Lo que Juan Urdangarin pidió a su padre, Iñaki Urdangarin, al salir de la cárcel y que todavía no se han atrevido a hacer sus hermanos
El exjugador de balonmano ha hablado sobre ese momento vivido con su primogénito y cómo se lo tomó él la demanda del mayor de sus hijos.

La relación entre Iñaki Urdangarin y sus hijos siempre fue buena. Sin embargo, la cárcel y lo que vino después provocó grietas sobre todo con el mayor, Juan, y con la pequeña, Irene, mientras que Pablo y Miguel entendieron más rápido a su padre.
Sin embargo, las cosas ya están bien entre todos ellos. Los cuatro comprenden y empatizan con su progenitor y están felices de que él haya podido reconstruir su vida poco a poco. También le apoyan con el libro. Lo leyeron antes de que se publicara y les encantó hasta que hable de ellos.

En ese proceso de comprensión está el querer saber para poder entender mejor. Juan Urdangarin, el hijo mayor de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, fue por su edad el que más se enteró de todo lo que implicó el caso Nóos, y también el que más lo sufrió. Pero no sabía todo, y por eso un día quiso que su padre, el principal protagonista de esta historia, le contara con pelos y señales cómo fueron aquellos años.
Así lo ha reflejado Iñaki en un pasaje de su libro Todo lo vivido, donde explica que en verano de 2025 pasó unos días a solas con su primogénito en el apartamento de Bidart que comparte con la infanta Cristina. Juan, que como recuerda su padre vive en Londres y "ejerce su profesión en una empresa que organiza eventos con energías alternativas", le preguntó un día de ese pasado estío que por qué no le contaba en detalle "en detalle cómo fue todo lo del caso Nóos".

Aquello emocionó Iñaki Urdangarin. "Era la primera vez que me lo pedía, y el primero de mis hijos que lo hacía. Así transcurrieron aquellos días de verano que pasamos juntos. Largos paseos, charlas pausadas, preguntas curiosas y respuestas sinceras. Le fui contando toda la historia, casi como si fuera una serie por capítulos. Cada día avanzábamos en un tramo", señala el exdeportista en sus memorias.
"Juan descubrió muchas cosas que no sabía. Y yo, a pesar de estar narrando la parte más dolorosa de mi vida -la que desgarró a nuestra familia de arriba a abajo-, encontré en su interés una forma de alivio inesperado. Su comprensión, su asombro, su empatía, me conmovieron intensamente", añade Urdangarin.

Juan no entendía que no hubieran querido escuchar las explicaciones de su padre, ni que la casa real enviara un emisario que sus padres se divorciaran. "Fue esa vez que nos dejasteis esquiando con vuestros amigos, ¿no? Teníais que estar destrozados, papá... Qué duro debió ser disimular delante de nosotros", le dijo Juan, del que su padre comenta que "se convirtió, cuando ingresé en prisión, en el principal sostén emocional de su madre y de sus hermanos".
Quiere contarle todo al resto de sus hijos
Aquellos días, aquellas conversaciones, fueron fundamentales para Iñaki y le ayudaron a sanar unas heridas casi cerradas pero que todavía le escuecen. Y ahora que ha hablado con el mayor, espera hacerlo con Pablo, Miguel e Irene cuando ellos quieran.

"Él ha sido el primero de mis hijos que se ha atrevido o que ha encontrado el momento de pedirme esto: conocer la historia de mis propios labios con todo lujo de detalles. Yo sé que los otros tres también quieren hacerlo, pero todavía no ha surgido la ocasión. Y no dudo que cuando llegue su momento vendrán a pedírmelo", expresa Urdangarin en Todo lo vivido.
"Estaré preparado. Con la conciencia tranquila y la cabeza muy alta, les explicaré todo lo que me pregunten". Les explicará todo lo que ha contado en su libro, sí, pero también todo "lo que va a seguir callando". Porque Iñaki se ha sincerado en sus memorias, pero hay cuestiones de la que nunca hablará.
