulador que se aprovechó de que teníamos un amigo en común y de que soy ingenua. Me gusta ver lo mejor de la gente. Pero también decidí cortar el contacto con él, y fue por episodios como ese".
¿Qué pasó en Palm Beach? No fue una agresión sexual, tal y como ha podido confirmar NRK, pero Mette-Marit se ha negado a dar más detalles sobre lo ocurrido.
Fue entonces cuando intervino Haakon, que se mantuvo hasta entonces en silencio, sentado en una silla contigua a la de su mujer: "Recuerdo la conversación. Fue una situación en la que se vio envuelta que le hizo sentir insegura y ya no quería estar allí".
Otra pregunta que se le hizo fue si fue invitada a esa estancia en Florida. Y lo cierto es que sí, pero no fue un todo incluido: "Era un amigo mío quien había pedido prestada la casa, así que no pagué por estar allí. Durante nuestra estancia, usé su chófer. Me envió un ramo de flores, que creo que no pagó él, sino nuestro amigo en común. Me gusta pagarme lo que hago".
Su ruptura con Epstein
La heredera ha explicado que cortó su relación con el pedófilo porque "sentía que estaba intentando utilizar la relación que había tenido con él para involucrar a otras personas. Me sentí muy manipulada. Y cuando te manipulan no te das cuenta al principio. Es información que te llega en distintos momentos. Creo que hoy en día me doy cuenta mejor de lo manipulada que fui. Claro que lleva tiempo asimilarlo. Pero hubo varios sucesos que me hicieron pensar que esto no estaba bien".
"Entonces oí más rumores de que no era buena persona. Nunca que fuera un criminal, sino que no era buena persona. Todo eso me hizo querer cortar el contacto. Pero teníamos un amigo en común. Lo vi muy atento con ese amigo. Probablemente eso hizo que siguiera en contacto con él más tiempo del que quería".
Privacidad por delante de seguridad
"Mucha gente sabía que nos conocíamos. Haakon lo sabía. Pero era un contacto privado, así que no es que vaya por ahí contándole a la gente quiénes son mis amigos. Y la verdad es que no quería que la gente supiera que lo conocía cuando decidí cortar el contacto con él. Pero fue porque me di cuenta de que era un tipo realmente malo".
Pero una cosa es no contarle a todo el mundo quiénes son tus amigos, y otra que no lo sepan ni la casa real, ni el ministerio de Exteriores ni el servicio secreto. "No andamos por ahí informando sobre nuestras amistades privadas. Ni al Ministerio de Asuntos Exteriores ni al Palacio. Tenemos una vida privada que es importante para nosotros y, por supuesto, es privada. Y entonces es mi responsabilidad. No creo que deba delegar esa responsabilidad en nadie más. Es mi responsabilidad comprobarlo".
"Vivimos bajo la mirada pública, yo lo he hecho desde que conocí a Haakon, y para nosotros es importante tener una vida privada. Esto también era importante en relación con ese caso. Al mismo tiempo, creo que si hubiera hecho algo diferente hoy, probablemente habría informado sobre la estancia en Palm Beach. Pero creo que parte de la razón por la que no lo hicimos fue simplemente que me costaba asimilarlo yo mismo", señaló la consorte.
Lo que sabía Haakon de Noruega
El heredero volvió a tomar la palabra para contar lo que sabía, relevando que Epstein estuvo en Noruega y vio a Mette-Marit: "Sí, sabía que se conocían, que se habían visto en Estados Unidos. Y él estuvo aquí. La princesa heredera le enseñó el parque Frogner (Oslo). Yo mismo lo conocí una vez durante unas vacaciones familiares en St. Barts. Nos lo encontramos en la calle, un encuentro breve. Y también sabía que la princesa heredera había estado en la casa de Palm Beach”.
"Por supuesto, esto no era ningún secreto entre nosotros. También supe que a la princesa heredera le resultó muy duro todo esto. Finalmente dejó de confiar en Epstein y llegó a la conclusión de que era una mala persona y cortó la relación", añadió.
Lo que lamenta Mette-Marit
Aunque no hay un perdón expreso, algo que sí ha señalado en comunicaciones anteriores, ha reconocido que se arrepiente y ha reflexionado mucho "sobre el hecho de que debería haberle dicho a más gente que era una mala persona. Claro que se lo conté a mis amigos más cercanos, pero me siento muy mal por no haber advertido a más gente".
"Aún no sabía nada de todos los abusos. Pero había entendido lo suficiente como para pensar que malo y que la gente debería alejarse de él. Y había visto de cerca cómo chantajeaba a otros. Por eso me arrepiento de no habérselo contado a más gente, porque debería haberlo hecho".
Sus palabras hacia los reyes Harald y Sonia
Mette-Marit es consciente del daño que su comportamiento ha provocado a la monarquía, la institución liderada por sus suegros. A ellos les pidió perdón expresamente en un comunicado previo a esa entrevista. Ahora lo vuelve hacer y ha expresado su gratitud hacia ellos.
"Les tengo un respeto enorme a ellos y a su trabajo. Para mí era importante disculparme con ellos. Son los suegros más maravillosos del mundo y me han apoyado muchísimo durante todo este proceso. Les estoy muy agradecida".
Quiere ser reina consorte pese a todo
La imagen de Mette-Marit está muy deteriorada. La monarquía sigue aprobando, aunque con los índices de valoración más bajos de su historia. Y mientras el país sigue adorando a sus reyes e incluso a su heredero, ella suspende y cada vez hay más ciudadanos que creen que ni puede, ni debe ser reina consorte. Sin embargo, ella quiere seguir adelante si su salud se lo permite.
"Vivo con una enfermedad grave, y es lo que ahora caracteriza mi vida cotidiana. Es lo que determina si puedo o no desempeñar mi papel. Pero tengo mucha fe en la importancia de la monarquía en Noruega y en que la confianza es uno de los valores más importantes de nuestra sociedad. Y realmente espero que con el tiempo esto no debilite la confianza en la institución. Eso sería muy triste para mí".
"Y Haakon es la persona a la que más respeto en todo el mundo. Tengo mucha fe en él. Así que quiero estar a su lado en ese proyecto, sí. Si mi salud me lo permite": Es decir, quiere seguir casada con él y quiere ser su reina consorte.
Haakon quiere a Mette-Marit como esposa y como su futura reina
Y el cierre fue para el príncipe heredero, que tomó la mano de su mujer y ha dejado claro que sigue amándola y confiando en ella a todos los niveles: "Creo que es bonito pensar en los cimientos que la princesa heredera y yo hemos construido", comenzó.
"Nos apoyamos en una sólida base. Llevamos juntos más de 25 años. Y, afortunadamente, hemos logrado construirla de tal manera que permanecemos unidos. Y cuando uno se casa, tienes que afrontar los buenos y los malos momentos".
"Cuando hay días buenos, todo va bien. Pero es en los momentos difíciles, cuando hay que luchar contra viento y marea, cuando es tan importante tener esa base sólida sobre la que apoyarnos juntos. Este es nuestro proyecto, que estamos llevando a cabo juntos. Y además, Mette es cariñosa, sabia y muy fuerte. Y siempre estará en mi equipo".
Las reacciones políticas a la entrevista
El primer ministro noruega, Gahr Støre, que pidió honestidad a la princesa, señaló en declaraciones recogidas por Dagbladet: "Comprendo perfectamente que los príncipes herederos se encuentran en una situación difícil, y creo que es positivo que se reúnan para responder preguntas. Es importante mantener la confianza en nuestra sociedad".
La líder conservadora Ine Eriksen Søreide señaló que no hay duda de que la princesa heredera "ha demostrado falta de criterio, y ella misma expresa que lo lamenta". Añadió que todo el mundo entiende que lo ha pasado mal por lo ocurrido, con lo que pasa con su hijo y con su mala salud. Al mismo tiempo se alegra de que el matrimonio principesco siga unido.
Trygve Slagsvold Vedum, del Partido de Centro, ha pedido misericordia hacia ella, mientras que la socialista Kirsti Bergstø dice que lo importante aquí es ”esclarecer la connivencia entre las autoridades noruegas y Epstein”.
La liberal Guri Melby opina que esto es un comienzo, pero que tanto ella como la casa real deben ser más abiertos en el futuro. Menos comprensivo es Eivind Trædal, de los Verdes, que no cree que con sus respuestas Mette-Marit piense que los noruegos van a perdonarle y a seguir adelante. En cuando al líder de las juventudes liberales, señala a NRK que "debemos poder esperar respuestas más tempranas y claras de quienes representarán a Noruega. Me resulta sorprendente cómo la monarquía no solo es antidemocrática, sino que también puede ser brutal para la familia real".
Sus patrocinios y a la espera de las encuestas
Hay quien piensa que las explicaciones son convincentes, pero otros opinan que no ha resuelto todas las dudas. En cuanto a sus patrocinios reales, de las 21 entidades con las que colabora, el Coro de Niñas Noruegas ya no quiere contar con ella como su presidenta de honor. Mientras, la Asociación Noruega de Bibliotecas no se ha dejado convencer por la entrevista y quiere romper su relación, mientras que el Consejo para la Salud Mental se lo sigue pensando.
Falta también por saber qué dirán las encuestas. Si la entrevista le hace subir puntos a nivel de imagen, si la monarquía en general va hacia arriba y si los noruegos vuelven a querer que Mette-Marit sea su reina consorte algún día.